10 de abril de 2026

Acentor alpino, extinguido como ave nidificante en Sierra Sálvada y Álava

Acentor alpino

A Josean Gainzarain y al que esto escribe nos publicaron en el año 1995 el artículo "Distribución y hábitat de la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) en las Comunidades Autónomas del País Vasco y Cantabria" en la revista Munibe. Desde entonces, beneficiada por el cambio climático, la curruca cabecinegra, cuando todavía no se conocía más que de la costa vizcaína y la Rioja alavesa, ha continuado su expansión, y hoy es un ave común en toda la costa vasca. Pero no todas las especies se benefician en un mismo territorio del cambio climático. Tres décadas después, esta vez junto a Gustavo Abascal y Oier Frías, nos han publicado en la misma revista el artículo "Avifauna nidificante en los pastizales y matorrales montanos de provincia de Álava: el declive de los especialistas alpinos". He colaborado en el trabajo de campo de un artículo que desde hoy puede verse en línea en la revista Munibe. El autor principal es José Antonio Gainzarain, que ideó la investigación y ha redactado el artículo. En él se determina que en las últimas décadas en la provincia de Álava el acentor alpino (Prunella collaris) se ha extinto como ave reproductora y que el bisbita alpino (Anthus spinoletta) se ha extinto en la montañas del sur de la provincia. La temperatura media en las montañas alavesas ha aumentado 1º C cada 10 años en las últimas décadas y es seguramente este rápido cambio climático la causa de este rápido declive de los pájaros de las Montañas Vascas. Lo mismo se está observando en distintas montañas europeas. Durante la Revisión del Inventario de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBA) 033 La Losa-Orduña (Sierra Sálvada) anoté que en el año 2009 aún había 2-15 parejas reproductoras de acentor alpino en Sierra Sálvada, pero en la época de cría de 2024 y 2025 he podido constatar su total ausencia.
Nido con pollos de Acentor alpino

25 de marzo de 2026

Thlaspi alliaceum

Thlaspi alliaceum vive en terrenos removidos y húmedos de ribazos, huertas, bordes de prados de siega, descampados y cunetas. No se conocía de Sierra Sálvada y su entorno. En el valle de Orduña y Arrastaria este año es una planta común en los rastrojos de maíz. A finales de marzo la mayor parte de las parcelas ya están aradas, pero aún quedan algunas a las que todavía les han pasado el arado de vertedera.
Tomé estas fotografías cerca de Artomaña, municipio de Amurrio (Araba), el 25 de marzo de 2026.

Lamium hybridum

Lamium hybridum vive en terrenos removidos y nitrogenados como huertas, reposaderos de ganado y márgenes de caminos. No se había citado de Sierra Sálvada y su entorno. Tomé esta fotografía cerca del convento de Santa Clara, municipio de Orduña (Bizkaia), el 25 de marzo de 2026.

Lamium purpureum

Lamium purpureum es una planta nitrófila frecuente en ribazos, barbechos y setos, generalmente en las cercanías de los pueblos. Tomé esta fotografía cerca del convento de Santa Clara, municipio de Orduña (Bizkaia), el 25 de marzo de 2026.

22 de marzo de 2026

Calendula arvensis

Calendula arvensis habita en terrenos removidos y nitrogenados en taludes, ribazos secos y pueblos. No se conocía de Sierra Sálvada ni del Valle de Losa. El 22 de marzo de 2026 encontré un población cerca del pueblo de Berberana (Burgos), donde tomé esta fotografía.

