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29 de noviembre de 2021

El riesgo de inundación en la cuenca del río Nervión


Galindo, Sestao y Erandio

En la página web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico está alojado un visor con el que se pueden generar mapas de las zonas de inundación con probabilidad baja o excepcional, que es como se denomina a las inundaciones máximas en períodos de retorno o recurrencia de 500 años (se estima que las inundaciones de 1983 tienen un período de retorno de 400 años). Es posible verlos a mayor tamaño clicando sobre cada imagen.

Barakaldo, Bilbao y Asua

Sara Fuente Leonardo en Julio de 2014 presentó su Trabajo Fin de Master en la Facultad de Geología de la Universidad de Oviedo titulado "Relación entre cambios de uso del suelo y riesgo de inundaciones en la cuenca del río Nervión", donde en su resumen podemos leer: "A través del tiempo, la cuenca del río Nervión ha sido el marco geográfico de los principales momentos de desarrollo de Vizcaya, País Vasco. Desde la construcción de la primera vía de ferrocarril, paralela al mismo río, como del primer asentamiento y posterior desarrollo de la industria del metal que provenía de su extracción de las minas de hierro cercanas. Su llanura de inundación sigue siendo un área muy preciada en el ámbito de la construcción debido al relieve abrupto que caracteriza a la cuenca que la contiene."

Basauri y Galdakao

"Como desde un inicio no hubo legislación que controlase esas ocupaciones, el terreno industrial perduró o fue sustituido por construcciones civiles debido al incremento del número de habitantes por kilómetro cuadrado (que experimenta la zona debido al éxito industrial anterior). De este modo es como los márgenes del cauce principal del Nervión se vieron progresivamente modificados hasta el punto de no reconocerse ningún rasgo natural en la zona y los cursos superficiales de las masas de agua se fueron confinando."

Llodio

"Los procesos de crecidas e inundaciones, hoy igual que ayer, ocurren de forma natural y frecuente. No es un proceso que pueda controlarse y tampoco es un fenómeno causado por la actividad humana, pero, sus efectos, principalmente negativos, sobre el ámbito socio-económico, se ven agravados por el uso inadecuado que se hizo, y se se sigue haciendo, de la gestión del área inundable natural del río. Este documento pertenece a la línea de investigación sobre `Gestión de crecidas en cuencas fluviales´. Se analizará la evolución de los usos del suelo de la cuenca del Nervión tomando como punto de partida las inundaciones acaecidas en agosto de 1983. Con ese fin, la base de este documento se centrará en los datos aportados por el proyecto Corine Land and Cover y por la Agencia Vasca del Agua (URA) entre otros."

Orozko

Según la noticia de EITB del 26 de agosto de 2013 "30 años desde que Euskal Herria se ahogó", "En cuanto a la pregunta de si es posible que vuelva a suceder lo mismo que hace 30 años, los expertos creen que el riesgo de inundación sigue ahí. La meteoróloga Margarita Marín advierte de que no hay obra de canalización posible que sea capaz de resistir una fuerza de semejante tamaño. Por su parte, el viceconsejero de Seguridad del Gobierno Vasco Josu Zubiaga dice que `hoy en día sabríamos que habría una inundación, tendríamos en marcha un sistema preventivo con muchos recursos en marcha y avisaríamos previamente a la población."

Amurrio

  • Bilbao. Área de riesgo: 328,65 hectáreas en un tramo de 11.709 metros.
  • Arrigorriaga. Área de riesgo: 57,65 hectáreas en un tramo de 3.166 metros.
  • Llodio. Área de riesgo: 198,99 hectáreas en un tramo de 8.571 metros.
  • Luiando. Área de riesgo: 17 hectáreas en un tramo de 1.195 metros.
  • Amurrio. Área de riesgo: 62,89 hectáreas en un tramo de 2.644 metros.
  • Orduña. Área de riesgo: 156.92 hectáreas en un tramo de 3.082 metros.
Orduña

Las obras de canalización en Etxebarri y Basauri y la apertura del Canal de Deusto disminuirán el riesgo de inundación cuando estén finalizadas.
Bilbao, 1945-1946

