18 de septiembre de 2020

El Árbol de Gernika

Con el permiso de Alberto Santana, publico esta fotografía del gran roble que fue el "Árbol de Gernika" y también el texto que él ha publicado hoy, 18 de septiembre de 2020. El actual, tras ser trasmochado a unos 6 metros de altura, está destinado a ser un árbol pequeño que no podrá nunca competir con su ancestro ni con un gigantesco eucalipto que tiene allí cerca.

Esta es la fotografía más antigua que se conserva del Árbol de Gernika. Nunca había sido publicada hasta hoy. La realizó en 1862 el fotógrafo francés Alphonse Guiard (Saint Beat - Haute Garonne) afincado en Bilbao y casado con Juliana Larrauri (fueron los padres del primer pintor impresionista vasco, Adolfo Guiard, entre otros 14 hijos). Se guarda en un album inédito de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid que Alphonse Guiard regaló a la reina Isabel II con la intención de que le contratara como fotógrafo de la Corte durante la temporada de baños en la Costa Vasca. La reina no le contrató y el álbum quedó olvidado para siempre en las estanterías del palacio. Hasta hoy (gracias Lirio Gonzalez Alonso).

Abajo, en el centro de la imagen, aparece el Árbol Nuevo, recién plantado tan solo un año antes, protegido por una valla de estacas y alambre. Rompiendo con una tradición histórica centenaria, el Árbol se había plantado en un estrecho hoyo abierto en medio del enlosado, por delante del Templete o Tribuna Juradera construido por Antonio de Echevarria en 1831, con forma de templo corintio griego, y al que el arquitecto y las Juntas del Señorío denominaban siempre "Solio", en recuerdo del asiento de madera con gradas y dosel de brocado que se había alzado para la gran ceremonia de vasallaje del Besamanos ofrecida por los vizcaínos a Fernando el Católico después del juramento del Fuero Viejo en 1476. 

La construcción del Solio, con piedra sillar sacada de las canteras de Oka, Berango y Ereño, había seccionado la mitad de las raíces del Árbol Viejo, situado correctamente detrás del Templete, y acelerado su muerte en unas pocas décadas. Pero la elección del lugar de plantación del nuevo retoño en medio del enlosado tampoco le auguraba una buena vida. A pesar de ello, el nuevo Árbol sagrado sobrevivió sin ser molestado 144 años, siendo testigo de la abolición foral, del bombardeo de Gernika y de la recuperación institucional del autogobierno vasco tras cuatro décadas de dictadura franquista. El pequeño arbolito de la fotografía murió en 2004 víctima de un asesino invisible, el hongo Armillaria mellea. En ese plazo de vida, y a pesar de su anómalo emplazamiento, se convirtió en el principal icono nacional y en la mejor escenografía ritual para reclamar los derechos y libertades del Pueblo Vasco. El pequeño roble creció hasta convertirse en un símbolo universal.

Gora Gernikako Arbola!
Pintura del besamanos a Fernando el Católico ante el Árbol de Gernika

El Señor de Vizcaya juraba respetar los Fueros bajo el árbol de Gernika (Gernikako Arbola en euskera), un roble (Quercus robur) situado delante de la Casa de Juntas en la localidad de Gernika (Bizkaia) que simboliza las libertades que poseen los vizcaínos, y por extensión, los vascos. El pintor alavés Francisco de Mendieta y Retes representó en el año 1609 el besamanos al rey Fernando el Católico, cuando juró los Fueros del Señorío de Vizcaya el 30 de julio de 1476 bajo el Árbol de Gernika. También lo haría la reina Isabel la Católica el 17 de septiembre de 1483, heredera del Señorío de Vizcaya, que pertenecía a la Corona de Castilla desde el 24 de agosto de 1379, fecha de la coronación del rey Juan I de Castilla, bisabuelo de Isabel La Católica. El "Árbol Padre" vivió desde el siglo XIV hasta el año 1881.
El "Árbol Viejo"

El "Árbol Padre" ante el que juraron los Fueros los Reyes Católicos murió en el año 1811, pero ya en 1742 se plantó un retoño, que murió en 1892 y cuyo tronco, el "Árbol Viejo", se conserva junto a la Casa de Juntas.
El actual Árbol de Gernika

El 20 de abril de 2004 murió el Árbol de Gernika debido al hongo Armillaria mellea, por lo que fue sustituido por uno de sus retoños el 25 de febrero de 2005, que murió el 14 de enero de 2015. El Árbol de Gernika actual, hermano del anterior, fue plantado el 2 de marzo de 2015 cuando tenía 15 años y es sucesor directo del Árbol bajo el que se celebraron las Juntas durante siglos. 