21 de marzo de 2026

13 nidos de Cigüeña blanca ocupados en Orduña en 2026

Iglesia de la Sagrada Familia, también conocida como de San Juan o de los Josefinos

Este año hay 13 nidos de Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) ocupados en Orduña. Son los mismos que hubo en el año 2025, cuando fueron 15, menos los dos señalados con una flecha. Esta fotografía es de marzo del año pasado, cuando había nido construido y ocupado. Este año no hay ramas a la vista.
Iglesia de Santa María

Además de los 4 nidos de la iglesia de Santa María y los 4 de la iglesia de la Sagrada Familia hay otros 5 aislados:
  1. Edificio del Ayuntamiento
  2. Edificio de la Alhóndiga
  3. Convento de Santa Clara
  4. Cedro en la entrada del cementerio de Orduña
  5. Cedro en el jardín de los Josefinos

Fotografías tomadas el 21 de marzo de 2026

Nido 1 de la Sagrada Familia

Nido 2 de la Sagrada Familia

Nido 3 de la Sagrada Familia

Nido 4 de la Sagrada Familia

Nido 1 de la iglesia de Santa María

Nido 2 de la iglesia de Santa María

Nido 3 de la iglesia de Santa María

Nido 4 de la iglesia de Santa María

Nido del edificio del Ayuntamiento

Nido del edificio de la Alhóndiga

Nido del convento de Santa Clara



Nido del cedro en la entrada del cementerio de Orduña



Nido del cedro en el jardín de los Josefinos

17 de marzo de 2026

Lamium amplexicaule

Lamium amplexicaule se encuentra sobre suelo removido y nitrogenado en huertas, campos cereal, viñedos y ribazos. Los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" la herborizaron en Orduña, VN9860, 300 m y VN9659, 950 m. Tomé esta fotografía en las afueras de la ciudad de Orduña (Bizkaia) el 17 de marzo de 2026.

15 de marzo de 2026

Alcaraván común

Alcaraván común

El Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) es un ave que pasa fácilmente desapercibida debido al color de su plumaje y, principalmente, sus hábitos crepusculares y nocturnos. Durante la época de reproducción es más fácil de detectar gracias a su reclamo, que emite desde el atardecer. No nidifica en la vertiente cantábrica del País Vasco y en la mediterránea es muy rara. Sus enormes ojos les permite ver en las penumbras del crepúsculo y la noche. 
Alcaravanes comunes

Gorka Belamendia y Aurelio Canabal en su informe "Contribución al conocimiento y situación del Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) en la Comunidad Autónoma del País Vasco" explicaron que realizaron 31 salidas nocturnas en las visitaron 42 localidades durante el año 2007 y 259 taxiados que sumaron 116 km de longitud lineal. Detectaron 7 ejemplares en 5 taxiados, todos ellos en el altiplano de Sierra Sálvada. Teniendo en cuenta su superficie, 1.605 hectáreas, estimaron una población reproductora de 4-6 parejas. El 28 de abril de 2023 vi por primera vez un Alcaraván común en la Sierra Sálvada burgalesa, a menos de 2 kilómetros de la divisoria de aguas entre la vertiente mediterránea y la cantábrica, y el 10 de marzo de 2026 vi tres ejemplares en el valle de Arrastaria, municipio de Amurrio (Araba), donde los descubrió el 8 de marzo Rael Butcher, y donde yo tomé estas fotografías y grabé estos vídeos. La primera fotografía la hice el 12 de marzo.
Alcaravanes comunes

Ídem.

9 de marzo de 2026

Veronica polita

Veronica polita es escasa en el País Vasco, donde vive en terrenos nitrogenados y removidos, frecuentemente sobre suelos pedregosos. El 9 de marzo de 2026 vimos bastantes plantas, compartiendo hábitat con Veronica persica, en la subida al monte Babio desde el pueblo de Mendeika (Orduña), donde tomé esta fotografía. Se desconocía de Sierra Sálvada y su entorno.

Montia fontana subsp. chondosperma

Montia fontana subsp. chondrosperma es una pequeña planta muy rara en el País Vasco, desconocida de la parte vasca de Sierra Sálvada y del Valle de Ayala. El 9 de de marzo de 2026, inesperadamente, encontramos dos plantas cerca de la cima del monte Babio, municipio de Aiara (Araba), donde tomé esta fotografía.


