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14 de diciembre de 2025

Libro "El lobo en Euskadi. 30 años lobeando entre ovejas y pastores"

Portada

Conozco a Enrique Arberas desde hace unos 25 años, cuando comencé a trabajar como guarda forestal para la Diputación Foral de Bizkaia y él ya trabajaba como perito de daños de lobos y otros animales al ganado. Enseguida pude saber que nos unía la pasión por el lobo. Muchos de los naturalistas nacidos en las décadas de 1960 y 1970 compartimos esa querencia, surgida sin duda mirando la pantalla del televisor cuando los lobos aparecían a cámara lenta en los documentales de "El Hombre y la Tierra". Junto a Enrique estaba Odile Rodríguez de la Fuente, que ha heredado la elocuencia y facilidad de palabra que tenía su padre, el inolvidable Félix, el amigo de los lobos. Pero también nos une otra pasión que compartimos con muchos menos naturalistas: el amor al ganado en extensivo, y cómo es lógico, a los que desempeñan esa labor productiva que conserva o ha generado los pastizales, unos hábitats que permanecen solo gracias al ganado doméstico, ya que extinguimos hace mucho tiempo la fauna silvestre que los mantenían: uros, tarpanes, bisontes esteparios y otros grandes herbívoros. Sin embargo, tengo que reconocer que Enrique Arberas me gana con mucho en su pasión por ambos. No sé si un animal del tamaño y el peso de un pastor alemán se merece tanto trabajo como le ha dedicado Enrique al lobo. Y no sé si algunos de esos ganaderos y pastores se merecen tanto respeto y condescendencia.
Presentación

El viernes 12 de diciembre de 2025 mi amigo Enrique Arberas Mendibil presentó en Amurrio Antzokia ante un auditorio lleno su libro "El lobo en Euskadi. 30 años lobeando entre ovejas y pastores", de 374 páginas y a todo color. Le acompañaron Odile Rodríguez de la Fuente y Juan Carlos Blanco. Este último en su prólogo dice: "En el siglo XXI, el estancamiento de los lobos españoles en el frente oriental de su área de distribución contrasta con la vitalidad que muestran los lobos europeos. Valga el ejemplo de Alemania, que detectó la primera pareja de lobos en el año 2000 y ha censado 209 manadas en la temporada 2023-2024. O el aumento espectacular de la población alpina, que pasó del primer grupo familiar en los Alpes franceses en 1993 a tener 206 manadas en siete países de los Alpes en 2021." Dice Juan Carlos Blanco en el último párrafo de su prólogo: "En cualquier caso, el conflicto con la ganadería y la aceptación de los lobos es un factor esencial para comprender por qué hay lobos en algunos sitios y no en otros. Intentar reducir estos problemas empatizando con los ganaderos y dándoles las herramientas adecuadas para prevenir ataques, es el mejor camino hacia la coexistencia. A ello ha consagrado su labor Enrique Arberas durante las últimas décadas, a reconciliar la presencia del lobo con el mantenimiento de la ganadería en su amada tierra vasca, donde la música de los cencerros en la niebla del amanecer sigue siendo una de sus señas de identidad."
Ídem.

Es muy interesante el texto titulado "Los orígenes del pastoreo. Vacuno contra ovino o cuando el lobo no tenía ovejas que comer", del historiador y amigo Juanjo Hidalgo (el de la izquierda de la fotografía de arriba), donde explica que en Sierra Sálvada, igual que en otras montañas vascas, toda la documentación "viene a respaldar la hipótesis del pastoreo tardío para el ganado ovino. Así, hasta finales del siglo XIX no se habría autorizado la construcción de chabolas y rediles permanentes para uso de los pastores en los meses de aprovechamiento de los pastos de altura, entre la primavera avanzada y el final del otoño. Ello no quiere decir que no pastorearan ovejas con anterioridad, aunque con la dificultad de carecer de albergue temporal con ciertas comodidades para ejercer la profesión...No diremos que los pastores de ovejas fueran tenidos como apestados, pero sí se percibe una marginación administrativa notoria hacia este colectivo que trataba de abrirse paso en un oficio relativamente nuevo..."
Juan Carlos Blanco y el que esto escribe