5 de septiembre de 2020

Tarabilla norteña

La Tarabilla norteña (Saxicola rubetra) es un posible nidificante. En el norte de Burgos es una especie frecuente, de nidificación comprobada en el Valle de Losa. Sin embargo, en la zona burgalesa de la Sierra Sálvada aún no he visto ninguna pareja reproductora. Es estival y sus poblaciones invernan en África. Durante la migración es común en el País Vasco. Tomé esta fotografía en Bigandi, cerca del pueblo de Uzkiano, municipio de Urkabustaiz (Álava), el 5 de septiembre de 2020.

24 de julio de 2020

Coenagrion scitulum

Coenagrion scitulum, según mi amigo José Antonio Gainzarain, autor del libro "Atlas de las libélulas de Álava", es exclusiva de zonas húmedas con buen desarrollo de la vegetación acuática flotante. Los machos de las especies de este género se distinguen fácilmente si conseguimos ver el dibujo del segundo segmento del abdomen, que en esta especie recuerda a la cabeza de un gato. Tomé esta fotografía el 24 de junio de 2020 en la balsa que hay sobre el pueblo de Llorengoz, Junta del Valle de Losa (Burgos), a 400 metros de Mojón Alto, donde limitan los territorios de Orduña (Bizkaia), Aiara (Araba), Junta de Villalba de Losa y Junta del Valle de Losa (Burgos).

Anax imperator

Anax imperator, según mi amigo José Antonio Gainzarain, autor del libro "Atlas de las libélulas de Álava", es el odonato de mayor tamaño y la más extendida. Es común en los humedales grandes ni de los grandes ríos, donde es fácil ver a los machos volando incansables sobre el agua. Tomé esta fotografía el 24 de junio de 2020 en la balsa que hay sobre el pueblo de Llorengoz, Junta del Valle de Losa (Burgos), a 400 metros de Mojón Alto, donde limitan los territorios de Orduña (Bizkaia), Aiara (Araba), Junta de Villalba de Losa y Junta del Valle de Losa (Burgos).

22 de julio de 2020

Mochuelo europeo

El Mochuelo europeo (Athene noctua), mozoloa en euskera, es un ave rapaz nocturna residente y nidificante en escaso número y en declive. Los autores del artículo "Intensive census of nocturnal raptors in Biscay", publicado en el año 1997 en el volumen 49 de la revista Munibe (Ciencias Naturales-Natur Zientziak) lo detectaron en 272 cuadrículas UTM 1x1 Km de Bizkaia, 8 de ellas en Orduña. Los autores del informe "Distribución y red de seguimiento del mochuelo común (Athene noctua)", del año 2009, no lo localizaron en Orduña. En dicho informe se dice que: "En las zonas de muestreo de Orduña, donde aún se mantienen prácticamente intactas las campiñas, no se detectó ni un solo mochuelo, por lo que se hizo una revisión de los nidos conocidos. Así, habían desaparecido cuatro nidos que conocíamos en los años noventa. Los nidos, situados en agujeros de casas viejas, habían desaparecido debido a la remodelación de los edificios en los últimos tres años. De hecho, los vecinos nos comentaron que se había dado una serie de ayudas para restaurar las antiguas casas, y la mayoría de los caseríos están ahora transformados. Esto ha causado la pérdida de lugares apropiados para anidar y, por lo tanto, la desaparición de los mochuelos reproductores."
En los primeros meses del año 2019, a iniciativa de Egoitz Llano y el asesoramiento de Iñigo Zuberogoitia, el ayuntamiento de Orduña sufragó la instalación de ocho cajas-nido para favorecer al Mochuelo europeo.
Mi amigo Joseba Egiguren conoce dos territorios de Mochuelo europeo en las afueras de la ciudad de Orduña y un tercero en Artomaña, municipio de Amurrio (Araba). Tomé en las afueras de Orduña esta fotografía el 21 de julio de 2020.
Joseba tomó allí esta fotografía el 20 de julio de 2020. Es uno de los adultos de la pareja reproductora. Uno de sus pollos volanderos cayó por una chimenea y murió poco después.

