3 de julio de 2020

Castro del Cerco de Bolunburu

El Cerco de Bolunburu fue descubierto como un “castro o recinto amurallado“ en 1998 por Juan Luis Díez de Mena, "Koldo", guarda forestal de la Diputación Foral de Bizkaia, y poco después encontró varios fragmentos de molinos, dejando en evidencia su antigüedad. El yacimiento fue identificado posteriormente como un pequeño castro de la Segunda Edad del Hierro a raíz de los sondeos arqueológicos practicados en el año 2002 por María José Yarritu y Mertxe Kandina. El lugar se encuentra en una colina sobre el río Cadagua a su pado por el municipio de Zalla, coronada en su cima por un recinto amurallado soterrado que delimita un aterrazamiento artificial practicado en el lado sur del espolón rocoso. El castro tiene una superficie de 4.000 metros cuadrados y un perímetro de 158 metros. 
El yacimiento arqueológico se encuentra situado, en toda su extensión, dentro de terreno calificado como “Monte de Utilidad Pública” nº 129, con la denominación de “Monte de Zalla”. La propiedad es del Ayuntamiento de Zalla y su gestión es llevada a cabo por el Servicio de Montes del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación de Bizkaia. El 19 de junio de 2020 Gobierno vasco inició los trámites para la declaración de bien cultural el castro Cerco de Bolunburu. En esta fotografía se observa la muralla y el foso.
El anillo defensivo que da forma al castro está formado por una muralla de mampostería de arenisca trabada sin argamasa o con rellenos de barro en las zonas más irregulares. Juan Luis Díaz de Mena nos explicó las características de la muralla. Para más detalles, puede leerse "El Cerco de Bolunburu. Un recinto fortificado de la Edad del Hierro en Bizkaia".
Las características de la muralla son similares a las observadas en otros emplazamientos de la misma época conocidos en Bizkaia. Su altura exterior original ha sido estimada cercana a los 4 metros en algunos puntos, tal como señalan los marcados desniveles del terreno. La obra contaba con un doble paño, interno y externo, que servía para forrar un relleno formado por tierra y piedra. Su anchura debió de haber oscilado entre los 3 y 4 metros. El desarrollo de la muralla puede seguirse a lo largo de todo el lado sur del espolón sobre el que se asienta el castro. El lado septentrional no contó con defensas artificiales, innecesarias por la existencia de un fuerte escarpe natural.
El castro contó con una única puerta de acceso abierta en la muralla.
La estructura de la puerta de entrada ha podido ser reconstruida con fidelidad, ya que parte de ella ha llegado hasta nuestros días.
Unos círculos rojos fijados sobre las piedras superiores indican la parte de la muralla en su posición original que ha llegado hasta nuestros días.
Otra fotografía de la puerta de entrada al recinto amurrallado.
De nuevo, los círculos rojos indican la parte de la muralla original conservada.
La puerta del castro visto desde dentro del recinto amurallado.
Edificio triangular con poco más de 15 metros cuadrados de superficie útil, adosado a la muralla y sin hogar, por lo que debió servir como almacén.
Se conservan los hogares de varias cabañas rectangulares, a juzgar por la posición de los agujeros de los postes situados en los vértices de las cabañas, algunas de ellas adosadas a la muralla. Los hogares constan de una laja de arenisca y un agujero donde iría situado el soporte de donde se colgaba el caldero donde debían cocinar.
Estos son los restos de un horno de fundición de metales. En el relleno de preparación del suelo se han podido recuperar varios fragmentos de escorias globulares de hierro que nos indican que, al menos en la fase previa al acondicionamiento de esta estructura, la zona fue utilizada para realizar actividades relacionadas con la forja.
Zona excavada dentro del recinto amurrallado.
En el castro del Cerco de Bolunburu destaca la abundancia de los molinos encontrados. Para más detalle, puede leerse "Los molinos de El Cerco de Bolunburu (Zalla, Bizkaia). Una primera aproximación", donde explican que morfológicamente son uniformes y hechos en todos los casos de la misma clase de roca como materia prima, lo que hace sospechar un origen común, local. La identificación de afloramientos de asperón muy cerca del castro, en su ladera escarpada orientada al norte, refuerza esta idea.
Estos molinos de mano circular constan de una parte durmiente (meta) y otra giratoria (catillus). Estudiaron 75 fragmentos de molino, lo que ha permitido centrar la cronología del yacimiento en la segunda Edad del Hierro, dentro de un período que abarca desde el siglo IV a.C. al siglo I d.C. 
Panel explicativo.
Detalle del panel explicativo.
Interior del castro del Cerco de Bolunburu.
Castro del Cerco de Bolunburu desde el Pico Bandera o Espaldaseca, en el límite entre Bizkaia y Burgos.
Juan Luis Díez de Mena me condujo hasta el castro del Cerco de Bolunburu y me explicó muchos detalles del mismo el 3 de julio de 2020, cuando tomé estas fotografías.