En lo personal, me quedo con el momento de esta fotografía, cuando mi amigo Xabi Iturrate me fotografió junto a Juan Carlos Blanco, uno de los biólogos que más y mejor ha estudiado al lobo en España. Esta fotografía se la envié a mi amigo José Antonio González Oreja, que desde México me respondió de inmediato con un "Jodooo". Él tuvo la oportunidad de colaborar con Juan Carlos hace casi 30 años en el marcaje de lobos con radiotransmisores en la provincia de Zamora, que, sin duda, es la mejor manera de estudiar a los lobos, desde hace varios años mejorada por la tecnología GPS. Justo a mi izquierda y junto al pasillo está mi amigo Roberto González Luis, el autor de las únicas fotografías tomadas a un lobo salvaje en Sierra Sálvada. Como puede apreciarse en la fotografía, Enrique Arberas consiguió llenar las más de 300 butacas del Amurrio Antzokia y sé de personas que llamaron para conseguir una entrada y les dijeron que no quedaba ninguna butaca libre. Queda en evidencia que Enrique es muy querido y apreciado en su tierra. Me dice Enrique que si alguien quiere conseguir un ejemplar del libro puede escribirle a la siguiente dirección de correo electrónico: ealoboeneuskadi@gmail.com. El precio es de 30 euros más gastos de envío.

29 de enero de 2025

El 5% del genoma de los lobos ibéricos es de perro

Muchos quedamos abducidos por una visión romántica del lobo que, en nuestra más tierna adolescencia, incluyó de lectura de los libros de Jack London "La llamada de la selva" y "Colmillo blanco" o la visión de los capítulos dedicados al lobo dentro de la serie de televisión "El Hombre y la Tierra", de Félix Rodríguez de la Fuente, y todavía resuena en mis oídos 40 años después aquella canción que incluía la frase de "el gran cazador...auuuu". Han pasado muchos años, he visto pocos lobos y en mi trabajo como guarda forestal de estos últimos 25 años en Bizkaia he tenido tiempo de escuchar a mucha gente, a menudo enfrentados entre ellos, no solo ganaderos con ecologistas, sino también unos biólogos con otros. Mi visión romántica del lobo ha decaído mucho. También la de otros grandes mamíferos predadores que he visto salvajes, como osos, linces, leones, leopardos, licaones o hienas. La fiera no es tan peligrosa como se la pinta. Y en el caso del lobo ibérico, desde este mes aún menos. Un estudio publicado en una revista de prestigio publicado en enero de 2025 desvela que los lobos ibéricos son el resultado del cruce prehistórico entre lobos y perros llegados con los humanos hace varios miles de años. Alrededor del 5% del genoma de los lobos ibéricos procede del cruce con perros. Aunque el cruce con perros ha seguido sucediendo y sucede desde entonces, el estudio genético de los lobos ibéricos señala que fue aquel episodio de cruce tan lejano en el tiempo el que ha caracterizado al lobo ibérico y que explicaría su particular baja dispersión en comparación con el carácter viajero del resto de las poblaciones mundiales de lobo o su gran tolerancia a los humanos y los hábitat alterados. Para más detalles, se puede leer en abierto el artículo "Potential adaptive introgression from dogs in Iberian Grey Wolves (Canis lupus)", publicado en la revista Molecular Ecology, obra de Carlos Sarabia, Isabel Salcedo, Alberto Fernández-Gil, Bridgett M. von Holdt, Michael Hofreiter, Carles Vilà y Jennifer A. Leonard.

