Mostrando entradas con la etiqueta Conservación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conservación. Mostrar todas las entradas

29 de enero de 2025

El 5% del genoma de los lobos ibéricos es de perro

Muchos quedamos abducidos por una visión romántica del lobo que, en nuestra más tierna adolescencia, incluyó de lectura de los libros de Jack London "La llamada de la selva" y "Colmillo blanco" o la visión de los capítulos dedicados al lobo dentro de la serie de televisión "El Hombre y la Tierra", de Félix Rodríguez de la Fuente, y todavía resuena en mis oídos 40 años después aquella canción que incluía la frase de "el gran cazador...auuuu". Han pasado muchos años, he visto pocos lobos y en mi trabajo como guarda forestal de estos últimos 25 años en Bizkaia he tenido tiempo de escuchar a mucha gente, a menudo enfrentados entre ellos, no solo ganaderos con ecologistas, sino también unos biólogos con otros. Mi visión romántica del lobo ha decaído mucho. También la de otros grandes mamíferos predadores que he visto salvajes, como osos, linces, leones, leopardos, licaones o hienas. La fiera no es tan peligrosa como se la pinta. Y en el caso del lobo ibérico, desde este mes aún menos. Un estudio publicado en una revista de prestigio publicado en enero de 2025 desvela que los lobos ibéricos son el resultado del cruce prehistórico entre lobos y perros llegados con los humanos hace varios miles de años. Alrededor del 5% del genoma de los lobos ibéricos procede del cruce con perros. Aunque el cruce con perros ha seguido sucediendo y sucede desde entonces, el estudio genético de los lobos ibéricos señala que fue aquel episodio de cruce tan lejano en el tiempo el que ha caracterizado al lobo ibérico y que explicaría su particular baja dispersión en comparación con el carácter viajero del resto de las poblaciones mundiales de lobo o su gran tolerancia a los humanos y los hábitat alterados. Para más detalles, se puede leer en abierto el artículo "Potential adaptive introgression from dogs in Iberian Grey Wolves (Canis lupus)", publicado en la revista Molecular Ecology, obra de Carlos Sarabia, Isabel Salcedo, Alberto Fernández-Gil, Bridgett M. von Holdt, Michael Hofreiter, Carles Vilà y Jennifer A. Leonard.

15 de noviembre de 2024

Un mínimo de 851 buitres leonados mueren cada año en los parques eólicos construidos en España

En enero de 2023 a Juan Manuel Pérez-García y David Serrano les publicaron el capítulo "¿Cuántas aves mueren en España debido a la colisión en parques eólicos? ¿qué medidas preventivas y correctoras se pueden aplicar para evitarlas" en el libro "Tecnología y sostenibilidad de la Energía Eólica: Preguntas y respuestas" donde se puede leer: "En España a finales de 2020 se habían registrado más de 30.000 registros de colisiones que afectaron a 210 especies diferentes, incluidas especies amenazadas de extinción. Aunque no hay estimas anuales de mortalidad, para la especie más sensible, se ha calculado un mínimo de 851 colisiones al año. La planificación estratégica y la evaluación ambiental de los impactos son procesos esenciales para que los parques eólicos se localicen en zonas con escaso riesgo de colisión de especies vulnerables" o que "La especie más afectada fue el buitre leonado (Gyps fulvus), con un mínimo de 9048 individuos colisionados, que representan el 28,2% del total de casos. Sobre la base de estos valores, y para esta especie, probablemente la única de la que existen datos mínimamente adecuados, se ha estimado una tasa mínima de mortalidad de 4,3 buitres por cada 100 turbinas al año, lo que supondría, dado el desarrollo eólico instalado actual, un mínimo de 851 buitres al año. Conviene destacar que datos recientes de ciertos parques navarros y aragoneses puestos en servicio durante 2020 acumulan cientos de buitres muertos en poco más de un año, por lo que, incluso estos números, están probablemente subestimando seriamente el problema."

16 de octubre de 2024

Los humanos prehistóricos extinguieron la mayor parte de la megafauna

Mamíferos extintos en los últimos 50.000 años según su peso

La editorial de la Universidad de Cambridge publicó el 22 de marzo de 2024 el artículo de los autores Jens-Christian Svenning, Rhys T. Lemoine, Juraj Bergman, Robert Buitenwerf, Elizabeth Le Roux, Erick Lundgren, Ninad Mungi y Rasmus Ø. Pedersen titulado The late-Quaternary megafauna extinctions: Patterns, causes, ecological consequences and implications for ecosystem management in the Anthropocene, que se puede traducir como: "Las extinciones de la megafauna del Cuaternario tardío: patrones, causas y consecuencias ecológicas e implicaciones para la gestión de los ecosistemas en el Antropoceno".
Mammut americanum

Gran parte de la megafauna del Pleistoceno tardío y el Holoceno ha sufrido la extinción masiva del Cuaternario tardío, en un tiempo geológico extremadamente corto que se extiende desde hace unos 50.000 años hasta la actualidad.
Gomphotherium productum

La ola de extinciones comenzó en Asia tropical y Oceanía hace entre 50.000 y 45.000 años, justo tras la llegada de los primeros Homo sapiens. Continuó en la Eurasia holártica, primero en el sur hace entre 45.000 y 20.000 años y después en el norte hace entre 14.000 y 9.000 años, cuando también se extinguió gran parte de la megafauna de Norteamérica, coincidiendo con la llegada de Homo sapiens a esas regiones. Unos 500 años después del comienzo de la extinción masiva de la megafauna norteamericana, comenzó la sudamericana. En diversas islas del mundo la extinción de la megafauna ha coincidido con la llegada de los primeros Homo sapiens. Así ha sucedido en Japón, las Antillas, la isla de Wrangel, la isla de Pablo, las islas del Mediterráneo, Madagascar o Nueva Zelanda. La isla de Wrangel fue el último refugio conocido del mamut lanudo (Mammuthus primigenius), donde se extinguió hace tan solo 4.000 años, tras la llegada de los humanos.
Megaloceros giganteus