29 de junio de 2020

Oropéndola europea, nido con pollos en Orduña

La Oropéndola común (Oriolus oriolus) es un ave de una familia de aves de origen tropical, por lo que no debemos extrañarnos de su precioso colorido ni de su canto aflautado, que recuerda al de muchas aves tropicales. Es una especie estival y forestal, propia de riberas y sotos, principalmente de las choperas de las orillas de los ríos. El nido es construido solo por la hembra y se trata de un cuenco de hierba seca, tiras de corteza, lana y telerañas, que cuelga a cierta altura en una bifurcación entre pequeñas ramas terminales de un árbol o arbusto. Los pollos abandonan el nido tras dos semanas de ser alimentados por sus padres. Según el programa SACRE de la Sociedad Española de Ornitología su población española entre los años 1998 y 2005 ha aumentado en un 5,5% anual, y en Europa ha aumentado un 23% entre 1982 y 2003. Durante el trabajo de campo para el "Atlas de los Vertebrados Continentales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", publicado en el año 1985 por el Servicio de Publicaciones del Gobierno Vasco, no se encontraron pruebas de su nidificación en la zona atlántica. Sin embargo, Alfredo Noval en su "Estudio de la avifauna de Guipúzcoa", publicado en 1967 en la revista Munibe escribió que era un "nidificante regular en el interior y raro en la zona costera". Por lo que sabemos, este sería el primer caso confirmado de reproducción de esta especie en Bizkaia.
En este vídeo se observa cómo el macho de la pareja reproductora alimenta a uno de los pollos con una libélula. Como puede apreciarse, la hembra ha usado en la construcción del nido varios fragmentos de plástico blanco. Tomé esta fotografía y el vídeo cerca del casco urbano de la ciudad de Orduña (Bizkaia) el 29 de junio de 2020.

Postdata
Los dos pollos pidiendo alimento a su padre el 4 de julio de 2020.

26 de junio de 2020

Conejo

Orduña es el único municipio de Bizkaia donde se pueden cazar conejos (Oryctolagus cuniculus). Unos cazadores de Orduña trajeron un grupo de estos lagomorfos procedentes de Palencia y los soltaron en el paraje de Montaleón con el propósito de generar una población susceptible de soportar aprovechamiento cinegético. Como puede leerse en el capítulo "The declines of the Wild rabbit (Oryctolagus cuniculus) and the Iberian lynx (Lynx pardinus) in Spain: redirecting conservation efforts" en el libro Handbook of Nature Conservation: Global, Enviromental and Economic Issues, el conejo es una especie endémica de la Península Ibérica que juega un papel fundamental en el ecosistema mediterráneo: con su incesante actividad crea y mantiene el paisaje, y muchos depredadores han llegado a depender totalmente de él. Pero esta especie imprescindible está en declive: un reciente estudio ha puesto de manifiesto que la abundancia de conejo ha disminuido un 55% en tres décadas, debido a varios factores que interactúan entre sí. La destrucción del hábitat, la intensificación agrícola, el abandono de tierras, el uso masivo de plaguicidas, la construcción de infraestructuras y la persecución directa para proteger los cultivos diezmó seguramente muchas poblaciones. Además, las epidemias de mixomatosis (ver la fotografía) y enfermedad hemorrágica supusieron una catástrofe para el conejo, que tuvo que seguir soportando sin embargo una excesiva presión cinegética y una competencia cada vez mayor con otros herbívoros. Es posible también que la eliminación de predadores pudiera favorecer la dispersión de las enfermedades y perjudicar la condición física de los individuos. No obstante, casi nada se ha hecho por su conservación. Según el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos terrestres de España, el conejo está catalogado en España como "Vulnerable" y serían necesarias actuaciones que garanticen su recuperación y conservación, y con ello el mantenimiento del ecosistema mediterráneo. Los primeros testimonios históricos de la presencia del conejo en la Península Ibérica proceden de los fenicios, quienes, al llegar a sus costas hace unos 3.100 años, se sorprendieron por la enorme cantidad de estos mamíferos que pululaban por todas partes. Los conejos les recordaron a los damanes, que, como los conejos, viven en colonias y cavan madrigueras, y por este motivo llamaron a la región "אי שפנים", que significa "isla de los damanes". Este nombre, latinizado por los romanos, se convertiría en "Hispania". Los primeros problemas por daños causados por conejos de los que existe registro se plantearon en las islas Baleares. Según Estrabón (58 a. C.-20 d. C.), los colonos pidieron al Emperador Augusto que les enviara una legión romana para eliminar los conejos o que les dieran tierras en algún lugar donde no existiera semejante plaga. Recordemos que los fenicios procedían de la costa mediterránea de los actuales países de Siria y Líbano, donde no hay conejos, pero sí damanes (Procavia capensis).
Damán en el Parque Nacional Tabla Mountain (Sudáfrica)