12 de julio de 2020

Oropéndola europea, pollo volandero liberado de entre la vegetación donde había quedado enredado

El 12 de julio de 2020 fui a ver cómo les iba a los pollos de la pareja de Oropéndola europea (Oriolus oriolus) que ha nidificado en una pequeña plantación de chopos en las afueras de la ciudad de Orduña (Bizkaia). Tras esperar dentro del coche para no molestar el macho ha llegado hasta un punto a unos 8 metros de mi y le he hecho esta fotografía. Luego ha vuelto al mismo punto con comida en el pico, por lo que he concluido que debía haber un pollo volandero en el suelo. He abierto la ventanilla del coche y al cabo de un rato he visto que se movía la vegetación a nivel del suelo, como puede verse en la siguiente grabación.
He esperado un par de minutos para ver si se desenredaba por sí solo, pero al final he intervenido (cosa que habitualmente evito hacer porque pienso que la Naturaleza debe seguir su camino) y lo he desenredado, le he tomado unas fotografías y este vídeo y lo he liberado en el mismo sitio donde se encontraba.
El pollo estaba gordo y era muy vigoroso, pero no sé cómo, había quedado muy enredado entre los tallos de zarzamora (Rubus ulmifolius) y lúpulo (Humulus lupulus).
El pollo volandero luchaba por escapar.

3 de julio de 2020

Castro del Cerco de Bolunburu

El Cerco de Bolunburu fue descubierto como un “castro o recinto amurallado“ en 1998 por Juan Luis Díez de Mena, "Koldo", guarda forestal de la Diputación Foral de Bizkaia, y poco después encontró varios fragmentos de molinos, dejando en evidencia su antigüedad. El yacimiento fue identificado posteriormente como un pequeño castro de la Segunda Edad del Hierro a raíz de los sondeos arqueológicos practicados en el año 2002 por María José Yarritu y Mertxe Kandina. El lugar se encuentra en una colina sobre el río Cadagua a su paso por el municipio de Zalla, coronada en su cima por un recinto amurallado soterrado que delimita un aterrazamiento artificial practicado en el lado sur del espolón rocoso. El castro tiene una superficie de 4.000 metros cuadrados y un perímetro de 158 metros. 
El yacimiento arqueológico se encuentra situado, en toda su extensión, dentro de terreno calificado como “Monte de Utilidad Pública” nº 129, con la denominación de “Monte de Zalla”. La propiedad es del Ayuntamiento de Zalla y su gestión es llevada a cabo por el Servicio de Montes del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación de Bizkaia. El 19 de junio de 2020 Gobierno vasco inició los trámites para la declaración de bien cultural el castro Cerco de Bolunburu. En esta fotografía se observa la muralla y el foso.
El anillo defensivo que da forma al castro está formado por una muralla de mampostería de arenisca trabada sin argamasa o con rellenos de barro en las zonas más irregulares. Juan Luis Díaz de Mena nos explicó las características de la muralla. Para más detalles, puede leerse "El Cerco de Bolunburu. Un recinto fortificado de la Edad del Hierro en Bizkaia".
Las características de la muralla son similares a las observadas en otros emplazamientos de la misma época conocidos en Bizkaia. Su altura exterior original ha sido estimada cercana a los 4 metros en algunos puntos, tal como señalan los marcados desniveles del terreno. La obra contaba con un doble paño, interno y externo, que servía para forrar un relleno formado por tierra y piedra. Su anchura debió de haber oscilado entre los 3 y 4 metros. El desarrollo de la muralla puede seguirse a lo largo de todo el lado sur del espolón sobre el que se asienta el castro. El lado septentrional no contó con defensas artificiales, innecesarias por la existencia de un fuerte escarpe natural.
El castro contó con una única puerta de acceso abierta en la muralla.
La estructura de la puerta de entrada ha podido ser reconstruida con fidelidad, ya que parte de ella ha llegado hasta nuestros días.
Unos círculos rojos fijados sobre las piedras superiores indican la parte de la muralla en su posición original que ha llegado hasta nuestros días.
Otra fotografía de la puerta de entrada al recinto amurrallado.
De nuevo, los círculos rojos indican la parte de la muralla original conservada.
La puerta del castro visto desde dentro del recinto amurallado.
Edificio triangular con poco más de 15 metros cuadrados de superficie útil, adosado a la muralla y sin hogar, por lo que debió servir como almacén.
Se conservan los hogares de varias cabañas rectangulares, a juzgar por la posición de los agujeros de los postes situados en los vértices de las cabañas, algunas de ellas adosadas a la muralla. Los hogares constan de una laja de arenisca y un agujero donde iría situado el soporte de donde se colgaba el caldero donde debían cocinar.
Estos son los restos de un horno de fundición de metales. En el relleno de preparación del suelo se han podido recuperar varios fragmentos de escorias globulares de hierro que nos indican que, al menos en la fase previa al acondicionamiento de esta estructura, la zona fue utilizada para realizar actividades relacionadas con la forja.
Zona excavada dentro del recinto amurrallado.
En el castro del Cerco de Bolunburu destaca la abundancia de los molinos encontrados. Para más detalle, puede leerse "Los molinos de El Cerco de Bolunburu (Zalla, Bizkaia). Una primera aproximación", donde explican que morfológicamente son uniformes y hechos en todos los casos de la misma clase de roca como materia prima, lo que hace sospechar un origen común, local. La identificación de afloramientos de asperón muy cerca del castro, en su ladera escarpada orientada al norte, refuerza esta idea.
Estos molinos de mano circulares constan de una parte durmiente (meta) y otra giratoria (catillus). Estudiaron 75 fragmentos de molino, lo que ha permitido centrar la cronología del yacimiento en la segunda Edad del Hierro, dentro de un período que abarca desde el siglo IV a.C. al siglo I d.C. 
Panel explicativo.
Detalle del panel explicativo.
Interior del castro del Cerco de Bolunburu.
Castro del Cerco de Bolunburu desde el Pico Bandera o Espaldaseca, en el límite entre Bizkaia y Burgos.
Juan Luis Díez de Mena me condujo hasta el castro del Cerco de Bolunburu y me explicó muchos detalles del mismo el 3 de julio de 2020, cuando tomé estas fotografías.