Los modelos estadísticos ponen de manifiesto la estrecha relación que hay entre la expansión del ser humano y las extinciones en masa de la megafauna. Dos de cada tres especies de mamíferos con un peso de más de 44 kilos se han extinguido hace entre 50.000 y 500 años.
Mammuthus columbi

En el pasado varios especialistas explicaron esta extinción masiva de la megafauna como una consecuencia del cambio climático. Sin embargo, la hipótesis del cambio climático no puede explicar los siguientes hechos:

  1. Las extinciones de megafauna ocurrieron en periodos distintos en las diferentes regiones del planeta mientras que los cambios climáticos relacionados con los últimos ciclos glaciales afectaron a todo el planeta a la vez.
  2. Hubo más de 30 ciclos glaciales a lo largo del Pleistoceno tan intensos como el último, pero no produjeron extinciones masivas.
  3. Las extinciones en Oceanía en las islas del planeta coincidieron con periodos climáticamente estables.
  4. No se ha detectado ninguna gran extinción florística en el Cuaternario tardío a pesar de que las plantas se ven más afectadas por los cambios climáticos que los animales.
  5. La selectividad del tamaño de las especies extintas en los últimos 50.000 años no puede explicarse con la hipótesis del cambio climático.
Smilodon populator

La traducción de algunas de las conclusiones de dicho artículo son las siguientes. "Las graves pérdidas de animales de gran tamaño en la prehistoria cercana, en particular en el Pleistoceno tardío y en el Holoceno temprano y medio, han estimulado el interés y el debate científico durante décadas y continúan haciéndolo. Sin embargo, en los últimos 20 años ha surgido mucha evidencia sobre patrones y factores impulsores, y ahora nuestra comprensión es mucho más clara. Las fuertes extinciones de megafauna sesgadas por el tamaño a lo largo de los últimos ~50.000 años son un patrón global, que afecta incluso al África subsahariana, aunque con menos fuerza que en otros lugares, y afecta a todos los biomas principales, desde el Ártico hasta los trópicos. Además, es un evento único para todo el Cenozoico, es decir, los últimos 66 millones de años, lo que exige una causa distintiva del Cuaternario tardío. Como afectó a diferentes masas de tierra en diferentes momentos, ocurrió en un período de tiempo extendido dentro de regiones más grandes y afectó a grupos que eran filogenéticamente muy dispares, las explicaciones que se basan en un impacto extraterrestre o una enfermedad son insostenibles." 
Glossotherium robustum

"El Pleistoceno tardío fue testigo de cambios climáticos masivos, que siguen siendo considerados como una posible explicación de las extinciones de la megafauna. Sin embargo, estos cambios no fueron más severos que en épocas anteriores del Pleistoceno, y la dinámica climática anterior no causó pérdidas selectivas y globales de megafauna. Además, nuestra revisión muestra que existe un respaldo débil o nulo para una influencia importante del clima en las extinciones del Cuaternario tardío, ni por patrones macroecológicos ni por evidencia espaciotemporal y mecanicista detallada, con mucha evidencia directamente en contra de una causa climática. Por el contrario, existe un respaldo sólido y acumulativo para las presiones directas e indirectas de los humanos conductualmente modernos como impulsor clave. La expansión global del Homo sapiens es, de hecho, exclusiva del Cuaternario tardío, y hay mucha evidencia de las sofisticadas capacidades de caza de la megafauna incluso en los primeros humanos conductualmente modernos en varias regiones. De manera crucial, las extinciones muestran fuertes vínculos en cuanto a su gravedad con la biogeografía humana general y están vinculadas espaciotemporalmente con los humanos modernos a nivel global y, con evidencia creciente también a escalas más finas, con la extinción concentrada en la llegada del H. sapiens o sucediendo más tarde, como se esperaba a partir del desarrollo sociotecnológico en curso. Curiosamente, hay evidencia emergente de que el inicio inicial de las extinciones puede haber ocurrido antes del Pleistoceno tardío en regiones donde los homínidos presapiens también habrían ejercido presión sobre la megafauna, aunque en menor medida. Sin embargo, esto sigue siendo controvertido, y en el contexto del Plioceno-Pleistoceno más amplio, es ciertamente probable que el estrés climático y la disminución asociada de la productividad de la vegetación desempeñaran un papel en estas limitadas pérdidas tempranas de megafauna, como también se observa en otros grupos de organismos en varias regiones."
Panochthus frenzelianus

Una amplia gama de evidencia empírica y teórica muestra que las extinciones del Cuaternario tardío han provocado o deben haber provocado cambios profundos en la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas terrestres en todo el mundo. Como tal, las extinciones del Cuaternario tardío representan una transformación ambiental temprana impulsada por el hombre a gran escala geográfica y, por lo tanto, un progenitor del Antropoceno, donde los humanos han surgido como un actor importante en el funcionamiento planetario. El patrón general y la cantidad de evidencia de que el H. sapiens desempeñó el papel dominante en las extinciones de la megafauna es quizás uno de los patrones más claros y mejor respaldados en ecología. 
Panthera leo subsp. spelaea