A continuación comparamos varias parejas de fotografías aéreas: la primera corresponde al vuelo americano del bienio 1945-1946 y la segunda es una fotografía actual, del año 2015. En ellas quedan en evidencia cómo el riesgo de inundación de la ribera de los ríos Nervión e Ibaizabal y su ría no ha frenado la urbanización de sus márgenes. Por el contrario, en estos últimos 70 años se han construido fábricas, polígonos industriales y áreas residenciales en las llanuras de inundación. Es posible ver todas estas imágenes a mayor tamaño con solo pinchar con el ratón sobre cada imagen.
Bilbao, 2015

Ugao-Miraballes, 1945-1946

Si nos fijamos, podemos apreciar cómo se ha variado el curso del río Nervión al paso por la localidad de Ugao-Miraballes tras las inundaciones de 1983. Las obras ejecutadas habrían hecho desaparecer el riesgo de inundación de Ugao-Miraballes según el visor del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Desconocemos cómo puede afectar al riesgo de inundación la progresiva acumulación de los sedimentos arrastrados por el río.
Ugao-Miraballes, 2015

Orozko, 1945-1946

Orozko 2015

Comparando esta imagen con la anterior se comprueba el gran crecimiento de la localidad de Zubiaur, en el municipio de Orozko.
Orduña 1945-1946

En esta fotografía podemos apreciar el antiguo curso del río Nervión.
Orduña 2015

En esta fotografía se puede ver el curso rectilíneo y canalizado del río Nervión a su paso por la ciudad de Orduña.
Tertanga 1945-1946

Aquí se aprecian los meandros del río Nervión a su paso entre el pueblo de Délika (Amurrio) y la ciudad de Orduña.
Tertanga 2015

Tras las obras de canalización posteriores a las inundaciones de 1983 el curso del río es rectilíneo.
En la actualidad está en discusión que las obras que se hicieron en la cuenca del río Nervión y en otros muchos ríos europeos para evitar futuras inundaciones sean la mejor solución. En este vídeo se explica que las canalizaciones pueden llegar a agravar los efectos de las inundaciones.

16 de enero de 2017

Las especies de zooplancton establecidas en la ría de Bilbao son alóctonas

Imagen cortesía de Ibon Uriarte

Como explicó mi amigo Ibon Uriarte el 12 de enero de 2017 en la revista Campusa, gracias al estudio del zooplancton de la ría de Bilbao iniciado en el año 1997, cuando "Bilbao se encontraba en pleno proceso de recuperación y transformación", mediante muestreos mensuales se ha podido seguir su "proceso de recuperación y transformación". "Hoy por hoy, puede decirse que la ría de Bilbao se encuentra en bastante buenas condiciones; por lo menos, en cuanto al nivel de oxígeno, indispensable para los seres vivos. No hay duda de que existe margen de mejora, y que jamás llegará a asemejarse al ecosistema que fue antiguamente, por su alto grado de transformación. Pero la falta de oxígeno que predominaba en la década de 1980 ahora está relegada al fondo de la zona más interna del estuario. De hecho, los fondos y sedimentos de las masas de agua son los más difíciles de recuperar, ya que los vertidos sufridos durante años quedaron acumulados allí...Los hábitats salobres que inicialmente se encontraban desocupados comenzaron a llenarse de especies de zooplancton", pero "no son nativas, sino especies foráneas e invasoras".
Fotografía cortesía de Campusa

"Las especies no nativas han llegado a un hábitat que previamente estaba desocupado. Por tanto, no podemos hablar de desplazamiento de especies nativas; no han hecho más que aumentar la diversidad. Y ello puede dar pie a la formación de nuevas comunidades con nuevas funciones en el ecosistema". Las primeras dos especies no nativas aparecieron en 2001: Oithona davisae y Acartia tonsa. Son de origen indopacífico, y de aguas cálidas, aunque en las últimas décadas están propagándose por áreas costeras y estuáricas por todos el mundo, tanto por introducción antrópica como por propia propagación. "En Bilbao, además de llegar estas dos especies, se consolidaron e incluso se convirtieron en especies dominantes los años 2003-2004, años en los que las épocas estivales fueron especialmente cálidas." En 2010 observaron la aparición de una tercera especie no nativa, Pseudodiaptomus marinus, un copépodo de aguas salobre y cálidas, originaria del Pacífico. "Por ahora se encuentra en densidades muy pequeñas, por lo que todavía es muy pronto para determinar si se asentará en estuario de Bilbao o si se trata de una aparición esporádica". A partir de ahora, "nuestro objetivo es determinar el impacto de las especies no nativas en el estuario de Bilbao, a nivel de ecosistema."