29 de junio de 2020

Oropéndola europea, nido con pollos en Orduña

La Oropéndola común (Oriolus oriolus) es un ave de una familia de aves de origen tropical, por lo que no debemos extrañarnos de su precioso colorido ni de su canto aflautado, que recuerda al de muchas aves tropicales. Es una especie estival y forestal, propia de riberas y sotos, principalmente de las choperas de las orillas de los ríos. El nido es construido solo por la hembra y se trata de un cuenco de hierba seca, tiras de corteza, lana y telerañas, que cuelga a cierta altura en una bifurcación entre pequeñas ramas terminales de un árbol o arbusto. Los pollos abandonan el nido tras dos semanas de ser alimentados por sus padres. Según el programa SACRE de la Sociedad Española de Ornitología su población española entre los años 1998 y 2005 ha aumentado en un 5,5% anual, y en Europa ha aumentado un 23% entre 1982 y 2003. Durante el trabajo de campo para el "Atlas de los Vertebrados Continentales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", publicado en el año 1985 por el Servicio de Publicaciones del Gobierno Vasco, no se encontraron pruebas de su nidificación en la zona atlántica. Sin embargo, Alfredo Noval en su "Estudio de la avifauna de Guipúzcoa", publicado en 1967 en la revista Munibe escribió que era un "nidificante regular en el interior y raro en la zona costera". Por lo que sabemos, este sería el primer caso confirmado de reproducción de esta especie en Bizkaia.
En este vídeo se observa cómo el macho de la pareja reproductora alimenta a uno de los pollos con una libélula. Como puede apreciarse, la hembra ha usado en la construcción del nido varios fragmentos de plástico blanco. Tomé esta fotografía y el vídeo cerca del casco urbano de la ciudad de Orduña (Bizkaia) el 29 de junio de 2020.

Postdata
Los dos pollos pidiendo alimento a su padre el 4 de julio de 2020.