6 de enero de 2021

La persecución del Lobo en Sierra Sálvada

El Lobo (Canis lupus) es una especie ampliamente distribuida en el Hemisferio Norte. Los primeros lobos domesticados tienen una antigüedad de 16.000 años, unos 5.000 más que las primeras ovejas y cabras, domesticadas en el Creciente Fértil hace 11.000 años. Desde el punto de vista de alguien que creció hipnotizado por los documentales televisivos de Félix Rodríguez de la Fuente, este hecho tendría una fácil explicación: El hombre domesticó al ancestro de su "mejor amigo" sin ningún tipo de interés práctico, ya que cuando se domesticó aún no había ganado que cuidar. Esta idea estaría reforzada por el hecho de que los restos de perros en los yacimientos arqueológicos son muy escasos hasta la domesticación de cabras y ovejas. Se podría entender que sólo algunos hombres "especiales" tuvieron interés por tener a un lobo domesticado como "amigo". Una idea romántica como las que Jack London escribió en sus novelas ambientadas en zonas salvajes y con lobos de Norteamérica. Sin embargo, esta idea de chico de ciudad difícilmente sería entendida por un ganadero, por ejemplo. Una vez más, el romanticismo ecologista ha dejado paso a la más cruda realidad. Según el artículo "mtDNA data indicate a single origin for dogs south of Yangtze river, less than 16,300 years ago, from numerous wolves", publicado en el año 2009 en la revista Molecular Biology and Evolution, el origen de la domesticación del lobo está al sur río Yangtzé (China) hace menos de 16.300 años y que coincidió en el espacio y en el tiempo con el inicio de la agricultura del arroz. Incluso especulan con la idea de que el Lobo fuese domesticado para el consumo de su carne: "It may therefore be speculated that the wolf was domesticated for its use as a source of food rather than for hunting, guarding, or companionship as mostly suggested, perhaps under influence of a European non–dog eating perspective". Con los excedentes conseguidos en el cultivo del arroz podrían alimentar a aquellos primeros perros y su carne completaría una dieta basada en el arroz y sus derivados. En esta fotografía y en las dos siguientes fotografías de mi buen amigo Roberto González Luis (muchísimas gracias por permitirme publicarlas, Rober), un lobo huyendo ante la presencia de un cazador con sus perros en diciembre de 2010 en el entorno de Sierra Sálvada. Fue fotografiado con teleobjetivo aproximadamente a un kilómetro de distancia.
El 15 de noviembre de 2013 se publicó el artículo "Complete mitochondrial genomes of ancient canids suggest a European origin of domestic dogs" en la revista Science, cuyo resumen traducido sería:
"Los orígenes geográficos y temporales del perro doméstico siguen siendo controvertidos, ya que los datos genéticos sugieren un proceso de domesticación que comenzó en el este de Asia hace unos 15.000 años, mientras que los fósiles de perro más antiguos se encuentra en Europa y Siberia y son de hace más de 30.000 años. Se analizaron los genomas mitocondriales de 18 cánidos prehistóricos de Eurasia y América, junto con un grupo completo de los perros y los lobos modernos. Los genomas mitocondriales de todos los perros modernos están filogenéticamente más estrechamente relacionados con cualquiera de los cánidos de Europa, ya sean antiguos o modernos. El análisis molecular sugiere un inicio de la domesticación aquí hace de 18.800 a 32.100 años. Estos resultados implican que los perros domésticos son la culminación de un proceso que se inició entre los cazadores-recolectores europeos y los lobos con los que interactuaban."
Cuando yo, entusiasmado, hablaba en el pueblo natal de mis padres (en la provincia de Zamora) de las bondades del lobo, tan ensalzadas por Félix, el amigo de los lobos, algunos familiares me miraban como a un extraterrestre. De esto han pasado ya unos 40 años, pero estamos casi en las mismas: Los que no tenemos problemas con el lobo soñamos con manadas de lobos aullando al atardecer en las montañas por las que paseamos y los ganaderos que los tienen hacen lo propio, pero en sentido inverso. Las administraciones siguen jugando a intentar contentar a todos. Sólo aprecio un cambio en estos 30 años: La aparición de un amplio gremio de especialistas (biólogos, ambientólogos, naturalistas) dispuestos a solucionar el problema. Cabría esperar que este grupo de expertos hubiese consensuado objetivos y métodos, pero, muy al contrario, los enfrentamientos entre ellos han llegado a un punto que no tiene parangón en el mundo de la conservación de la biodiversidad. En Sierra Sálvada, en el País Vasco y en su entorno parece que el objetivo no es otro que el exterminio del lobo. Aparte de los lobos abatidos legalmente, hay un gran número de animales cazados ilegalmente. Uno, dos o tres lobos abatidos al año no explicarían que el tamaño de la población de lobos se mantuviera o incluso decreciera. Realizando unos sencillos cálculos matemáticos, obtenemos los siguientes resultados (antes de leerlo, estimad qué número de lobos tendríamos al cabo de 10 años a partir de 4 manadas iniciales, el número de las que había hace 10 años en el País Vasco y su entorno cántabro y burgalés):