18 de noviembre de 2016

Flora perdida en la ribera del río Nervión a su paso por Ugao-Miraballes

Las obras de canalización ejecutadas tras las inundaciones de agosto de 1983 tuvieron un impacto ambiental que no fue evaluado y tampoco hubo ningún tipo de medida preventiva, correctora ni compensatoria. Sin embargo, el principal estudio de la distribución de la flora del País Vasco se llevó a cabo entre los años 1982 y 1984, y justo antes de las inundaciones herborizó en la riberas del río Nervión a su paso por Miraballes alguno de los botánicos que participaron en el trabajo de campo que dio como resultado las 1.149 páginas del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", publicado en 1985 por el Gobierno Vasco. 
Estas fotografías las hizo el padre de mi amigo Iñaki García Uribe el 15 de mayo de 1954, día de la entrega de las viviendas sociales del "Grupo Víctor Chávarri y Salazar".
Nasturtium officinale, los berros

Apium nodiflorum

Lysimachia vulgaris

Las plantas propias de las riberas de los ríos que herborizó aquel botánico incluye las siguientes especies:

  • Thalictrum minus subsp. minus. Miravalles, WN0880, 70 m. Rara en el País Vasco.
  • Nasturtium officinale. Miravalles, WN0880, 80 m. Escasa en el País Vasco.
  • Oenanthe crocata. Miravalles, WN0880, 70 m. Escasa en el País Vasco.
  • Apium graveolens. Miravalles, WN0882, 50 m. Rara en el País Vasco.
  • Apium nodiflorum. Miravalles, WN0882, 50 m. Común en el País Vasco.
  • Heracleum sphondylium. Miravalles, WN0880, 80 m. Escasa en el País Vasco.
  • Lysimachia vulgaris. Miravalles, WN0882, 50 m. Rara en Bizkaia y Gipuzkoa y escasa en Álava
  • Potamogeton nodosus. Miravalles, WN0880. 70 m. Rara en Bizkaia y Gipuzkoa y escasa en Álava
  • Potamogeton crispus. Miravalles, WN0880, 80 m. Rara en el País Vasco.
  • Potamogeton pectinatus. Miravalles, WN0882, 50 m. Rara en el País Vasco.
  • Melica uniflora. Miravalles, WN0880, 70 m. Escasa en el País Vasco.
  • Polypogon viridis. Miravalles. WN0881, 70 m. Escasa en el País Vasco.
  • Lemna minor. Miravalles, WN0880, 80 m. Escasa en el País Vasco.
  • Cyperus fuscus. Miravalles, WN0880. 80 m. Escasa en el País Vasco.