19 de mayo de 2018

Ataques de Buitre leonado al ganado

El Buitre leonado (Gyps fulvus) es una rapaz carroñera. No obstante, es capaz de atacar al ganado en algunas circunstancias. La capacidad de dar muerte a animales moribundos o inmóviles, a pesar de su carácter necrófago, es un fenómeno antiguo y conocido, ya presente antes de la escasez de carroña provocada por la recogida del ganado muerto como consecuencia de la normativa que prohibía abandonarlo en el monte para evitar la expansión de la Encefalopatía Espongiforme Bovina. Antes de la crisis de las vacas locas los ganaderos tenían la preocupación de localizar a animales moribundos o inmóviles, debido a intoxicaciones, cojeras extremas, partos prolongados y complicados o, en el caso de las ovejas, por quedarse panza arriba. Sin embargo, la escasez de carroña ha favorecido el aumento de los ataques al ganado. Según todos los indicios y las denuncias de los ganaderos, los ataques al ganado son mucho más frecuentes ahora que antes de la crisis de las vacas locas. A ello ha contribuido el aumento de la población de buitres leonados del País Vasco, que ha pasado de 32 nidos censados en 1979-1980 a 805 parejas en 2008. Pero también el cambio de un pastoreo "a tiempo completo" a otro "a tiempo parcial" o casi "virtual", donde los pastores y ganaderos con mucha frecuencia están ausentes cuando el ganado se encuentra en situaciones de gran vulnerabilidad, por ejemplo, durante los partos. También parece que la escasez de carroña ha provocado un cambio desde un comportamiento "natural" a otro más "temerario". En la fotografía, varios buitres leonados junto a un burro cerca de Zedelika, municipio de Orduña (Bizkaia), el 6 de febrero de 2018.
El Decreto Foral de la Diputación Foral de Bizkaia 48/2015 establece las indemnizaciones económicas por el daño producido por ataques de buitres y lobos, donde puede leerse que "el buitre leonado...se trata de una especie necrófaga y sólo en ocasiones extremas parece atacar a animales aislados moribundos o debilitados, por lo general en momentos inmediatamente posteriores al parto" y que "los animales afectados han de manifestar signos de ataques producidos por los buitres, que no presenten dudas razonables sobre las causas de las lesiones". Cuando se indemniza a los ganaderos por los daños provocados por el Buitre leonado es necesario un peritaje que permita discernir las causas de la muerte del ganado, para evitar que tengan éxito los intentos de recibir indemnizaciones injustificadamente, como expliqué en mi entrada "Buitre leonado, la picaresca de algunos ganaderos". En esta fotografía, tomada el 29 de diciembre de 2017 en Mendeika, municipio de Orduña (Bizkaia), una vaca atacada por buitres leonados durante el parto. El ganadero la llevó hasta la cuadra después del ataque. El ternero aún estaba vivo y sin picotazos, pero se le había roto la columna vertebral, por lo que iba a ser sacrificado.
En esta fotografía se aprecian los daños provocados en la vulva de la vaca por los picotazos de buitre leonado. Debido a estas heridas, el ganadero decidió que si sobrevivía a la posible infección, la engordaría para venderla al matadero. Muchos casos de supuestos ataques de buitres se comprueba que son consumos de carroña gracias a la ausencia de hemorragias, que dejan señales claras en la parte interna de la piel. Las hemorragias solo se producen en animales vivos.

18 de febrero de 2018

La rápida expansión del Visón americano amenaza la supervivencia del Visón europeo en España


Visón europeo

Madis Põdra y Asunción Gómez publicaron en el año 2018 el artículo "Rapid expansion of the American mink poses a serious to the European mink in Spain" en la revista Mammalia, cuyo resumen puede traducirse así: "El visón americano (Neovison vison) se introdujo en Europa para la producción de pieles en la década de 1920 y se formaron poblaciones silvestres debido a escapes o liberaciones intencionadas a partir de entonces. Hoy en día la especie está ampliamente distribuida en gran parte del continente, y se considera la principal causa de extinción del visón europeo (Mustela lutreola). En España, las primeras poblaciones de visón americano se formaron en la década de 1980 y desde entonces se ha observado una expansión continua en su distribución. Describimos el proceso de expansión del visón americano sobre la base de la información bibliográfica, poniendo especial atención en la creciente superposición de su distribución con la del visón europeo, en peligro de extinción en Europa. En los 27 años transcurridos entre 1985 y 2012 el área de distribución del visón americano aumentó en 17 veces en España, con un promedio de incremento anual del 16,5%. En el año 2012 una cuarta parte de España continental estaba ocupada por el visón americano y su presencia se confirmó en un tercio del área de distribución del visón europeo". En las últimas frases del artículo citado, los especialistas dicen que la situación del visón europeo ha empeorado drásticamente en el área colonizada por el visón americano y que teniendo en cuenta la tasa actual de expansión de la distribución del visón americano, predicen que ocupará la mayor parte de la del visón europeo en España en los próximos 10-20 años. Que eso significaría la extinción del visón europeo en España, por lo que, para detener este proceso devastador, se necesitan medidas de conservación más efectivas, particularmente en las técnicas de captura y planificación de acciones de conservación entre los organismos competentes de las diferentes comunidades autonómicas.
En esta fotografía una de las trampas empleadas en los descastes de visón americano dentro del programa Life Lutreola Spain, que se desarrolla entre los años 2014 y 2018 en el País Vasco, La Rioja, Aragón y la Comunidad Valenciana, cuyos objetivos generales son:
  • La erradicación de los núcleos de visón americano dentro del área de distribución y zonas de riesgo del visón europeo.
  • El aumento de las viabilidad de la población salvaje de visón europeo mediante el refuerzo poblacional y la formación de nuevos núcleos.
  • Y la creación de unas más eficaz red de seguimiento para evaluar la situación de ambas especies de visones.