Considerando 4 manadas formadas por 5 lobos cada una (20 lobos en total) que no se fueran a morir en sus próximos 10 años de vida (en libertad el lobo vive hasta 13 años) que se asentaran, por ejemplo, en el País Vasco y que produjeran anualmente camadas formadas por 5 lobeznos cada una (tamaño real de las camadas en España), y teniendo en cuenta que cada camada podría dar lugar a una nueva manada al segundo año (edad media a la que las hembras pueden comenzar a reproducirse), siempre que una hembra de cada camada formara una nueva manada con 4 lobos de otras camadas (por evitar la consanguinidad y tal), tendríamos los siguientes resultados:
Primer año: 20 lobos iniciales + (4 camadas x 5 lobeznos) = 40 lobos.
Segundo año: 40 lobos del primer año + (4 camadas x 5 lobeznos) = 60 lobos.
Tercer año: 60 lobos del segundo año + (8 camadas x 5 lobeznos) = 100 lobos (ya se han formado 4 manadas más que las que teníamos inicialmente, tantas como camadas había dos años atrás).
Cuarto año: 100 lobos del tercer año + (12 camadas x 5 lobeznos) = 160 lobos (ahora tenemos las camadas del año anterior más una camada por cada manada nueva que hubo dos años atrás).
Quinto año: 160 lobos del cuarto año + (20 camadas x 5 lobeznos) = 260 lobos.
Sexto año: 260 lobos del quinto año + (32 camadas x 5 lobeznos) = 420 lobos.
Séptimo año: 420 lobos del sexto año + (52 camadas x 5 lobeznos) = 680 lobos.
Octavo año: 680 lobos del séptimo año + (84 camadas x 5 lobeznos) = 1.100 lobos.
Noveno año: 1.100 lobos del octavo año + (136 camadas x 5 lobeznos) = 1.780 lobos.
Décimo año: 1.780 lobos del noveno año + (220 camadas x 5 lobeznos) = 2.880 lobos.

El número de lobos calculado para España es de 2000. No es más que un cálculo matemático. Pero creo que puede darnos una idea de la magnitud de lo que está ocurriendo.

Los miembros de la manada de Monte Santiago (Burgos), causantes de los ataques de las sierras de Gibijo, Sálvada y el Valle de Losa, fueron perseguidos hasta su total exterminio. Según el testimonio de un pastor, hacia el año 2007 dieron muerte a 4 lobos en el territorio junto a su madriguera de cría. Actualmente, sólo perdura la manada presente en la Sierra Magdalena. En el año 2009 se abatieron al menos 3 ejemplares, 2 legales (uno en Quincoces y otro de 41 kilos el 25 de diciembre en Villalba de Losa) y un tercero también en este último pueblo, pero ilegal. En el año 2010 se hirió de muerte (restos de vísceras) a un lobo ilegalmente (aún no se habían repartido los precintos) en la primera batida de jabalí celebrada en Quincoces, el 17 de octubre. El 11 de diciembre se abatió legalmente una hembra. Pero sospecho que sólo es la punta del iceberg.