13 de noviembre de 2016

Las inundaciones de agosto de 1983

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, en la estación meteorológica del Aeropuerto de Bilbao el mes de agosto del año 1983, con 25 días con lluvia, ha sido el mes de agosto con más días de lluvia desde que se tienen datos, y también el mes con mayor precipitación, con 626,9 litros por metro cuadrado (813 litros por metro cuadrado de media en Bilbao). El 22 de agosto de 1983 comenzó a llover con intensidad.  Durante la Semana Grande de Bilbao, comenzó a llover torrencialmente el 26 de agosto de 1983, cuando el suelo ya estaba saturado de agua. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, en la estación meteorológica del Aeropuerto de Bilbao, el 26 de agosto de 1983, con 252,6 litros, se alcanzó el máximo de precipitación en un día desde que se tienen datos. En el observatorio meteorológico de Iberdrola en Larraskitu (Bilbao) se recogieron 503 litros por metro cuadrado entre las 9 de la mañana del viernes 26 de agosto y las 9 de la mañana del sábado 27 de agosto. El período de retorno de unas inundaciones como aquellas se estima en 400 años.
En 36 horas llovió el equivalente a la mitad de la precipitación de un año medio en algunos observatorios. La precipitación, con una distribución de lluvias atípica, con gradientes elevadísimos y máximos aislados, comenzó en Gipuzkoa el 25 de agosto y se desplazó con posterioridad hacia la Navarra Atlántica, Bizkaia y Cantabria, produciendo un máximo extraordinario de precipitaciones en la zona próxima a Bilbao. Las poblaciones de Llodio, Galdakao, Ugao-Miraballes y Etxebarri se llevaron la peor parte junto a Bilbao. El caudal por el barrio bilbaíno de La Peña alcanzó los 3.000 metros cúbicos por segundo. El agua alcanzó hasta cinco metros de altura en algunos puntos de la capital vizcaína.
En el folleto Bizkaia, urez gainezka, desbordada se puede leer: La noche del 26 de agosto quedará impresa en la mente de todos los vizcaínos. Desde primeras horas del viernes, la lluvia cayó con fuerza, como ya lo hiciera los días anteriores. A las cuatro de la tarde varias zonas de la provincia empezaban a quedar anegadas. Las radios comenzaron a fallar. La población comenzó a angustiarse. Barrios anegados e incomunicados, puentes que se caen, carreteras que se cortan y Bilbao que se queda sin luz, agua ni teléfono. La sensación es de terror. La gente se refugia en sus casas, pega la oreja al transistor y se empieza a vivir una noche de auténtico pánico. Desde las ondas llegan consignas para no salir de casa, dejar el coche o no llamar por teléfono, y se lanza en cuatro idiomas a toda España la recomendación de que nadie se dirija hacia el País Vasco.
En Bilbao, el agua empieza a desbordarse y se desaloja la zona festiva en el Arenal (es la Semana Grande bilbaína). Sobre las siete de la tarde en varios barrios muchas personas son sacadas de casa para ayudar. Se piden lanchas neumáticas, mantas y cobijo para aquellos que se han quedado en la calle. En Galdakao, el cauce del Ibaizabal desbordado se extiende por el municipio y causa las primeras víctimas en el barrio de Olabarri. En Plentzia, la crecida de la ría resquebraja tres pilares del puente que da acceso al casco urbano, dejando a la villa únicamente comunicada por la carretera de Butrón. A las doce de la noche se anuncia que el puente del Ayuntamiento de la capital vizcaína está a punto de sucumbir.
El caudal de las aguas decrece poco a poco, y por la radio se va dando a conocer la situación: Asua, inundada, Bilbao incomunicado, Zamudio tiene dos metros de agua y en Lezama más aún, ya que de algunos caseríos solo se divisan los tejados. Las llamadas de socorro se suceden, pero sin que Protección Civil, Cruz Roja, Policía, Guardia Civil o Ertzaintza den a basto. Bizkaia se ha convertido por la noche en un gran mar plagado de pequeñas islas. Sobre las cuatro de la mañana, a la hora en que comienza a subir la marea, una tromba tan violenta como nadie recordaba se cierne sobre toda la provincia. Las primeras horas del día ofrecen una imagen dantesca. Desde Galdakao hasta Santurtzi todo está inundado. El agua alcanza los doce metros de altura en Etxebarri. 