25 de octubre de 2017

Kolore guztietako basoak

El 25 de octubre de 2017 presentaron una propuesta para la recuperación del bosque autóctono bajo el nombre de "Kolore guztietako basoak" (bosques de todos los colores). Entre los apoyos que ya ha recogido esta interesante iniciativa hay personas de la cultura, del mundo académico y profesionales del sector forestal, varios departamentos de la UPV-EHU, colegios profesionales, empresas, cooperativas y sindicatos, 21 grupos ecologistas y varias otras asociaciones y grupos de otro tipo. Los objetivos de esta propuesta son: 
  • Aumentar la superficie de bosque autóctono en el territorio de Bizkaia.
  • Garantizar la biodiversidad del bosque autóctono en Bizkaia aumentando la superficie dedicada a conservación.
  • Conseguir un bosque productor que cumpla diversas funciones: conservación, recreo y producción.
En el documento se habla bastante de las "cortas a hecho" o "matarrasas", que dejan tras de sí un suelo deforestado, como puede verse bien en "Paisaje tras la matarrasa en Adarogoikoa". Lo primero que debemos saber es que el término de "matarrasa", que es como se suele denominar en Bizkaia, no es correcto, ya que las cortas a matarrasa se refieren a la corta de matas de monte bajo y el monte bajo es una masa arbolada en la que predominan las plantas procedentes de brotes de cepa, de raíz o de ambas (chirpiales), mientras que en Bizkaia nos referimos habitualmente con ese nombre a cortas de monte alto, es decir, a talas de masas arboladas en las que predominan las plantas procedentes de semilla (brinzales). De hecho, todas las coníferas y eucaliptos de Bizkaia proceden de semillas que germinan y pasan un tiempo en viveros forestales desde donde se trasplantan uno a uno al monte tras excavar un hoyo con una azada.
Cuando se trata de obtener madera de las plantaciones forestales mediante cortas de monte alto, básicamente tenemos dos opciones:
  • Cortas a hecho: tala de todos los árboles en una o dos fases. Si se realiza en dos fases se dejará una reserva de árboles madre diseminados o en grupos.
  • Cortas por aclareo sucesivo y cortas por entresaca: tala parcial de árboles con distintos objetivos que provoca la disminución del número de árboles por unidad de superficie.
En el caso de las plantaciones forestales en Bizkaia se emplean las cortas a hecho para obtener madera, y están en desuso las cortas por aclareo sucesivo y las cortas por entresaca, que sí son habituales en Navarra, Araba, Burgos o Cantabria, por ejemplo.
Debido a la disminución de la rentabilidad de las plantaciones forestales de coníferas exóticas en Bizkaia, cada vez son más los propietarios forestales que optan por plantar eucaliptos (véase "Pinos versus eucaliptos en Bizkaia" y "Plantaciones de eucaliptos en el País Vasco") o incluso solicitan el cambio de uso del suelo de forestal a agrario para plantar, por ejemplo, vides para hacer txakoli. En estos momentos es necesaria una política forestal, mediante ayudas económicas, que por lo menos permita continuar con lo que teníamos hasta ahora, porque la únicas alternativas por las que optan los propietarios forestales y muchos municipios, los principales propietarios de los montes públicos, son mucho peores que las plantaciones forestales de coníferas exóticas que se cortan a hecho. 
Parece necesario poner freno a nuevas plantaciones de eucaliptos y los cambios de uso de forestal a agroganadero. Se deberían comprar o permutar con los propietarios forestales particulares que lo deseen sus parcelas cubiertas con bosque autóctono, porque son muchos los propietarios particulares que sienten como un castigo tener una parcela de la que no pueden obtener ningún rendimiento económico. Y no pensemos que los bosques autóctonos solo se han conservado en los montes públicos ya que, por ejemplo, el 67,6% de las 2.592 hectáreas de robledales de Quercus robur de Bizkaia son de propiedad particular. De hecho, aquí el 76,3% de las 90.479 hectáreas forestales son de propiedad particular. 

17 de junio de 2017

Estimación económica orientativa del coste de las actuaciones para la ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria y la ZEPA Gorobel-Sierra Salvada

El 27 de abril de 2017 el Gobierno Vasco publicó la Resolución 51/2017 en la que se publican las Directrices y Medidas de Gestión de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Arkamo-Gibijo-Arrastaria y de la Zona de Especial Protección para las aves Gorobel-Sierra Salvada. Me ha llamado la atención la estimación económica orientativa del coste de las actuaciones para la ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria y la ZEPA Gorobel-Sierra Salvada que se detallan en el citado documento:
  • Bosques........................................................................................... 87.000 euros
  • Prados, pastizales y megaforbios.................................................. 387.000 euros
  • Cuevas y cavidades kársticas.......................................................... 88.000 euros
  • Corona del rey (Saxifraga longifolia)............................................. 49.000 euros
  • Fauna saproxílica............................................................................ 63.000 euros
  • Rana ágil (Rana dalmatina)............................................................ 51.000 euros
  • Aves necrófagas o aves que utilizan hábitats rupícolas.................. 70.000 euros
  • Quirópteros..................................................................................... 27.000 euros
La investigación científica y la conservación son actividades caras si se quieren hacer bien. En estos tiempos en los que voluntarios y guardas forestales las realizan en sus ratos libres, me parece que debemos decirlo bien alto: no es barato y mucho menos gratis.

12 de junio de 2016

El peligro de disolver en el agua los fangos contaminados de la ría del Nervión

Tras leer la noticia titulada "El Ayuntamiento niega impacto ambiental en las obras del Canal de Deusto", publicada el 10 de junio de 2016 en el periódico El Correo, me he acordado de que mi buen amigo José Antonio González Oreja en el año 1999 se doctoró en biología con su tesis titulada "Ecología de la recuperación de la ría de Bilbao". En su Tesis Doctoral explica cómo los sedimentos acumulados en el fondo de la ría están cargados con diversos contaminantes y que, si se disolvieran en la columna de agua, podrían provocar el aumento de los contaminantes disueltos en el agua hasta niveles letales para los seres vivos. Tras pedirle ayer un resumen de su Tesis Doctoral a México, donde es profesor de universidad, hoy me ha enviado el enlace a un resumen que elaboró entonces, de donde extraigo el siguiente texto:
"La Ría de Bilbao ha sufrido con inusitada intensidad las consecuencias derivadas de un acelerado e irracional proceso de desarrollo industrial y urbanístico, en especial desde finales del S. XIX, que, de acuerdo con la bibliografía previa existente, ha generado una pérdida global de integridad ecológica de los diferentes compartimentos del estuario, provocando situaciones de contaminación en el sistema y de estrés en las comunidades biológicas afectadas...Se presentan modelos estadísticos que simulan la respuesta de los organismos...La aplicación a estos modelos de los criterios de calidad de las aguas contemplados en el Plan Integral de Saneamiento permite proponer diferentes escenarios de la recuperación biológica esperada en la Ría de Bilbao. El mejor escenario obtenido prevé un significativo aumento de la biomasa heterotrófica que habita los intermareales estudiados, como consecuencia del aumento de la concentración de oxígeno disuelto en el agua. Sin embargo, se obtiene además un escenario que hemos denominado «paradójico», en el cual se contemplan efectos adversos ligados a una mayor biodisponibilidad de los metales pesados precisamente cuando mejore la calidad óxica del agua. Esta circunstancia podría suponer, cuando menos, un retraso en los procesos de recuperación en algunos tramos altamente contaminados".