2 de marzo de 2018

Recomendaciones del Parlamento Europeo para la protección del Lobo

El Parlamento Europeo en el mes de febrero de 2018 ha dado a conocer un estudio que ha solicitado para la protección de cuatro grandes carnívoros europeos con el título de Large Carnivore Management Plans of Protection: Best Practices in EU Member States. Las recomendaciones para la protección del Lobo son las siguientes:
  • La gestión letal, mediante sacrificio o/y caza, no ha demostrado ninguna eficacia para mitigar las pérdidas provocadas por los lobos, a menos que la población se reduzca a niveles que no son compatibles con el mandato de la Directiva de Hábitats.
  • La adopción de medidas preventivas y la voluntad de cambiar los hábitos pecuarios contraproducentes parecen ser cruciales para lograr la tolerancia social y la coexistencia con los lobos, incluso cuando se están llevando a cabo otras medidas de gestión, como los programas de compensación. Además, los programas de compensación deberían integrarse con medidas preventivas para ser eficientes. También está claro que se debe ayudar a los ganaderos a aplicar estas medidas correctamente, especialmente en áreas donde los lobos han estado ausentes durante un cierto período de tiempo.
  • La difusión de las mejores prácticas preventivas y el intercambio de experiencias entre los agricultores debe ser alentada por las autoridades nacionales, las instituciones y las ONG. La tolerancia social hacia los lobos se ha argumentado como un aspecto clave para la conservación de esta especie. No obstante, se han desarrollado pocas investigaciones en Europa para investigar a fondo las actitudes humanas hacia los lobos en comparación con los estudios sobre la ecología y el comportamiento de la especie. Por lo tanto, se debe implementar una investigación específica a nivel europeo para investigar las actitudes del público hacia los lobos con respecto al uso de medidas preventivas, gestión letal y programas de compensación.
  • Varios estudios han subrayado la importancia de la disponibilidad de presas silvestres para reducir los ataques de ganado. De hecho, la gran escasez de presas silvestres a menudo se ha destacado como un factor importante que puede aumentar la predación del ganado por parte del lobo. Por lo tanto, se recomienda que una cantidad significativa y diversa de grandes presas silvestres esté disponible donde los lobos estén presentes. En aquellos países donde las presas silvestres se encuentren en bajas densidades, es aconsejable un programa de reintroducción bien planificado.