La población de Miraballes queda incomunicada por tierra y sin ferrocarril. En Bakio se cae el puente de Ondarre, mientras que en Bermeo los vecinos observan atónitos el derrumbe de parte de su emblemático casino. Galdakao contempla impotente la destrucción de su estructura fabril. Las pérdidas son incalculables. Sigue lloviendo y, a través de la radio, se van conociendo los primeros datos concretos: muertos, puentes destruidos, carreteras cortadas, fábricas arrasadas, caseríos damnificados. A primera hora de la mañana se sabe que Carlos Garaikoetxea está en Bilbao. Las pérdidas económicas ascendieron a 200.000 millones de pesetas (1.200 millones de euros) .
En Euskadi murieron 39 personas y desaparecieron otras 5. Aunque no he podido encontrar un registro oficial de los fallecidos en las inundaciones, los muertos en cada municipio fue así: 9 en Galdakao, 5 en Gernika, 5 en Llodio, 4 en Bilbao, 3 en Ugao-Miraballes, 3 en Lemoiz, 2 en Arrigorriaga, 2 en Etxebarri y 1 en Arakaldo, Basauri, Busturia, Etxebarri, Mungia y Ondarroa. Todos en Bizkaia, excepto los de Llodio.
Askoa Ibisate González de Matauco, Alfredo Ollero Ojeda y Orbange Ormaetxea Arenaza publicaron en el año 2000 el artículo "Las inundaciones en la vertiente cantábrica del País Vasco en los últimos veinte años: principales eventos, consecuencias territoriales y sistemas de prevención" en el número 9 de la revista Serie Geográfica, donde se puede leer que "el principal acontecimiento catastrófico de las últimas dos décadas fue el conjunto de crecidas e inundaciones registradas en agosto de 1983. Los días 25, 25 y 27 de aquel mes, la vertiente cantábrica oriental y especialmente la cuenca del Nervión, registró unas precipitaciones de excepcional intensidad que provocaron numerosas inundaciones con un saldo de 37 fallecidos y daños materiales calculados en más de 150.000 millones de pesetas."
Sara Fuente Leonardo en Julio de 2014 presentó su Trabajo Fin de Master en la Facultad de Geología de la Universidad de Oviedo titulado Relación entre cambios de uso del suelo y riesgo de inundaciones en la cuenca del río Nervión, donde podemos leer: "El primer registro histórico referente a inundaciones en la cuenca del Nervión, también llamadas `aguaduchos´, data de 1380, poco después de fundarse la Villa de Bilbao en el año 1300. Hasta la actualidad la autora contabilizó un total de 53 inundaciomes." 
Tras la inundación de 1403 se construyó el primer muelle en la plaza del Mercado de Bilbao, pero "tan sólo quince años más tarde el agua arrasó la villa llevándose por delante la ferrería, que era la única del lugar, y el molino de Artunduaga así como el puente de San Antón. Esta última estructura también se ve afectada, llegando a romperse, en las avenidas de abril de 1428, septiembre de 1453, 1543 y septiembre de 1553. En 1596 se cuentan entre los destrozos de aquella avenida el derrumbe de la Casa Concejo del Ayuntamiento. Más destrozos ocasionados en mayo de 1606, en 1616 afectó enormemente a muelles y embarcaderos."
50.000 trabajadores se quedaron temporalmente sin posibilidad de trabajar. En Bizkaia los daños económicos en la industria fueron de 72 millones de euros. Más de 1.000 vehículos inservibles. 101 localidades fueron declaradas zona catastrófica. En el Casco Viejo la riada alcanzó los 3 metros de altura y se llevó los puentes de Bolueta y de La Ribera. Según un suplemento del periódico El Correo, "en El Peñascal, una avalancha procedente de la cantera arrojó sobre el barrio 300.000 metros cúbicos de roca, que junto con el agua y el fango formaron un amasijo destructor que sepultó medio vecindario".
Tras el paso de la riada, la marca del agua dejó en evidencia hasta donde subió el nivel del agua del río en cada lugar.
En Ugao-Miraballes la vía del ferrocarril quedó así.
Los vecinos temieron por la rotura de la presa de Zollo, como había sucedido hacia menos de un año, el 20 de octubre de 1982, en Tous (Valencia), tras un episodio de lluvias torrenciales que provocó la muerte de más de 30 personas. En estas fotografías se ve la presa de Zollo, desbordándose.
Estas fotografías me las ha cedido para su publicación mi amigo Iñaki García Uribe. Las hizo su padre, que perdió en las inundaciones gran parte de un valioso archivo fotográfico.