11 de junio de 2016

El origen de la población suroccidental de Visón europeo

Iñigo Zuberogoitia, Madis Põdra, Santiago Palazón, Asun Gómez, Néstor Zabala y Jabi Zabala han publicado el 7 de junio de 2016 en la revista Biodiversity and Conservation el artículo "Misleading interpretation of shifting baseline syndrome in the conservation of European mink", cuyo título puede traducirse como "Interpretación errónea del síndrome de línea base cambiante en la conservación del Visón europeo". El "síndrome de línea base cambiante" se refiere a que los humanos tomamos como ecosistemas primigenios o saludables a los existentes en un momento histórico siempre cercano en el tiempo: cuando se describieron científicamente por primera vez o, simplemente, aquellos que los científicos actuales recuerdan de cuando ellos eran jóvenes, perdiendo de vista el hecho de que llevamos alterándolos desde hace varios cientos o miles de años y que generalmente estaremos considerando como ecosistemas naturales los resultantes de la interacción con los humanos en un momento determinado y no los realmente preexistentes. Este artículo contradice lo defendido por Miguel Clavero en su artículo "Shifting baselines and the conservation of non-native species", publicado en la revista Conservation Biology, donde, a partir de los resultados genéticos que mostraban que la población franco-española de Visón europeo tienen su origen en unos pocos ejemplares, concluyó que debía ser una población introducida, exótica o que incluso podría considerarse una especie invasora, y que siguiendo el síndrome de línea base cambiante, podría ser un error el intento de conservar la población suroccidental. Incluso en una réplica a otros autores que criticaron dicha conclusión, afirmó que podría tener su origen en una translocación de ejemplares.
Una traducción libre y parcial del resumen del artículo publicado en Biodiversity and Conservation queda como sigue: "El Visón europeo es un mustélido en peligro crítico con sólo tres poblaciones en declive y aisladas. Basándose en una particular interpretación de los estudios genéticos, el origen de la población suroccidental (Francia y España) y sus medidas de conservación fueron recientemente cuestionadas, y su origen considerado un ejemplo de translocación. Los cuatro estudios genéticos publicados muestran resultados similares, revelando una estructura de cuello de botella. La población suroccidental se estableció probablemente a partir de muy pocos individuos, lo que puede ser explicado por la dispersión a larga distancia de algunos ejemplares o por la introducción humana. Los registros históricos evidencian la capacidad de dispersión a larga distancia de la especie y la tendencia a la expansión temporal en el suroeste de Europa en el momento histórico que se detectó la población suroccidental. Por el contrario, es muy débil la hipótesis de su introducción, ya que ninguna barrera ecológica pudo evitar su expansión física y no hay ningún indicio o dato de que realmente se haya producido ninguna translocación".

26 de abril de 2016

Un medicamento de uso veterinario como posible causa del declive del Buitre leonado

Rhys E. Green, José Antonio Donázar, José Antonio Sánchez-Zapata y Antoni Margalida han publicado en la revista Journal of Applied Ecology el 25 de abril de 2016 el artículo "Potential threat to Eurasian griffon vultures in Spain from veterinary use of the drug diclofenac", donde estiman el impacto del diclofenaco, un medicamento antiinflamatorio de uso veterinario, como responsable de la muerte anual en España de hasta 6.389 ejemplares de Buitre leonado (Gyps fulvus), lo que equivale al 7,7% anual de su población en España, que acoge al 95% de su población mundial. Según sus autores, estos resultados justifican la prohibición preventiva del uso veterinario del diclofenaco en España, medicamento que ha contribuido al descenso de buitres a escala global y que ha provocando la muerte del 99% de los ejemplares de tres especies de buitre en el subcontinente indio en la década de los 90. Los buitres ingieren el medicamento al alimentarse de los cadáveres de los animales previamente tratados con diclofenaco y al poco tiempo mueren por fallo renal. En marzo de 2013 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios aprobó el uso de dos medicamentos que contienen diclofenaco (Diclovet y Dolofenac) para uso veterinario en caballos, cerdos y vacas en España.

22 de abril de 2016

Áreas de interés especial para las aves necrófagas en el País Vasco y zonas de protección para su alimentación

El 24 de junio de 2015 se publicó en el Boletín Oficial de Bizkaia el Decreto Foral y el 1 de julio en el Boletín Oficial de Álava la Orden Foral que aprobó el plan conjunto de gestión de las aves necrófagas de interés comunitario de la Comunidad Autónoma del País Vasco, redactado conjuntamente por la Administración General del País Vasco y las Diputaciones Forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. El Plan Conjunto de Gestión tiene como objetivo fundamental eliminar los factores adversos que inciden o han incidido sobre la dinámica poblacional del Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el Alimoche común (Neophron percnopterus) y el Buitre leonado (Gyps fulvus) para lo que pretende:
  • Garantizar la protección efectiva de las Áreas de Interés Especial (véase el mapa superior).
  • Reducir las molestias humanas en los puntos de posible cría, alimentación y reposo.
  • Regular la disponibilidad de alimento en las Zonas de Protección (véase el mapa inferior).
  • Estudiar la interrelación entre estas aves y la ganadería extensiva, sus beneficios e incidencias.
  • Disponer de información fiable, actualizada y continua sobre la evolución y problemática de sus poblaciones.
  • Informar y sensibilizar al público en general y a las administraciones sobre su situación.
  • Promover la coordinación interinstitucional en su conservación y gestión.
En las zonas indicadas en este mapa, el órgano competente en materia de sanidad animal, a propuesta del órgano competente en fauna silvestre, podrá autorizar el abandono del ganado muerto para la alimentación de las aves carroñeras en determinadas explotaciones ganaderas y pastos comunales tal y como venía sucediendo desde tiempos inmemoriales hasta la imposición de las medidas restrictivas que se implementaron para evitar la expansión de la encefalopatía espongiforme bovina. Para proceder a la citada autorización el órgano competente en materia de sanidad animal deberá identificar las explotaciones ganaderas cuando cumplan las siguientes condiciones:
  • Que no desarrollen un aprovechamiento ganadero intensivo.
  • Que cumplan el programa de vigilancia de las encefalopatías espongiformes transmisibles.
  • Que cuenten con la calificación sanitaria establecida en relación a las enfermedades sometidas a programas de vigilancia, control y erradicación. El órgano competente en materia de sanidad animal podrá exceptuar de este requisito en función de un análisis de riesgo.
  • Que estén bajo la vigilancia periódica de los servicios veterinarios oficiales.
En el artículo 4 se definen:
  • Áreas Críticas (ACA) para el Alimoche: las áreas vitales para su supervivencia y recuperación de la especie e incluyen las zonas de nidificación, incluyendo aquellas en los que se constaten intentos de reproducción así como los dormideros comunales. 
  • Áreas de Interés Especial (AIE) para las aves necrófagas de interés comunitario: zonas delimitadas cartográficamente donde la abundancia y diversidad de estas aves se considera fundamental para el mantenimiento a largo plazo de las poblaciones de estas aves. Sierra Sálvada se considera Área de Interés Especial (AIE) en dicho decreto.
  • Colonia de cría: emplazamientos de parejas reproductoras de Buitre leonado distantes más de 1 km de otro punto de reproducción de ejemplares de la misma especie.
  • Periodo crítico de una especie: periodo de tiempo en la que la especie es especialmente vulnerable a cualquier actividad humana.