25 de marzo de 2017

La persecución del Lobo en el País Vasco

Hace 6 años escribí la entrada "La persecución del Lobo en Sierra Sálvada" en este blog. Recientemente la editorial Tundra publicó el libro "Encuentros con Lobos", en el que, tras la invitación de Víctor J. Hernández, participamos 38 naturalistas e investigadores, relatando las vivencias personales de campo, yo con el capítulo "Soñando con un futuro mejor para los lobos". En esta ocasión empleo los datos oficiales que dejan en evidencia la persecución del lobo en el País Vasco, pero que no acaban de explicar su casi total desaparición. Las razones de su persecución son de todos conocidas: los ataques al ganado.
Cadáver comido de una oveja tras un ataque de lobo en el País Vasco. A menudo solo se comen parte de los órganos internos (corazón, pulmones, hígado) tras abrir la cavidad torácica y comerse el esternón y parte de las costillas.
Cadáver de una oveja muerta por el lobo durante un ataque que afectó a varias ovejas y un carnero. Se aprecia una gran hemorragia en el cuello provocada por la mordedura de un lobo.
Oveja herida en el cuello por los colmillos de un lobo. La mayoría de estos animales acaban muriendo como consecuencia de estas heridas que provocan graves daños internos, que quedan en evidencia por la hemorragia nasal.
Potro herido en la pata trasera por la mordedura de un lobo. También es habitual que heridas abiertas como esta acaben provocando la muerte de los animales que las sufren.
Ternero herido en una pata trasera tras un ataque de lobo. En casos como este y el anterior, queda en evidencia que la defensa de las crías por parte de sus madres ha permitido mantenerlas con vida durante el ataque de lobo. 
Ataques de lobo y número de animales muertos en ellos en Araba en el período 2000-2015. El número de animales muertos en Álava tiene una clara relación con el número de manadas de lobo establecidas en Araba y en los territorios limítrofes de Burgos. El número de ataques de lobo, en cambio, no tiene una relación clara con el número de manadas. Se sabe que las manadas de lobos depredan en mayor proporción sobre los ungulados silvestres (corzo, ciervo, jabalí) que los lobos solitarios. Sin embargo, los ataques que afectan a numerosas cabezas de ovino suelen implicar a varios ejemplares de una misma manada.
Tras un período sin lobos en el País Vasco de unos 30 años entre las décadas de 1960 y 1990, varias manadas de lobo se establecieron hacia el año 1991 en el País Vasco y las zonas limítrofes de Burgos y Cantabria. Las guaridas de cría y los centros de reunión de varias manadas se han encontrado habitualmente en territorio de Burgos (Monte Santiago, Puerto de Angulo). En el período entre 2004 y 2009 hubo 3 o 4 manadas en este territorio. Cada manada consta de un número medio 5 lobos en España, por lo que hubo 15-20 lobos en manada, más un número indeterminado de ejemplares solitarios. El número medio de cachorros por manada y año es de 5, lo que en una situación óptima, significaría que la población podría duplicarse anualmente. Por ello, cabe pensar que ni cazando 10-15 ejemplares de lobo anualmente se habría llegado a la situación actual del lobo en este territorio. En el siguiente gráfico, queda en evidencia que en ningún año el número de lobos muertos llegó a ese número. Según el "Censo de Lobo (Canis lupus) en la Comunidad Autónoma del País Vasco", en el año 2014 solo quedaba una manada de lobo en el País Vasco y territorios limítrofes, que según varios indicios llegó a reproducirse en Bizkaia, lo que no se registraba desde el año 2007. Sin embargo, eso no fue excusa para conservar la única manada del País Vasco y sus territorios limítrofes y en enero de 2016 mataron tres ejemplares, aunque hay testimonios de personas que aseguran que en el primer trimestre de 2016 se mataron hasta un total de siete. 
En esta gráfica se expresa la evolución interanual de los 62 lobos muertos registrados en las 18 temporadas del período 1987-2005 en el País Vasco. Cada temporada abarca el año transcurrido entre el 1 de abril y el 31 de marzo del año siguiente. La tasa anual de mortalidad registrada en la comunidad autónoma del País Vasco fue de 3,44 lobos muertos por año, un tercio de ellos en Bizkaia y el resto en Álava. La tasa anual registrada no explica el declive de la población lobera del País Vasco y territorios limítrofes, aunque teniendo en cuenta los 7,83 lobos muertos por año en el período 1987-2005 en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cantabria, se acerca más a esta estima de 10-15 lobos muertos anualmente. Queda en evidencia que el lobo ha sufrido una mortalidad adicional no registrada.
El censo de las manadas no es tarea sencilla, pero mucho más difícil es la detección de los lobos solitarios. Cuando se producen daños al ganado que las instituciones indemnizan, es habitual que si el ataque parece de lobo, se acabe por darlo como ataque de lobo. Esos ataques son a menudo la única manera de detectar los lobos solitarios, aunque en ocasiones, finalmente, han resultado ser perros que mataban y comían ganado de una manera compatible con un ataque de lobo.