26 de junio de 2020

Conejo

Orduña es el único municipio de Bizkaia donde se pueden cazar conejos (Oryctolagus cuniculus). Unos cazadores de Orduña trajeron un grupo de estos lagomorfos procedentes de Palencia y los soltaron en el paraje de Montaleón con el propósito de generar una población susceptible de soportar aprovechamiento cinegético. Como puede leerse en el capítulo "The declines of the Wild rabbit (Oryctolagus cuniculus) and the Iberian lynx (Lynx pardinus) in Spain: redirecting conservation efforts" en el libro Handbook of Nature Conservation: Global, Enviromental and Economic Issues, el conejo es una especie endémica de la Península Ibérica que juega un papel fundamental en el ecosistema mediterráneo: con su incesante actividad crea y mantiene el paisaje, y muchos depredadores han llegado a depender totalmente de él. Pero esta especie imprescindible está en declive: un reciente estudio ha puesto de manifiesto que la abundancia de conejo ha disminuido un 55% en tres décadas, debido a varios factores que interactúan entre sí. La destrucción del hábitat, la intensificación agrícola, el abandono de tierras, el uso masivo de plaguicidas, la construcción de infraestructuras y la persecución directa para proteger los cultivos diezmó seguramente muchas poblaciones. Además, las epidemias de mixomatosis (ver la fotografía) y enfermedad hemorrágica supusieron una catástrofe para el conejo, que tuvo que seguir soportando sin embargo una excesiva presión cinegética y una competencia cada vez mayor con otros herbívoros. Es posible también que la eliminación de predadores pudiera favorecer la dispersión de las enfermedades y perjudicar la condición física de los individuos. No obstante, casi nada se ha hecho por su conservación. Según el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos terrestres de España, el conejo está catalogado en España como "Vulnerable" y serían necesarias actuaciones que garanticen su recuperación y conservación, y con ello el mantenimiento del ecosistema mediterráneo. Los primeros testimonios históricos de la presencia del conejo en la Península Ibérica proceden de los fenicios, quienes, al llegar a sus costas hace unos 3.100 años, se sorprendieron por la enorme cantidad de estos mamíferos que pululaban por todas partes. Los conejos les recordaron a los damanes, que, como los conejos, viven en colonias y cavan madrigueras, y por este motivo llamaron a la región "אי שפנים", que significa "isla de los damanes". Este nombre, latinizado por los romanos, se convertiría en "Hispania". Los primeros problemas por daños causados por conejos de los que existe registro se plantearon en las islas Baleares. Según Estrabón (58 a. C.-20 d. C.), los colonos pidieron al Emperador Augusto que les enviara una legión romana para eliminar los conejos o que les dieran tierras en algún lugar donde no existiera semejante plaga. Recordemos que los fenicios procedían de la costa mediterránea de los actuales países de Siria y Líbano, donde no hay conejos, pero sí damanes (Procavia capensis).
Damán en el Parque Nacional Tabla Mountain (Sudáfrica)

24 de junio de 2020

Alimoche común, nido ocupado en Delika

Desde el mirador del Salto del Nervión se ve un nido de Alimoche común (Neophron percnopterus) a 730 metros de distancia. Es un nido activo desde hace varias décadas. Hemos comprobado su reproducción aquí 1997, 1998, 2001, 2006, 2007, 2008 y en años posteriores.
Se trata de una pequeña cueva, que protege el emplazmiento de pareja reproductora, demasiado pequeña para que pueda ser usada por una pareja de Buitre leonado (Gyps fulvus), por lo que cuando llegan los alimoches siempre la encuentran disponible. Tomé estas fotografías con un teleobjetivo 150-500 mm en su máxima focal el 24 de junio de 2020.
Esta fotografía la he tomado con la cámara de un teléfono móvil puesta a pulso sobre el ocular 20-60x de un telescopio en su máxima focal. Se aprecia que el pollo se encuentra fuera de la cueva, justo tras un arbusto, ocupando con su cuerpo toda la anchura de la entrada.