En el artículo 7 se incluyen estas prohibiciones genéricas con respecto al Alimoche común y al Buitre leonado:
  • Cualquier actuación no autorizada hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, incluyendo en su caso a sus crías o huevos, así como la destrucción y alteración de su hábitat y en particular sus nidos, territorios de crías, reposo y alimentación.
  • Queda prohibida la observación y el registro gráfico o sonoro de estas especies mediante el establecimiento de puestos fijos a menos de 250 m de ejemplares de estas especies y a menos de 500 m de los puntos de posaderos habituales, rompederos, comederos y posibles puntos de nidificación, excepto para aquellas personas y actividades expresamente autorizadas por el Departamento Competente en cada Territorio Histórico.
En el artículo 9 se definen los periodos críticos, correspondientes con el periodo de ocupación y asentamiento en los territorios y el periodo reproductor.:
  • Alimoche común: el periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 1 de septiembre.
  • Buitre leonado: el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 15 de agosto.
En el artículo 10 se incluyen varias medidas generales de protección en las  Áreas de Interés Especial para las Aves Necrófagas de interés comunitario y en las Áreas Críticas para el Alimoche común, entre ellas:
Las obras, trabajos y actividades que deban realizarse en un radio 1.000 m de las Áreas Críticas para el Alimoche común y de 500 m de las colonias de cría del Buitre leonado se llevarán a cabo fuera de los periodos críticos para cada especie, salvo causas de fuerza mayor debidamente justificada y con la autorización de la administración foral competente en la aplicación del presente plan conjunto de gestión.
En el artículo 14 se incluyen las medidas para reducir las molestias en los puntos de posible cría, alimentación y reposo. Entre ellas, queda prohibida con carácter general la escalada, en aquellas paredes situadas a menos de 500 m de las Áreas Críticas para el Alimoche común y de 100 m para las colonias de Buitre leonado.

15 de marzo de 2016

La recuperación del hayedo de Orduña tras su tala durante la postguerra

En esta fotografía aérea del año 2014, tomada de la fototeca del Instituto Geográfico Nacional, se puede observar cómo el hayedo cubre la ladera entre los montes Txarlazo y Bedarbide. Si nos fijamos un poco más, también se puede ver cómo la masa forestal no tiene el mismo aspecto en todas las zonas.  
Ello es debido a que no todo el hayedo tiene la misma edad. Aquí puede comprobarse que tras la Guerra Civil, el monte de San Vítores, perteneciente a la ciudad de Orduña fue talado en gran parte (se ven las vías de saca en la fotografía), mientras que el monte El Hayal (al noroeste del orduñés), perteneciente a la Junta de Ruzabal, no sufrió de igual manera. Esta fotografía del vuelo americano que hizo EEUU, en un principio sin el permiso del gobierno franquista en el bienio 1945-1946, ha sido tomada de la fototeca del Instituto Geográfico Nacional.

22 de enero de 2016

Medidas de conservación de la ZEPA de Sierra Sálvada y el ZEC de Arkamo-Gibijo-Arrastaria

Mapa del ZEC Arkamo-Gibijo-Arrastaria. El apartado 10 del Decreto citado se titula "Objetos y normas para la conservación para los elementos clave u objeto de gestión", donde en el párrafo final dedicado a cada hábitat se describen sus principales amenazas:

BOSQUES
Encinares y carrascales. Las principales amenazas para este tipo de bosque provienen principalmente del riesgo de incendio. El pastoreo del sotobosque puede tener cierto impacto en algunos bosques cercanos a Osma, Fresneda, Karkamu, Ginea, Barrón, Artatza o Axkoeta, aunque este pastoreo favorece la presencia del hábitat prioritario Pastos xerófilos de Brachypodium retusum. Actualmente los aprovechamientos forestales no suponen ninguna amenaza.
Marojales. Las principales amenazas provienen de los posibles aprovechamientos forestales con prácticas inadecuadas y, en menor medida, del riesgo de incendio. El pastoreo del sotobosque es muy limitado y no supone ninguna amenaza actualmente.
Quejigales. Las principales amenazas provienen del riesgo de incendio en las zonas más meridionales y de los posibles aprovechamientos forestales con prácticas inadecuadas, aunque estos se prevén limitados. El pastoreo del sotobosque es muy limitado y no supone ninguna amenaza actualmente.
Robledales mesótrofos subatlánticos de Quercus robur. Las principales amenazas provienen de la reducida superficie de las masas forestales, el aislamiento, la escasa regeneración del roble y la posible actividad forestal.
Hayedos basófilos o neutros. No existen amenazas importantes sobre este hábitat, aunque en algunos sectores la actividad forestal en determinadas épocas afecta la nidificación de algunas aves.
Para los bosques el objetivo general es "mejorar la naturalidad y la estructura de las masas forestales" y entre las regulaciones se encuentran las siguientes: 
  • Las cortas a hecho en bosques necesitarán autorización del Órgano Gestor del espacio natural protegido. Los permisos de cortas se concederán de acuerdo con criterios ecológicos, pudiéndose tener en cuenta secundariamente criterios económicos.
  • Se prohíbe la realización de nuevas plantaciones forestales con especies alóctonas dentro de los límites de la ZEPA y la ZEC, cuando afecten a elementos clave o a objetos de conservación en el Espacio Natural Protegido.
  • No se realizarán ni trabajos de envergadura ni trabajos que generen un nivel importante de ruidos o ruidos súbitos durante "las épocas de nidificación y cría de las aves, especialmente entre abril y julio.
  • Se prohíbe la retirada de acopios de leña en el período comprendido entre abril y julio.
  • Se prohíbe la construcción de nuevas pistas forestales y la ampliación de las existentes que transcurran por el interior de la ZEPA o la ZEC, salvo casos excepcionales que requerirán de la autorización expresa por parte del órgano gestor del ENP. Estará permitida la mejora de las ya existentes. En todo caso, nunca se crearán en períodos de nidificación o cría de fauna de interés.

