La sima del Puente, municipio de Aiara (Araba) es de grandes dimensiones. Nuestro amigo Mario Laurino y miembros del Grupo Espeleológico Alavés excavaron a principios del año 1981 este primer yacimiento paleontológico descubierto en Sierra Sálvada. Aparecieron un gran cráneo y un fémur de uro (Bos primigenius) en buen estado de conservación. Más tarde, en esta misma sima, espeleólogos del Grupo Abetxukoko Espeleomendi Taldea (GAET) hallaron los restos de un felino que Mario Laurino, tras examinarlo, determinó como perteneciente a Lince ibérico (Lynx pardinus) y, basándose en la presencia sobre los huesos de un característico hongo necrófago, dedujo que el individuo había muerto entre los años 1930 y 1950. Este dato retrasa en un siglo la extinción del "tigre" en el País Vasco. El GAET conserva el cráneo y las mandíbulas del ejemplar. En la fotografía, la impresionante sima del Puente.

En este paraje montañoso murió el que debió ser el último lince del País Vasco. Una altiplanicie kárstica donde se alternan superficies ocupadas por hayas, brezos y pastos, a 1090 metros de altitud. En principio, una hábitat poco propicio para el lince ibérico y el Conejo (Oryctolagus cuniculus), su presa principal. Aunque el lince ibérico actualmente es considerado una especie mediterránea, hay restos óseos de lince ibérico repartidos por toda la Península Ibérica, Francia, Alemania y Suiza. Como curiosidad, Temminck describió en el año 1824 la especie de un animal capturado junto al río Tajo y a 50 kilómetros del Océano Atlántico, cerca de Lisboa, la capital portuguesa. El lince europeo (Lynx lynx) y el lince ibérico cohabitaron, al parecer sin hibridarse, en un amplio espacio del sur y el centro de Europa durante varios milenios hasta cuando ambas especies acabaron siendo exterminadas en Francia y el norte de la Península Ibérica en los dos últimos siglos.

En septiembre de 2011 se publicaron en la revista Molecular Ecology los resultados de un estudio de 19 fósiles de lince ibérico. Ahora sabemos que esta especie siempre fue escasa, que su población nunca superó las 8.000 hembras, que su conocida escasa diversidad genética es una constante en la especie desde hace 50.000 años, que la diferenciación entre ambas especies de linces europeos se produjo hace entre 1,6 y 1,2 millones de años, que cohabitaron en gran parte de Europa durante varios cientos de miles de años sin hibridarse hasta que sus respectivas áreas de distribución dejaron de solaparse, lo que debió ocurrir en los Pirineos en la primera mitad del pasado siglo.

En esta imagen se indica la localización de la sima del Puente, municipio de Aiara (Araba). Según el artículo "Former range and decline of the Iberian lynx (Lynx pardinus) reconstructed using verified records", publicado en el año 2011 en la revista Journal of Mammalogy, del siglo pasado también es un cráneo de otro lince ibérico hallado en 1951 en la Sierra de Santo Domingo (Huesca), en el Prepirineo, a una latitud, altitud y hábitat similares a los de Sierra Sálvada. Nuestro amigo paleontólogo Pedro Castaños Ugarte también determinó como de Lince ibérico restos óseos hallados en la cueva de Bolinkoba, municipio de Abadiño (Bizkaia).

En esta fotografía el cráneo y las mandíbulas de los restos del lince ibérico hallado en la sima del Puente. El GAET conserva esta joya faunística. Agradecemos públicamente a Mario Laurino la autorización para publicar su fotografía. En el artículo "Apuntes para la desdichada historia del oso, la cabra montés y el lince en La Rioja", publicado en el año 2008 en el número 6 de "Belezos. Revista de cultura popular y tradiciones de La Rioja", Carlos Zaldívar Ezquerro recoge el testimonio aparecido en el número 201 del desaparecido periódico "El Najerilla" en el mes de febrero de 1936: "Curioso animal hizo irrupción en el gallinero de don Esteban Muro (en Laguna de Cameros), un animal desconocido en esta región, al objeto de procurarse un festín. El dueño de los pacíficos volátiles, no conforme con las intenciones del intruso, se armó de un contundente garrote, liquidándolo en breves minutos. El curioso ejemplar midió unos 60 centímetros de largo, patas y cabeza relativamente pequeñas y su piel es similar a la del leopardo o pantera; los numerosos cazadores que lo han visto no aciertan a definir la especie a que pertenece". Esteban Muro mató a ese lince ibérico en un momento dentro del período en el que Mario Laurino calculó la muerte del ejemplar de la sima del Puente, a unos 100 kilómetros de Laguna de Cameros.
PostdataMario Laurino, desgraciadamente, apareció muerto la mañana del 18 de octubre de 2014, a los 75 años de edad, en el barranco de Istora, en Orbiso, cerca de Santa Cruz de Campezo (Araba).