23 de junio de 2020

Mikel Unzueta Portilla

Miguel Unzueta Portilla, "Mikel", nació en Bilbao en 1957, donde falleció prematuramente debido a una enfermedad el 28 de mayo de 2020. Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto. Profesor de Epigrafía y Numismática Romana en la Escuela Práctica de Arqueología del País Vasco y miembro del Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Deusto. Autor de varios artículos sobre Arqueología e Historia Antigua de Bizkaia. Era el arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia. Le tuve como profesor en marzo de 2010 en el curso "Conservación de Patrimonio Histórico" impartido a los agentes forestales de la Diputación Foral de Bizkaia, durante el que fuimos de excursión a ver, entre otros asuntos interesantes, un túmulo destruido durante una obra forestal con maquinaria en un monte público. La paralización del parque eólico previsto en los Montes de Ordunte fue posible, en gran parte, gracias a mi compañero de trabajo Juan Luis Díez de Mena, que conocía la localización de varios monumentos megalíticos, y de Mikel Unzueta, que exigió in situ a Eliseo Gil Zubillaga, de la empresa Lurmen, que rehiciera su informe arqueológico, donde no aparecían, ya que varios emplazamientos de aerogeneradores iban justo sobre dólmenes y menhires.
En este vídeo podemos verle y oírle en la presentación del Programa de Investigación Científica del Plan de Interpretación, Investigación, Capacitación y Educación para sostenibilidad de Urdaibai.
Miguel Unzueta Portilla fue coautor de este libro junto a su viuda, Ana Martínez Salcedo.
En Vecunienses hoc munierunt Miguel Unzueta y Fernando Fernández expusieron la existencia de buenas razones epigráficas, geográficas y lingüísticas para considerar auténtico el citado epígrafe de Axpolueta (Loiu), que atestigua la existencia de posiblemente una civitas que debió llamarse Vecunia, de donde procedería el actual nombre de Begoña. El 16 de noviembre de 2019 el presentador Joseba Arguiñano visitó junto a Mikel Unzueta la antigua necrópolis romana de Tribisburu, un yacimiento arqueológico situado en la ladera norte de Sollube.

Alimoche común

En Sierra Sálvada según el censo de 2008 nidificaron 4 parejas de Alimoche común (Neophron percnopterus), 3 en los municipios alaveses de Amurrio y Ayala y la restante en el vizcaíno de Orduña. Está incluido en la categoría "vulnerable" en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. En el año 2008 ninguna de ellas llegó a reproducirse con éxito. Según la publicación "El Alimoche común en España. Población reproductora en 2018 y método de censo", fueron 3 las parejas 10 años más tarde. Tomé esta fotografía sobre el pueblo de Tertanga, municipio de Amurrio (Álava) el 23 de junio de 2020.

13 de junio de 2020

Buddleja davidii

Buddleja davidii es una de las 21 plantas invasoras transformadoras catalogadas por Mercedes Herrera Gallastegui y Juan Antonio Campos Prieto en su libro "Flora alóctona invasora en Bizkaia". Es decir, es una de las 21 plantas invasoras más dañinas para los ecosistemas de Bizkaia. Es originaria de China. En Europa fue introducida como especie ornamental y su primera cita en España data del año 1961. Es un arbusto caducifolio de hasta 4 metros de altura en el que destacan sus olorosas flores en densas panículas de hasta 35 cm de longitud, que florecen de junio a octubre.
Tomé estas fotografías del único arbusto florecido que vi cerca de la rotonda del barrio de Prado, municipio de Orduña (Bizkaia), el 12 de junio de 2020.

12 de junio de 2020

Alimoche común, nido ocupado en Orduña en 2020

La pareja nidificante de Alimoche común (Neophron percnopterus) que viene reproduciéndose desde hace varios años en la Sierra Sálvada en su tramo orduñés ha ocupado la misma oquedad en años pasados. La mayoría de las fotografías que he hecho y publicado en mis blogs están tomadas con las cámaras fotográficas Panasonic Lumix FZ72 y Lumix FZ82. He heredado el teléfono de mi hija mayor, que tiene una buena cámara, y con él sobre el telescopio he hecho la fotografía vertical de esta entrada de blog. La otra la he tomado con una cámara réflex que llegó a casa el lunes vete tú a saber desde dónde 21 días después de comprarla por internet (ya empezábamos a pensar que me habían timado). Llevaba unos 10 años sin hacer fotos con una cámara réflex. He comprado una Nikon d7500. Me la recomendó un amigo que sabe mucho de fotografía. El teleobjetivo Sigma 150-500 lo tenía guardado en casa desde entonces. Las fotos están hechas a 520 metros sobre la foto aérea, con una diferencia de cotas de 350 metros. Aplicando el teorema de Pitágoras, resulta que las fotos están tomadas a 627 metros de distancia.
Aquí podemos uno de los adultos echado sobre el nido. Tomé estas fotografías el 12 de junio de 2020.