PRADOS, PASTIZALES Y MEGAFORBIOS
Prados alpinos y subalpinos calcáreos. No se han detectado presiones importantes sobre este hábitat. El mantenimiento del mismo se encuentra ligado a un manejo ganadero extensivo, por lo que la principal amenaza para estos pastos deriva del exceso o del cese del pastoreo. El primero provoca la pérdida de la cobertura vegetal y el riesgo de erosión del suelo, mientras que el cese del pastoreo en algunas provocaría el avance de especies leñosas.
Pastos mesófilos con Brachypodium pinnatum con y sin orquídeas. El exceso o el cese del pastoreo es la principal amenaza para estos pastos mesófilos.
Megaforbios de montaña y de riberas de ríos eurosiberianos. El estado de conservación de este hábitat se considera inadecuado debido a la alteración de su estructura por parte del ganado y de animales salvajes.
Para los prados, pastizales y megaforbios el objetivo general es "mantener una representación suficiente de prados y pastos en mosaicos heterógeneos en distintos estadios evolutivos y garantizar la conservación de los megaforbios de montaña" y entre las regulaciones se encuentran las siguientes: 
  • La frecuencia máxima de los desbroces será de 5 años.
  • Los desbroces se realizarán de manera que no afecten a una superficie continua superior a 10 ha.
  • Los desbroces de matorral no serán totales, se mantendrán pequeños rodales sin desbrozar y los límites entre matorral y pastizal se harán irregulares. Se conservarán y potenciarán pequeños bosquetes isla o arbolado aislado.
  • Queda prohibido el uso del fuego para la regeneración y control de pastos. Este método sólo podrá utilizarse de forma utilizarse de forma excepcional para evitar impactos previsiblemente mayores a los de la propia práctica y su uso requerirá de autorización del órgano gestor del espacio.

CUEVAS Y CAVIDADES KÁRSTICAS. Aunque no se ha observado durante el trabajo de campo, el posible cierre de alguna entrada a cavidades puede afectar a murciélagos, al impedir o dificultar el acceso y salida de los mismo.