24 de junio de 2020

Alimoche común, nido ocupado en Delika

Desde el mirador del Salto del Nervión se ve un nido de Alimoche común (Neophron percnopterus) a 730 metros de distancia. Es un nido activo desde hace varias décadas. Hemos comprobado su reproducción aquí 1997, 1998, 2001, 2006, 2007, 2008 y en años posteriores.
Se trata de una pequeña cueva, que protege el emplazmiento de pareja reproductora, demasiado pequeña para que pueda ser usada por una pareja de Buitre leonado (Gyps fulvus), por lo que cuando llegan los alimoches siempre la encuentran disponible. Tomé estas fotografías con un teleobjetivo 150-500 mm en su máxima focal el 24 de junio de 2020.
Esta fotografía la he tomado con la cámara de un teléfono móvil puesta a pulso sobre el ocular 20-60x de un telescopio en su máxima focal. Se aprecia que el pollo se encuentra fuera de la cueva, justo tras un arbusto, ocupando con su cuerpo toda la anchura de la entrada.

23 de junio de 2020

Mikel Unzueta Portilla

Miguel Unzueta Portilla, "Mikel", nació en Bilbao en 1957, donde falleció prematuramente debido a una enfermedad el 28 de mayo de 2020. Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto. Profesor de Epigrafía y Numismática Romana en la Escuela Práctica de Arqueología del País Vasco y miembro del Departamento de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Deusto. Autor de varios artículos sobre Arqueología e Historia Antigua de Bizkaia. Era el arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia. Le tuve como profesor en marzo de 2010 en el curso "Conservación de Patrimonio Histórico" impartido a los agentes forestales de la Diputación Foral de Bizkaia, durante el que fuimos de excursión a ver, entre otros asuntos interesantes, un túmulo destruido durante una obra forestal con maquinaria en un monte público. La paralización del parque eólico previsto en los Montes de Ordunte fue posible, en gran parte, gracias a mi compañero de trabajo Juan Luis Díez de Mena, que conocía la localización de varios monumentos megalíticos, y de Mikel Unzueta, que exigió in situ a Eliseo Gil Zubillaga, de la empresa Lurmen, que rehiciera su informe arqueológico, donde no aparecían, ya que varios emplazamientos de aerogeneradores iban justo sobre dólmenes y menhires.
En este vídeo podemos verle y oírle en la presentación del Programa de Investigación Científica del Plan de Interpretación, Investigación, Capacitación y Educación para sostenibilidad de Urdaibai.
Miguel Unzueta Portilla fue coautor de este libro junto a su viuda, Ana Martínez Salcedo.
En Vecunienses hoc munierunt Miguel Unzueta y Fernando Fernández expusieron la existencia de buenas razones epigráficas, geográficas y lingüísticas para considerar auténtico el citado epígrafe de Axpolueta (Loiu), que atestigua la existencia de posiblemente una civitas que debió llamarse Vecunia, de donde procedería el actual nombre de Begoña. El 16 de noviembre de 2019 el presentador Joseba Arguiñano visitó junto a Mikel Unzueta la antigua necrópolis romana de Tribisburu, un yacimiento arqueológico situado en la ladera norte de Sollube.