Vídeo elaborado por Fernando González


"El día que Euskadi se inundó", presentado por Iñaki López


El documental de Pausoka

6 de julio de 2016

Nerva y la vasconización tardía

Claudio Ptolomeo fue un astrónomo, matemático y geógrafo nacido hacia el año 100 en Tebaida, en el actual Egipto y entonces parte del Imperio Romano, y murió hacia el año 170. Trabajó en Alejandría entre los años 127 y 148. Ptolomeo fue el primero que adoptó las medidas de latitud y longitud para localizar geográficamente pueblos y desembocaduras de ríos en su célebre "Geographia". En el Libro II de los ocho de que consta la obra trata de Iberia. El capítulo 5 está dedicado a la provincia Tarraconensis. Ptolomeo indicó que el río Nerva dejaba al oeste a los autrigones y al este a los caristios. También anotó la latitud y la longitud geográfica del río Nerva y de Flaviobriga. En concreto, dejó escrito que el río Nerva estaba a 13 grados y 10 minutos de longitud, y Flaviobriga a 13 grados y 30 minutos. Es decir, el puerto de Flaviobriga estaba situado veinte minutos al Oeste del río Nerva (Nervión), el lugar que hoy ocupa Castro Urdiales.
En el año 2005 Francisco Villar Liébana, catedrático de Lingüística Indoeuropea en la Universidad de Salamanca, y Blanca M. Prósper Pérez, profesora titular de la Facultad de Filología de dicha universidad, publicaron el libro "Vascos, celtas e indoeuropeos. Genes y lenguas", donde dicen que "si nos paseamos por el actual País Vasco español veremos por doquier topónimos de indudable etimología euskérica. Pero, obviamente, eso no es una prueba de que ese estrato toponímico haya estado ahí desde el Paleolítico o el Neolítico...los episodios locales de movimientos de población secundarios son capaces de modificar el panorama toponímico de una zona dejando en él la impronta de su presencia. Si, como la teoría al uso pretende, el euskera hubiera estado asentado ahí desde el Paleolítico o el Neolítico, sería inevitable la presencia de una significativa cantidad de topónimos de etimología vasca ya desde fecha prerromana. Por ello la comprobación de la toponimia realmente prerromana de la zona es imprescindible para establecer la verdadera antigüedad del euskera en el País Vasco y Navarra. Afortunadamente contamos para la Península Ibérica con una considerable colección de topónimos que los geógrafos e historiadores griegos y romanos encontraron aquí a su llegada, lo que nos garantiza su condición de prerromano". Estos autores presentan un inventario de los 87 nombres que se encuentran en los territorios de las cuatro tribus que ocupaban el actual País Vasco español y Navarra (caristios, autrigones, várdulos y vascones), que incluyen los siguientes hidrónimos o nombres de ríos: Aturia (Oria), Deva (Deba), Menosca (Urumea), Nerva (Nervión) y Sauga (Asón). Clicad en la imagen superior para verla más grande.
"Los ríos, cuyos nombres suelen ser fuente sólida de información sobre estratos de población anteriores, carecen de todo indicio de euskeridad. Ni tan siquiera conocemos con seguridad el apelativo que sin duda tenían que utilizar frecuentemente para "río" los hablantes de la lengua paleoeuskérica...Esa misma onomástica tampoco permite pensar que los íberos sean la población ancestral de la zona. En el País Vasco, porque no hay ni un solo topónimo y ni un solo antropónimo íbero...La antigüedad del celta en esos territorios puede considerarse superior a la del íbero y el euskera. Pero tampoco es la población ancestral, como puede deducirse de diversas consideraciones tanto lingüísticas como históricas...El estrato étnico-lingüístico más antiguo tanto del País Vasco como de Navarra es el que presenta en torno al 64% de su toponimia. Se trata de una lengua indoeuropea no celta, sino bastante más arcaica. No es posible asegurar desde cuándo está allí...Un indicio adicional de la profundidad de este estrato es que a él pertenecen los nombres de los ríos cuyo hidrónimo antiguo nos es conocido: Aturia, Sauga, Saunium, Menosca, Nerva. Por su parte Deva es probablemente celta. No hay ningún nombre de río ni íbero ni en euskera".
Como dice Joaquín Gorrochategui Churruca, catedrático de Lingüística Indoeuropea en la Universidad del País Vasco, en el capítulo "Las lenguas de los Pirineos en la antigüedad", publicado en el año 2002 en "Els substrats de la llengua catalana: una visió actual", "el País Vasco actual, lo que tradicionalmente se ha llamado Provincias Vascongadas en atención al empleo generalizado del vascuence, presenta en mi opinión un problema arduo. La opinión común sostiene que se trata de un territorio donde la lengua vasca se ha hablado desde época inmemorial, pero varios autores ya se percataron de que no hay pruebas rotundas para defender tal aserción. No tenemos ningún texto indígena y la epigrafía latina imperial ofrece datos que en Álava más bien hacen pensar en una capa céltica de población, mientras que para las provincias costeras de Guipúzcoa y Vizcaya la carencia de onomástica indígena es total. En esto se parecen enormemente a la región aquitana más suroccidental (País Vasco, Landas), es decir, en que la única onomástica documentada es la latina concentrada en algunos focos costeros, como Forua (Vizcaya). Y si viéramos los topónimos de la zona, transmitidos por las fuentes clásicas, como los ríos Nerva (Nervión) y Deva, o ciudades como Segontia Paramica o Tritium Tubolicum de los várdulos, seguiríamos estando en un ambiente claramente indoeuropeo sin asomo de vasquismo. Por eso, algunos estudiosos han pensado que el País Vasco se euskaldunizó en momentos posteriores, probablemente en época visigótica, a partir de zonas indiscutiblemente vasconas. Pero, ¿cuáles eran éstas? Solamente la Aquitania y los Pirineos centrales. La Aquitania occidental no presenta pruebas positivas de vasquismo."