1 de marzo de 2026

Parejas de Buitre leonado que iniciaron la reproducción en la colonia de Tertanga 2009-2026

Con este ya son 18 los años que he censado en la segunda quincena del mes de febrero el número de parejas de Buitre leonado (Gyps fulvus) que iniciaron la reproducción en la colonia de Tertanga, la más numerosa de Sierra Sálvada, entre la cima del monte Txarlazo y el puerto de Orduña, municipio de Amurrio (Araba).
Este año se ha producido una gran disminución en el número de parejas de la que fue la principal colonia de cría en el País Vasco el año pasado. Esperemos que no sea el comienzo de un proceso parecido al que sufrieron las que fueron las principales colonias de cría en este territorio, primero en Sobrón y después en Valderejo. Hay bastantes parejas en las que todavía no hay ave echada en el nido, lo que en años pasados ha sucedido cuando ha habido fracasos reproductores tempranos debido al mal tiempo y luego, en cierto porcentaje, puestas de reposición.

26 de febrero de 2026

El falso enigma de las dobles puestas de buitre leonado

Las hembras de buitre leonado (Gyps fulvus) casi siempre ponen un único huevo en cada nido, pero en ocasiones se han registrado nidos con dos huevos. El 2 de marzo de 1987 localizamos un nido con dos huevos en la colonia de cría que hay entre el puerto de Orduña y el monte Txarlazo ("en el nido 4 del paredón B"), pero entonces no contábamos con ningún medio que nos permitiera fotografiarlo. Desde entonces no he vuelto a encontrar un nido con dos huevos y ya han pasado 39 años desde entonces. En el año 2008 Iker Elosegi y Migel Mari Elosegi fueron testigos en el norte de Navarra de cómo una pareja crio dos pollos en un mismo nido, según explicaron detalladamente en "Bi txitodun sai arrearen kabia Baztanen (Nafarroan)". En otra doble puesta en Sicilia los ornitólogos comprobaron que volaron con éxito los dos pollos del nido. Hace más de un siglo, en 1907, el fundador del Museo Koenig de Bonn, Alexander Ferdinand Koenig (1858-1940), escribió que las nidadas con dos huevos de buitre leonado eran el producto de dos hembras casi con toda seguridad [König, A. (1907). Die Geier Aegyptens. Journal für Ornithologie 55: 59–91]. Todavía es posible leer en algunas publicaciones que no se sabe si es así o no. Evidentemente, no es así. Las puestas dobles de una misma hembra existen en el caso del buitre leonado, aunque sean rarísimas. Tomé esta fotografía el 25 de febrero de 2026, en el paredón A, si seguimos la nomenclatura que inventamos allá por 1987.

25 de febrero de 2026

El buitre leonado, esa ave tan humana

Los grandes mamíferos, más si viven en grupos o manadas, como los gorilas, los chimpancés, los macacos, los leones o los lobos, son los animales más estudiados, y seguramente lo han sido porque en ellos podemos encontrar comportamientos parecidos a los nuestros. Louis Leakey (1903-1972) en el siglo pasado impulsó varios grupos de investigación de primates superiores con el objetivo de comprender mejor el modo de vida de los primeros homínidos. A mi juicio, entre las aves, los buitres leonados tienen muchos comportamientos que recuerdan a los del ser humano: son gregarios, colaboran en la búsqueda de alimento, mantienen disputas, sobre todo en el acceso a las carroñas, compiten por los mejores emplazamientos de sus nidos y, frecuentemente interaccionan con cierta agresividad, pero sin provocar heridos ni muertos. En esta fotografía, tomada el 25 de de febrero de 2026 en Sierra Sálvada, se ve el preciso momento en el que un buitre leonado que estaba plácidamente echado sobre su huevo se levanta visiblemente enojado (con las plumas encrespadas) e inicia la carrera hacia otro ejemplar que, con todo descaro, acaba de robar parte del material de su nido. No es un comportamiento extraordinario, ya que lo he visto hacer en numerosas ocasiones. Son estos comportamientos de agresividad sin daños los propios de animales gregarios, como nosotros mismos.

