El buitre leonado (Gyps fulvus) prácticamente carece de dimorfismo sexual. Aunque las hembras tienden a ser algo mayores que los machos, la diferencia es tan pequeña que es inapreciable durante las observaciones. Además, los machos tienden a tener una cabeza más abombada, menos angulosa y más grande que la de de las hembras. Cuando se observan parejas en el nido, a veces se puede presumir cual es el macho y cual la hembra en función de las características de sus cabezas, pero en este caso parece imposible. Al final, resulta clarificador ver una de sus cópulas, aunque se sabe que, en ocasiones, es la hembra la que se sube al lomo del macho.
Según estas fotografías, tomadas el 24 de febrero de 2026, el ejemplar con la anilla amarilla 457 ha resultado ser el macho de la pareja: se aprecia la anilla metálica que porta en su pata derecha. Durante la cópula, la hembra adopta una postura horizontal y entonces el macho salta sobre el lomo y extiende el cuello para frotar ambos lados del cuello de la hembra. Las cópulas de los buitres son bastante ruidosas, ya que emiten gemidos. El macho permanece sobre la hembra un promedio de 48 segundos, pero el contacto cloacal dura una media de 12 segundos.


2 comentarios:
Ojo con esto, Juan Manuel. El 15 de febrero de 2003 observé y fotografié una cópula de buitres leonados en el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega de La Serrezuela. Uno de los dos ejemplares, concretamente el que ocupaba la posición inferior, estaba anillado. La anilla, amarilla, llevaba el número 118. Aplicando el mismo razonamiento que tú, di por hecho que se trataría de la hembra. Sin embargo, cuando me contestaron con los datos del buitre anillado, resultó que era un macho, de seis años de edad, anillado en el refugio como pollo y sexado por ADN en sangre. Si me proporcionas una dirección de correo electrónico, puedo enviarte las fotos y los mensajes que intercambié con Guillermo Doval y Javier Marchamalo. En cualquier caso, te copio directamente aquí la puntualización que me hizo Guillermo: "en contra de lo observado, se trata de un macho, aunque esté en posición de hembra en la copula (tenemos varios casos de estos)".
Un saludo.
No había incluido el hecho de que en las parejas reproductoras en ocasiones es la hembra la que se sube al lomo del macho, pero tu comentario me ha animado a incluir ese interesante dato, que ya conocía, pero que no había incluido por simplificar.
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