Joseba Koldobika Abaitua Odriozola, licenciado en Filología Vasca por la Universidad del País Vasco, doctor en Lingüística Computacional por la Universidad de Manchester y profesor de la Universidad de Deusto, y Mikel Unzueta Portilla, licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Deusto y técnico arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia, en su artículo "Ponderación bibliográfica en historiografía lingüística. El caso de la vasconización tardía", publicado en el año 2011 en el número 26 de Oihenart. Cuadernos de Lengua y Literatura, proponen una hipótesis histórica que explica y verifica el proceso de la llamada "vasconización tardía". "El punto de partida de la reflexión es la amplia presencia de la lengua vasca en torno al Pirineo occidental, ocupando territorios de ambas vertientes y extendiéndose a tierras riojanas y burgalesas a finales de la Alta Edad Media (hasta el siglo XI). Esto, que se trata de un hecho comprobado e ineludible, es habitualmente considerado como parte de un proceso para el que se argumentan dos tipos de realidades. Por un lado, para los territorios históricos del euskera (Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya) se acepta la presencia ininterrumpida desde la Prehistoria de una lengua preindoeuropeas (protovasco). Por otro, se admite la existencia de otros territorios, como son los altorriojanos y los burgaleses, "repoblados lingüísticamente" en la Alta Edad Media. Por tanto, con este razonamiento, tendríamos un territorio nuclear y original para la lengua vasca en el primer caso, y otro, de vasconización altomedieval, ajeno al País Vasco en el segundo. De esta forma se evita plantear la vasconización tardía de los territorios considerados "históricos" basándose en una falsa dualidad lingüísticamente fraudulenta y políticamente interesada".
"Partimos de que estamos tratando de un tipo de lengua preindoeuropea, originada en sus formas arcaicas antes de la llegada de los aportes lingüísticos de la Edad del Hierro, y por tanto ya en uso al menos en la Edad del Bronce (antes 1200 a. C.) en su territorio de procedencia. Una lengua que en el momento de su diversificación dialectal se presenta homogénea y vital al incorporar elementos de aquellas otras que han llegado más tarde al territorio, como las lenguas indoeuropeas y célticas, el latín y luego las lenguas romances; conviviendo y evolucionando con ellas. Es una lengua de la tardoantigüedad que evolucionará y diversificará en los siglos siguientes. Los préstamos romances aportan el punto de arranque de la diversificación y expansión dialectal. Para establecer esta fecha disponemos de un dato de corte: ha tenido que producirse tras la asimilación de los primeros préstamos obtenidos de las lenguas romances, por estar estos incluidos en todos los dialectos. Es por tanto en un fecha tardía, siglo VI o VII, donde debemos situar el punto de partida de la diversidad dialectal y a partir de este momento, establecer la difusión en fechas tardoantiguas y tardomedievales. No hay dialectos, como los conocemos ahora, anteriores a esas fechas. No cabe relacionar, por tanto, a los pueblos prerromanos (vascones, várdulos o caristios) con los dialectos del euskera ya que ambas realidades están separadas, al menos, por seiscientos años de Historia".
"El área de origen de esta lengua matriz, con los aportes ya citados, ha sido establecido para las fechas de los siglos VI o VII en el entorno surpirenaico, en el ámbito de Pamplona. Esto en principio puede sorprender si tenemos en cuenta que para fechas anteriores, siglos I a III los datos sobre una lengua vasca antigua se encuentran mayoritariamente al norte de los Pirineos, con muy escaso y a veces dudosos indicios en Navarra y Álava. Es más, al contrario, al sur de la cordillera existen testimonios evidentes de que se está hablando el latín aportado por Roma y las lenguas de filiación indoeuropea de los pueblos indígenas locales. Esto es palpable en la onomástica epigráfica y en la toponimia antigua aportadas por las fuentes clásicas. Sin embargo, a lo largo de los siglos que van del I al V, la lengua vasca parece haberse consolidado en su entorno pirenaico, con evidencias en ambas vertientes, pero con un mayor asentamiento, a juzgar por el número de ejemplos epigráficos en Aquitania. Solo en un momento tardío pudo pasar a la vertiente sur, donde va a aparecer en los siglos VI y VII en el entorno de Pamplona y desde donde se va a difundir".
"Las causas o motivos para que gentes procedentes de Aquitania llegaran a la zona alta de Navarra no han de faltar. Así, a lo largo de los siglos V y VI la situación en el entorno del Pirineo occidental se caracteriza por la ausencia de un poder político estable y por la continua presión de los pueblos merovingios y visigodos sobre sus flancos. En estas circunstancias, no sería de extrañar que gentes portadoras de la lengua vasca, ya obligadas por las circunstancias, ya aprovechando la situación de vacío de poder al sur del Pirineo, ocupasen la zona alta de Navarra en un primer paso de dispersión demográfica y expansión lingüística. En lo relativo al territorio del País Vasco el avance de la lengua vasca en sus diferentes dialectos se ha hecho siguiendo el eje Pamplona-Vitoria sobre una antigua calzada romana, para desde allí ascender hacia la costa. Sigue, por tanto, una trayectoria "urbana" que va por la principal vía de comunicación y desde los principales núcleos de población hacia las entidades menores y más apartadas".