La agudeza visual del buitre leonado

La agudeza visual del buitre leonado (Gyps fulvus) se estima que es de entre 4 y 8 veces mayor que la de un humano con vista excelente. Se sabe que son capaces de ver un cadáver de un metro de largo en el suelo desde más de 6 kilómetros de distancia mientras planea y que a menudo los encuentran cuando vuelan a alturas de 4.000 o 5.000 metros sobre el suelo. Esta fotografía la he tomado el 25 de febrero de 2026 desde un punto por donde pasan habitualmente paseantes en Sierra Sálvada. El ave me miró de frente durante un instante (no lo suelen hacer), pero yo la vi porque sé que estaba ahí y la fotografía la tomé con una cámara Nikon Coolpix P1100 con el zoom a 135x. Evidentemente, estas aves ven a personas que pasan a pocas decenas o cientos de metros de sus nidos casi a diario. Saben que, en general, no suponemos un peligro, pero no por ello dejan de observarnos mientras estamos a la vista y recordemos que pueden vernos a 6 kilómetros.

24 de febrero de 2026

El buitre leonado con la anilla amarilla 457 es probablemente macho

El buitre leonado (Gyps fulvus) prácticamente carece de dimorfismo sexual. Aunque las hembras tienden a ser algo mayores que los machos, la diferencia es tan pequeña que es inapreciable durante las observaciones. Además, los machos tienden a tener una cabeza más abombada, menos angulosa y más grande que la de de las hembras. Cuando se observan parejas en el nido, a veces se puede presumir cual es el macho y cual la hembra en función de las características de sus cabezas, pero en este caso parece imposible. Al final, resulta clarificador ver una de sus cópulas, aunque se sabe que, en ocasiones, es la hembra la que se sube al lomo del macho.
Según estas fotografías, tomadas el 24 de febrero de 2026, el ejemplar con la anilla amarilla 457 ha resultado ser el macho de la pareja: se aprecia la anilla metálica que porta en su pata derecha. Durante la cópula, la hembra adopta una postura horizontal y entonces el macho salta sobre el lomo y extiende el cuello para frotar ambos lados del cuello de la hembra. Las cópulas de los buitres son bastante ruidosas, ya que emiten gemidos. El macho permanece sobre la hembra un promedio de 48 segundos, pero el contacto cloacal dura una media de 12 segundos.

23 de febrero de 2026

Buitre leonado, historial del ave con la anilla amarilla 457

El 23 de febrero de 2026 fotografié este buitre leonado (Gyps fulvus) junto a su nido en la colonia de cría que se encuentra entre el puerto de Orduña y el monte Txarlazo. Porta una anilla metálica en la pata derecha y otra de PVC amarillo con el código 457. El ave fue capturada en su primer año de vida el 6 de agosto de 2008 en el municipio de Urkabustaiz y anillada por el personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Mártioda, dependiente de la Diputación Foral de Álava. Es decir, que cumplirá pronto los 18 años de edad.
Los buitres leonados pueden llegar a vivir unos 40 años. El ave silvestre más vieja documentada en Francia tenía 37 años, y un ave en cautiverio llegó a vivir más de 41 años, que es la edad máxima registrada.