22 de abril de 2015

El Raposero

El alimañero es una figura histórica muy antigua. Su labor ha sido legislada desde la Edad Media para beneficio y salvaguarda de los bienes de los ganaderos y agricultores. Desde entonces y hasta el año 1970 en España se les ha premiado, sobre todo cuando capturaban lobos, osos, linces o zorros. Sólo cuando a finales del siglo XIX la caza recreativa se convirtió en negocio, la captura de otras especies comenzó también a premiarse. Es decir, cualquier especie que tuviera a la perdiz o al conejo en su dieta pasó a considerarse alimaña, lo que incluía una larga lista de mamíferos carnívoros y de aves rapaces y córvidos. La Real Orden de 7 de julio de 1915, vigente hasta su derogación por la Ley de Caza de 1970, estableció las recompensas que los ayuntamientos debían abonar a los alimañeros. En la fotografía, el alimañero Francisco Zubeldia "el raposero". Esta fotografía la conserva el pastor Pepín Elejalde en la Venta Fría de Lendoño Goikoa, municipio de Orduña (Bizkaia). Apareció publicada en nuestro libro "Pastoreo en Sierra Salvada", editado en el año 2014 por nuestra Asociación Salvagoro.
En el citado libro se puede leer "Patxi El Raposero, fue contratado por los pastores para que ejerciera su oficio en la sierra durante unos 20 años y su presencia dejó una gran huella entre los pastores...Venía en invierno desde Zaldibia en Gipuzkoa, donde nació en 1894, y se hospedaba en la Venta Fría de Lendoño de Arriba o en Madaria, en casa de Daniel Albisua. Cada pastor le pagaba según el número de ovejas que tenía. Unas veces cobraba en ovejas y otras en dinero. Así, un año en Gorbea, en el que le contrataron 160 pastores, cobró una cordera de año de cada pastor con más de 100 ovejas, 10 duros de los que tenían menos de 100 ovejas y los de menos de 50 ovejas pagaron 25 pesetas. Este contrato lo renovó durante 15 años. Dedicado a esta labor desde los ocho años, aprendió el oficio de su padre que lo había aprendido a su vez del suyo. Desarrolló su labor en las provincias cercanas a Gipuzkoa: valle de Mena, Sierra Salvada, el Gorbea, la Sierra de Urbía o el Aizkorri. Él también enseñó a su hijo la profesión, pero este prefirió ir a trabajar a una fábrica". En esta fotografía, tomada el 14 de octubre de 2006, se ve Venta Fría al pie del monte Iturrigorri.
"Para matar los raposos, El Raposero preparaba unas píldoras de sebo en una sartén, deshacía un trozo de sebo y luego lo dejaba enfriar, a continuación lo partía en unos trozos de tamaño un poco menor que una aceituna. Dentro metía el veneno (estrictina). Esta cápsula la introducía en un trozo de carne y la llevaba a la sierra para colocarla en lugares estratégicos. También hacía otra mezcla con harina, espinas de merluza y otros alimentos que atraen a los raposos. El veneno se ponía al atardecer, después de avisar a los pastores de que ataran a los perros. Se colocaba el veneno en los lugares donde los raposos dejaban sus marcas. Esto se notaba porque el berozo (brezo) y la hierba estaban más verdes y por la presencia de sus excrementos. El trozo de carne envenenado lo enterraba en el suelo y atraía al raposo con desechos de oveja u otros animales que llevaba a rastras detrás suyo o untado en las suelas del calzado. A primera hora de la mañana acudía a comprobar si el raposo había comido la carne o no. En caso de no haberla comido, la retiraba. Si el raposo comía el veneno, no tardaba mucho en morir, pero en ocasiones, a pesar de morder la carne, la dejaba al notar algo raro...Según sus cálculos habría matado más de 3.000 raposos en los 40 años dedicados a esta labor". En la fotografía, un Zorro (Vulpes vulpes) silvestre.
"Cuando se trataba de matar lobos, el procedimiento era distinto. En este caso, El Raposero preparaba unos tubitos con ramas finas de saúco (Sambucus nigra) de unos seis centímetros de largo y dentro metía el veneno (estrictina). Con estos tubos hacía un collar que se lo ponía a unas ovejas que se dejaban sueltas por la noche para que las atacara el lobo. El lobo, que casi siempre muerde en el cuello al atacar a una presa, rompía las ramas y se envenenaba. En los años que actuó en Sierra Salvada mató 2 lobos, uno que había matado 25 ovejas en Salmantón y otro que campeaba en los alrededores de la Virgen de La Antigua". La estrictina es un alcaloide obtenido de las semillas del árbol de la nuez vómica (Strychnos nux-vomica), originario de los bosques tropicales del Sudeste Asiático. En Europa comenzó a usarse como veneno para matar animales en el siglo XVII. Consiguieron sintetizarla en laboratorio a principios del siglo XIX. En la fotografía, diversos cepos conservados en el Museo de Orozko.
En el año 1953 el gobierno de Franco creó las Juntas Provinciales de Extinción Animales Dañinos y Protección a la Caza y Pesca Fluvial, que se debían constituir en todas las provincia españolas según el Decreto de 11 de agosto de 1953 del Ministerio de Agricultura. Los gastos que originaba y las indemnizaciones que otorgaba se financiaban con los fondos aportados obligatoriamente por cada Ayuntamiento y con los donativos de particulares, generalmente grandes terratenientes, agrupaciones de ganaderos y otros. Aunque el Decreto establecía la obligatoriedad de constituir Juntas en todas las provincias, tan sólo fueron efectivas en veinte y no todas actuaron desde el primer año. En ninguna de las provincias vascas se llegó a constituir ninguna Junta de Extinción. Donde se constituyeron, continuaron con su labor hasta el año 1961, año en que sus funciones fueron asumidas por los Gobiernos Civiles de cada provincia, que siguieron concediendo en la siguiente década autorizaciones administrativas para el uso de venenos y lazos, y para la realización de batidas contra las llamadas alimañas en los cotos de caza. Esta práctica desapareció con el reglamento de caza de 1971 y con el Decreto de 1973 que protegía varias especies. Esto fue posible gracias a la actuación decidida de Félix Rodríguez de la Fuente en contra de las Juntas de Extinción y en favor de la protección de la fauna silvestre, en especial las aves rapaces. En la fotografía, yo en un restaurante de Antequera (Málaga) el 22 de julio de 2010.

11 de julio de 2014

Cercado de ereas y simas: convenio de Custodia del Territorio

Pedicularis tuberosa y otras especies incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas habitan en las repisas herbosas que recorren los cantiles, denominadas localmente "ereas". Son plantas adaptadas a las condiciones extremas de frío, viento y escasez de suelo.
Pedicularis foliosa subsp. foliosa es otra de las especies que han subsistido desde un período más frío, la Última Glaciación. 
Aconitum vulparia subsp. neapolitanum no solo sufre los efectos del pisoteo, sino también el ramoneo de sus tallos florales, a pesar de ser una planta venenosa.
Orobanche lycoctoni es una planta que parasita a la especie anterior, solo conocida de una erea de Sierra Sálvada dentro de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Este es el panel que se colocará junto al Portillo de Las Escalerillas. Pinchad en la imagen para verla más grande.
Adenostyles alpina subsp. pyrenaica es una de las plantas que habita al pie de los paredones calizos y también en las bocas de simas y cuevas, en ambientes sombríos, donde forman los "megaforbios".
Trollius europaeus, como la mayoría de las especies que viven en los megaforbios, es una planta de porte elevado y grandes hojas tiernas.
Veratrum album es otra de las especies que sufren el ramoneo reiterado de sus tallos florales, impidiendo así su reproducción.
Este es el panel que colocará junto a la Sima del Avellano. Pinchad en la imagen para verla más grande.
La flora de ereas y megaforbios constituyen hábitats de interés comunitario y su principal amenaza es el pisoteo y el ramoneo del ganado. A su vez, son frecuentes las muertes del ganado doméstico por despeñamiento al ir a consumir estas plantas. En Sierra Sálvada se han llevado a cabo obras de cerramiento de varios accesos a "ereas" y simas con el objetivo de proteger a las especies de flora del pisoteo y ramoneo que provoca el ganado y, a la vez, proteger al ganado de su caída en los cantiles. Esta actuación se ha llevado a cabo en el marco de un convenio de Custodia del Territorio, firmado entre la Antigua Hermandad de Ayala y Sierra Salvada y la Asociación de Promoción Cultural Salvagoro, con ayuda económica del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco. En este panel se detallan los lugares de actuación durante el convenio de Custodia del Territorio en el año 2014. Pinchad en la imagen para verla más grande. 
Yo en una repisa herbosa o "erea", durante el trabajo de seguimiento de las actuaciones, el 26 de junio de 2014. La fotografía es de mi amigo Xabi Iturrate.