Comarcas de la mitad oeste del territorio de Álava.
Batidas al lobo realizadas legalmente en Araba en el período 1995-2009.
Batidas al lobo realizadas en Araba y lobos cazados en ellas en el período 1995-2009.
Repartición comarcal de los 45-50 lobos muertos en batidas legales en Araba durante el período 1987-2010.
Lobo cautivo.
Comarcas loberas en el extremo oriental de la Cordillera Cantábrica: Bizkaia (Montes de Ordunte y Trasmosomos), Araba (Cantábrica, Valdegobía, Gorbea, Gibijo/Arkamo, Badaya/Arrato y Añana/Riberas), Burgos (Valle de Mena/Montija y Valle de Losa/Berberana) y Cantabria (Valle de Soba/Ramales de la Victoria y Valle de Villaverde).
Repartición comarcal de los 136-141 lobos muertos en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cantabria durante el período 1987-2005. Aquí no se incluye el lobo cazado el 18 de abril de 2003 en una batida legal dentro del lado vizcaíno del Parque Natural de Gorbeia. Con posterioridad a este período, los ejemplares de la manada de Monte Santiago (Burgos), causantes de los ataques de la sierra de Gibijo y parte de los de Sierra Sálvada y el Valle de Losa, fueron perseguidos hasta su total exterminio. Según el testimonio de un pastor, hacia el año 2007 dieron muerte a 4 lobos en el centro de reunión de la manada. Desde entonces, solo quedó la manada del Puerto de Angulo. En la temporada de caza 2009-2010 se abatieron 2 ejemplares legales en el Valle de Losa/Berberana: un cachorro en Quincoces y un macho de 41 kilos el 25 de diciembre en Múrita, además de un ejemplar abatido ilegalmente en Villalba de Losa. En la temporada de caza 2010-2011, se hirió de muerte (restos de vísceras) a un lobo ilegalmente el 17 de octubre de 2010 (aún no se habían repartido los precintos) en la primera batida de jabalí celebrada en Quincoces, y el 11 de diciembre de 2010 cazaron la hembra reproductora de la manada del Puerto de Angulo. En las temporadas de caza de 2011-2012 y 2012-2013 no se cazó ningún lobo legalmente en los territorios limítrofes de Burgos. En la temporada de caza 2013-2014 apareció un lobo en muy mal estado en un tubo de una acequia cerca de Medina de Pomar, que fue sacrificado. En la de 2014-2015 se cazó un macho de nuevo en Múrita. Ninguno en 2015-2016 ni en 2016-2017.
Excrementos de un lobo silvestre con abundante pelo de un ciervo que cazaron.
De los 141 lobos muertos en el período 1987-2005 en el País Vasco y territorios limítrofes de Burgos y Cantabria, 127 lo fueron por disparo y el resto por otras causas.
Huella de la pata trasera de un lobo silvestre. Los rastros de huellas, sobre todo cuando el suelo se encuentra cubierto por la nieve, permiten la detección de las manadas y los lobos solitarios, aunque siempre cabe la posibilidad de confundirlas con las de perro. Lo mismo sucede con los excrementos, que solo mediante un análisis genético se puede saber con certeza si son de lobo o no, como dejaron en evidencia los autores de "El Lobo (Canis lupus L. 1758) en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Uso del ADN fecal para el seguimiento de sus poblaciones".
Causas de las muertes de 63 lobos en el País Vasco en el período 1987-2005. En las estadísticas no se incluyen, como decimos, todos los lobos cazados ilegalmente. Entre ellos, una  hembra joven cazada el 28 de enero de 2005 en la zona de Gibijo (Araba). Entre los lobos muertos por atropello, una hembra de dos años el 22 de enero de 2004 en la N-622, en Murgia, municipio de Zuia (Araba), un macho adulto de 36,8 kilos el 29 de septiembre del mismo año en la misma carretera, en Zaitegi, municipio de Zigoitia (Araba), y otro macho adulto en la autopista, cerca del peaje de Altube, municipio de Zuia (Araba).
Causas de las muertes de 78 lobos en Burgos y Cantabria, en zonas colindantes con el País Vasco en el período 1987-2005. Entre los lobos muertos por atropello dos ejemplares en el altiplano del Puerto de Angulo hacia el año 1995 o 1996.

5 de enero de 2017

Libro "Encuentros con Lobos"

Tundra Ediciones (www.tundraediciones.es) ha editado el libro "Encuentros con Lobos". Víctor J. Hernández tuvo la genial idea de invitar a 38 naturalistas e investigadores que relatan las vivencias personales de campo que más les marcaron o les proporcionaron el recuerdo más intenso de entre sus experiencias con el lobo. Una obra que nos muestra la emoción por tener la inmensa fortuna de que todavía campe por nuestros montes este extraordinario y emblemático animal, con el fin de ahondar y extender la preocupación por su conservación. Yo participo con el capítulo que titulé "Soñando con un futuro mejor para los lobos".

9 de enero de 2010

Lobo

El Lobo (Canis lupus), que ha dejado la huella histórica de las loberas de San Miguel y Monte Santiago en Sierra Sálvada, ha pasado de una presencia esporádica hace unas décadas a tener una manada estable que protagoniza ataques al ganado, sembrando el desasosiego y el odio entre los ganaderos de la sierra, a pesar de que una sola presa natural, el corzo, suministra gran parte del alimento que necesita.