Muy recomendable es el documental titulado "La euskaldunización tardía", emitido en ETB2 el domingo 3 de julio de 2016 y disponible en ETB a la carta.

12 de junio de 2016

El peligro de disolver en el agua los fangos contaminados de la ría del Nervión

Tras leer la noticia titulada "El Ayuntamiento niega impacto ambiental en las obras del Canal de Deusto", publicada el 10 de junio de 2016 en el periódico El Correo, me he acordado de que mi buen amigo José Antonio González Oreja en el año 1999 se doctoró en biología con su tesis titulada "Ecología de la recuperación de la ría de Bilbao". En su Tesis Doctoral explica cómo los sedimentos acumulados en el fondo de la ría están cargados con diversos contaminantes y que, si se disolvieran en la columna de agua, podrían provocar el aumento de los contaminantes disueltos en el agua hasta niveles letales para los seres vivos. Tras pedirle ayer un resumen de su Tesis Doctoral a México, donde es profesor de universidad, hoy me ha enviado el enlace a un resumen que elaboró entonces, de donde extraigo el siguiente texto:
"La Ría de Bilbao ha sufrido con inusitada intensidad las consecuencias derivadas de un acelerado e irracional proceso de desarrollo industrial y urbanístico, en especial desde finales del S. XIX, que, de acuerdo con la bibliografía previa existente, ha generado una pérdida global de integridad ecológica de los diferentes compartimentos del estuario, provocando situaciones de contaminación en el sistema y de estrés en las comunidades biológicas afectadas...Se presentan modelos estadísticos que simulan la respuesta de los organismos...La aplicación a estos modelos de los criterios de calidad de las aguas contemplados en el Plan Integral de Saneamiento permite proponer diferentes escenarios de la recuperación biológica esperada en la Ría de Bilbao. El mejor escenario obtenido prevé un significativo aumento de la biomasa heterotrófica que habita los intermareales estudiados, como consecuencia del aumento de la concentración de oxígeno disuelto en el agua. Sin embargo, se obtiene además un escenario que hemos denominado «paradójico», en el cual se contemplan efectos adversos ligados a una mayor biodisponibilidad de los metales pesados precisamente cuando mejore la calidad óxica del agua. Esta circunstancia podría suponer, cuando menos, un retraso en los procesos de recuperación en algunos tramos altamente contaminados".

14 de enero de 2010

El salto del Nervión

El Salto del Nervión es el punto más conocido y visitado de Sierra Sálvada, sobre todo desde la Casa del Monumento Natural de Monte Santiago, precioso y extenso hayedo del municipio burgalés de Berberana. Con sus 205 metros de caída vertical es la mayor cascada de la península Ibérica. Sólo cae agua unos 40 días al año, por lo que de querer verla tal como se muestra en la fotografía, debe escogerse bien el día de la excursión: después del deshielo o tras un día de lluvia intensa primaveral.