Alimoche común

En Sierra Sálvada según el censo de 2008 nidificaron 4 parejas de Alimoche común (Neophron percnopterus), 3 en los municipios alaveses de Amurrio y Ayala y la restante en el vizcaíno de Orduña. Está incluido en la categoría "vulnerable" en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. En el año 2008 ninguna de ellas llegó a reproducirse con éxito. Según la publicación "El Alimoche común en España. Población reproductora en 2018 y método de censo", fueron 3 las parejas 10 años más tarde. Tomé esta fotografía sobre el pueblo de Tertanga, municipio de Amurrio (Álava) el 23 de junio de 2020.

13 de junio de 2020

Buddleja davidii

Buddleja davidii es una de las 21 plantas invasoras transformadoras catalogadas por Mercedes Herrera Gallastegui y Juan Antonio Campos Prieto en su libro "Flora alóctona invasora en Bizkaia". Es decir, es una de las 21 plantas invasoras más dañinas para los ecosistemas de Bizkaia. Es originaria de China. En Europa fue introducida como especie ornamental y su primera cita en España data del año 1961. Es un arbusto caducifolio de hasta 4 metros de altura en el que destacan sus olorosas flores en densas panículas de hasta 35 cm de longitud, que florecen de junio a octubre.
Tomé estas fotografías del único arbusto florecido que vi cerca de la rotonda del barrio de Prado, municipio de Orduña (Bizkaia), el 12 de junio de 2020.

12 de junio de 2020

Alimoche común, nido ocupado en Orduña en 2020

La pareja nidificante de Alimoche común (Neophron percnopterus) que viene reproduciéndose desde hace varios años en la Sierra Sálvada en su tramo orduñés ha ocupado la misma oquedad en años pasados. La mayoría de las fotografías que he hecho y publicado en mis blogs están tomadas con las cámaras fotográficas Panasonic Lumix FZ72 y Lumix FZ82. He heredado el teléfono de mi hija mayor, que tiene una buena cámara, y con él sobre el telescopio he hecho la fotografía vertical de esta entrada de blog. La otra la he tomado con una cámara réflex que llegó a casa el lunes vete tú a saber desde dónde 21 días después de comprarla por internet (ya empezábamos a pensar que me habían timado). Llevaba unos 10 años sin hacer fotos con una cámara réflex. He comprado una Nikon d7500. Me la recomendó un amigo que sabe mucho de fotografía. El teleobjetivo Sigma 150-500 lo tenía guardado en casa desde entonces. Las fotos están hechas a 520 metros sobre la foto aérea, con una diferencia de cotas de 350 metros. Aplicando el teorema de Pitágoras, resulta que las fotos están tomadas a 627 metros de distancia.
Aquí podemos uno de los adultos echado sobre el nido. Tomé estas fotografías el 12 de junio de 2020.

11 de junio de 2020

Oropéndola europea

La Oropéndola europea (Oriolus oriolus) es un ave estival que llega desde África a Europa hacia finales de abril o mayo, cuando se pueden ver y oír en cualquier punto. Como reproductor en el País Vasco es exclusivo de Álava, donde nidifica en choperas y alamedas. El 11 de junio de 2020 vi este macho en una pequeña plantación de chopos en las afueras de la ciudad de Orduña (Bizkaia), donde cantaba insistentemente. Vi un segundo ejemplar, pero no pude comprobar si era una hembra. Por la fecha, ya tardía para que sean aves en paso migratorio, debemos considerarlo un caso de nidificación posible.