30 de enero de 2026

Micromamíferos de Orduña según el análisis de egagrópilas

Las egagrópilas son unas bolas de restos que regurgitan algunas aves. En el caso de la Lechuza común occidental (Tyto alba), en su estómago se generan unas bolas constituidas por pelo y huesos limpios y bastante enteros de sus presas, que son mayoritariamente micromamíferos. Su análisis permite conocer en detalle la dieta de la Lechuza común occidental y, a la vez, la presencia de las especies de un grupo de mamíferos que pasa fácilmente desapercibido. De hecho, los atlas de distribución de mamíferos siempre incluyen el análisis de lotes de egagrópilas de Lechuza común occidental para el caso de los micromamíferos. En esta fotografía, un grupo de egagrópilas bajo un posadero de Lechuza común occidental en el municipio de Orduña (Bizkaia).
Mis amigos José Antonio González Oreja, Juan Carlos Lorenzo Rodolfo y yo analizamos lotes de egagrópilas de varias localidades de Bizkaia hace 34 años. Publicamos sus resultados en "Nota sobre la alimentación de la Lechuza común en dos zonas de Vizcaya" en el volumen 8 de la revista Estudios del Museo de Ciencias Naturales de Álava en el año 1993. En el año 2016 mis hijas Lorea, Amaia y yo analizamos un lote de egagrópilas encontrado justo bajo el mismo posadero que 25 años antes. En el año 2025, nueve años después, he recogido dos nuevos lotes de egagrópilas y esta vez he seguido el criterio de si el tubérculo t9 está bien desarrollado como en el ratón de campo o muy reducido o ausente como en el ratón leonado, siguiendo el excelente "Manual para la identificación de los cráneos de los roedores de la península ibérica, islas baleares y canarias", de Jacinto Román y editado por la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos en 2019.
Señalo con una flecha la ausencia del tubérculo 9 del segundo molar del maxilar superior del ratón leonado (Apodemus flavicollis).
El primer molar del maxilar superior tiene 5 alveolos en el caso de Ratón espiguero (Micromys minutus), en vez de 4 como en los ratones del género Apodemus o 3 como en los del género Mus.
Teniendo en cuenta el peso de cada especie de micromamífero, resulta que la Lechuza común occidental en esta localidad obtiene el 41,7% de su alimentación a partir de Ratón de campo y leonado, el 26,6% del Topillo agreste mediterráneo y un 15,8% de Musaraña gris. Las otras 8 especies de micromamíferos en conjunto solo supusieron el 15,9% de la biomasa consumida.

26 de enero de 2026

Evolución de las superficies plantadas en Bizkaia con eucaliptos y pino radiata entre los años 1972 y 2024

En la entrada Pinos versus eucaliptos en Bizkaia ya explicamos con los resultados de los inventarios forestales de 1996, 2005 y 2011 que estaban disminuyendo las plantaciones de pino de Monterrey (Pinus radiata) y aumentando las de eucaliptos (Eucalyptus spp.). Repetimos aquello de que "desde el punto de vista de un humano, podría parecer un cambio lento y casi inapreciable". Ahora elaboramos esta nueva gráfica con los datos de los inventarios forestales de 1972, 1986, 1996, 2005, 2010 y 2016, disponibles en la web www.euskadi.eus: Inventario forestal de Vizcaya de 1972 (página 24), Inventario forestal de Bizkaia de 1986 (página 73), Inventario forestal de Bizkaia de 1996 (página 65), Inventario forestal de Bizkaia de 2005 Eucalyptus spp., Inventario forestal de Bizkaia de 2005 Pinus radiataInventario forestal de Bizkaia de 2010Inventario forestal de Bizkaia de 2016Inventario forestal de Bizkaia de 2018Inventario forestal de Bizkaia de 2021 e Inventario forestal de Bizkaia de 2024.
Tras que las plantaciones de pino radiata fueran gravemente afectadas por la banda marrón, una enfermedad provocada por el hongo Lecanosticta acicola, la Diputación Foral de Bizkaia dejó de subvencionar sus plantaciones. Los propietarios que cortaron sus parcelas escogieron mayoritariamente los eucaliptos como nuevas especies para plantar en ellas. La Diputación Foral de Bizkaia, con buen criterio, decidió prohibir desde el año 2022 las nuevas plantaciones en parcelas donde no hubiera habido antes eucaliptos. Entre los años 1972 y 2024 la superficie plantada con pino radiata ha disminuido en 33.149 hectáreas y la de eucaliptos ha aumentado en 20.547.