10 de junio de 2020

Los óstraca de Iruña-Veleia son falsos según los expertos

Iruña-Veleia es el nombre de un yacimiento arqueológico situado en el municipio de Iruña de Oca a unos 10 kilómetros al oeste de la ciudad de Vitoria-Gasteiz (Álava). Según la mayoría de los expertos, estos son los restos de la ciudad romana de Beleia, los más significativos del País Vasco, ocupando una superficie de más de 10 hectáreas. El Itinerario de Antonino de la calzada romana Ab Asturica Burdigalam unía Astorga con Burdeos, pasando por Beleia. Los primeros trabajos de campo los dirigió Florencio Janer en el siglo XIX. En el año 1994 Eliseo Gil Zubillaga comenzó a dirigir las excavaciones. Desde el año 2001 la empresa del Gobierno Vasco Eusko Tren subvencionó a Lurmen S. L., la sociedad propiedad de Eliseo Gil, para excavar e investigar el yacimiento con 3,7 millones en una década. En el período comprendido entre 2001 y julio de 2008, Lurmen recibió cerca de 2,9 millones de euros. La decisión de la Diputación, propietaria de Iruña-Veleia, de retirar el permiso de excavación a Lurmen llevó a Eusko Tren a suspender los pagos. El 3 de mayo de 2017, 8 años más tarde, la jueza dio por finalizada la instrucción del caso y atribuyó a Eliseo Gil y sus colaboradores delitos de estafa. El 10 de junio de 2020, la juez dictó la sentencia del juicio. Dos años y 3 meses de cárcel para Eliseo Gil por la estafa de Iruña-Veleia. Como dice la exdiputada formal, es hora de recuperar el buen nombre de Iruña Veleia.
La entonces Diputada de Euskera, Cultura y Deportes de la Diputación Foral de Álava, Lorena López de Lacalle constituyó el 16 de enero de 2008 la Comisión Científica de Asesoramiento al Proyecto de Iruña Veleia para analizar los descubrimientos de las campañas de los años 2005 y 2006, presentados públicamente en junio 2006. La Comisión presidida por la Diputada la formaron los siguientes expertos:
  • Agustín Otsoa Eribeko Landa, director del Departamento Foral de Euskera, Cultura y Deportes.
  • Juan Santos Yanguas, catedrático de Historia Antigua de la Universidad del País Vasco.
  • Henrike Knörr Borrás, catedrático de Filología Vasca de la Universidad del País Vasco.
  • Joaquín Gorrochategui Churruca, catedrático de Lingüística Indoeuropea de la Universidad del País Vasco.
  • Joseba Lakarra Andrinúa, catedrático de Filología Vasca de la Universidad del País Vasco.
  • Juan Manuel Madariaga Mota, catedrático de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Fernando Legarda Ibáñez, catedrático de Ingeniería Nuclear de la Universidad del País Vasco.
  • Julio Núñez Marcén, profesor titular de Arqueología de la Universidad del País Vasco.
  • Juan Antonio Quirós Castillo, profesor titular de Arqueología de la Universidad del País Vasco.
  • Pilar Ciprés Torres, profesora titular de Historia Antigua de la Universidad del País Vasco.
  • Eliseo Gil Zubillaga, arqueólogo jefe del Yacimiento de Iruña Veleia.
  • Félix López López de Ullibarri, jefe de servicio de Patrimonio Histórico-Artístico y Arqueológico de la Diputación Foral de Álava.
  • Amelia Baldeón Iñigo, técnico responsable del Museo de Arqueología de Álava.
Expertos que intervinieron, además de los miembros de dicha comisión:
  • Agustín Azkarate Garai-Olaun, catedrático de Arqueología de la Universidad del País Vasco.
  • Belén Bengoetxea Rementaría, profesora titular de Arqueología de la Universidad del País Vasco.
  • Marco Milanese, profesor de Universitá Degli Studi di Sassari.
  • Dominic Perring, profesor de University College of London.
  • Giuliano Volpe, profesor de la Universidad de Foggia.
  • Fabrizio Bisconti, profesor de la Universidad de Roma.
  • Isabel Velázquez Soriano, catedrática de Filología Latina de la Universidad Complutense.
  • José Manuel Galán Allué, investigador científico del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Julio César Trebolle, catedrático de Filología Hebrea de la Universidad Complutense.
  • Luis Ángel Fernández Cuadrado, catedrático de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Néstor Etxebarría Loizate, profesor de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • María Ángeles Olazabal Dueñas, profesora titular de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Gorka Arana Momoitio, profesor de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Alberto de Diego Rodríguez, profesor titular de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Olatz Zuloaga Zubieta, profesora agregada de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Aresatz Usobiaga Epelde, profesora interina de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Kepa Castro Ortiz de Pinedo, doctor en Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Irantzu Martínez Arkarazo, profesora ayudante de Química Analítica de la Universidad del País Vasco.
  • Fernando Legarda Ibáñez, catedrático de Ingeniería Nuclear de la Universidad del País Vasco.
  • Margarita Herranz Soler, profesora titular de Ingeniería Nuclear de la Universidad del País Vasco.

El 19 de noviembre de 2008, la Presidenta de dicha Comisión dio por concluido sus trabajos y levantó el compromiso de confidencialidad, estableciendo la falsedad de unos 200 óstraca. La Diputación Foral de Álava decidió denunciar a Eliseo Gil y a dos de sus colaboradores por atentado contra el patrimonio y presunta estafa. En el mes de noviembre del año 2009 la Diputación Foral de Álava entregó a la jueza de Instrucción número 1 de Vitoria-Gasteiz un peritaje grafológico que comparó los dibujos que admitió haber hecho Eliseo Gil en 2004 en una réplica de una letrina romana con los grafitos aparecidos en Iruña-Veleia. Según dicho peritaje, existe "un paralelismo sorprendente y excesivo para que sean simplemente fruto del azar". En el año 2014 el Diputado General de Álava Javier de Andrés, tras repasar el informe pericial elaborado por el Instituto de Patrimonio Cultural de España, dependiente del Ministerio de Cultura, que encontró "suficientes anomalías como para que los grafitos sean considerados contemporáneos", llegando a afirmar que "resulta intolerable que se haya producido una falsificación tan burda y que, además, se pretenda sostener en el tiempo". A día de hoy, los óstraca están metidos en una bolsa sellada en los almacenes del Bibat, el Museo Arqueológico de Vitoria-Gasteiz. Las presuntas falsificaciones incluyen:
  • La primera representación de Jesús crucificado junto a los ladrones Dimas y Jestas, acompañados por dos figuras que podrían corresponder a la Virgen y San Juan, fechado en el siglo III por el equipo dirigido por Eliseo Gil, tres siglos más antiguo que el descubierto en las catacumbas de Roma, datado en el siglo VI.
  • Inscripciones latinas que usan elementos del lenguaje moderno y que no existen en el latín antiguo (signos de puntuación, comillas, mayúsculas al comienzo de frase, signos matemáticos, uso de las letras Z y J, uso de fonemas modernos, etc.).
  • Jeroglíficos egipcios irreconocibles o ilógicos y palabras como Nefertiti y Nefertari, nombres de personajes históricos creados en el siglo XIX para facilitar la pronunciación de los nombres egipcios entre un público occidental que posee una fonética muy diferente a la egipcia.
  • Las primeras palabras escritas en euskera encontradas en el País Vasco (exceptuando unas pocas palabras en lápidas funerarias), sorprendentemente parecidas a las del euskera actual y que pondrían final al debate sobre la vasconización o euskaldunización tardía del País Vasco, ya que los óstraca fueron datados entre los siglos III y VI.
"En relación con mi competencia específica, y de acuerdo con el resto de miembros de la Comisión, mi atención ha estado reservada en particular a los aspectos relativos a la epigrafía y a la iconografía cristiana...los grafitos resultan falsos...El elemento cruz, ampliamente atestiguado entre los grafitos, no es compatible con un período tan antiguo, pero la cuestión más singular se centra en el hecho de que se trata de cruces vestidas, es decir se trata en realidad de crucifjos, que, como es bien conocido, aparecen únicamente a partir de mediados del siglo V d.C. Además, en algún caso, se grabaron figuras a los lados del crucifijo...cuya presencia nos llevaría hacia el momento bizantino o, más correctamente, al medieval" (Dictamen de Giuliano Volpe).
"...lo que nos interesa como filólogos es la cartela sobre la cabeza de Cristo. El equipo arqueológico de Iruña lo ha leído como RIP...Parece evidente que en nuestro caso las letras deben representar precisamente la fórmula cristiana de la muerte: o recessit in pace `murió en paz´ o requiescit in pace `descansa en paz´, lo cual dicho de Cristo es una verdadera contradicción del mensaje central del Evangelio y de la fe cristiana: que Cristo precisamente no descansó en paz, sino que resucitó. Por otro lado, el letrero se alejaría de la versión de los evangelios, que concuerdan en decir que el letrero recogía la causa del proceso y sentencia: `Jesús rey de los judíos` (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"En cuanto a polita, se trata de un préstamo tomado en vasco de romances septentrionales (occitano, gascón poulit) con el sentido de "bonito" (que se adecua bien a la inscripción) más el artículo -a...de uso general en autores meridionales del s. XX...Al norte se documenta desde mediados del s. XVII" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"Otro hecho absolutamente desconocido hasta ahora en la epigrafía latina es la presencia de paréntesis...Hay un epígrafe en el que este uso se aprecia claramente (ηλLOς)...Pero el paréntesis es una invención del s. XV, empleándose además en una disposición contraria a la actual, así: )palabra(" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"...en la antigüedad no existía la diferencia entre letra mayúscula y minúscula, tal como la conocemos ahora: la primera para inicio de frase, inicial de nombre propio, etc., y la segunda como letra no marcada...Existen dos inscripciones que ofrecen el nombre de persona Deidre en una grafía totalmente moderna, con D mayúscula y el resto de letras minúsculas...Pero la imposibilidad absoluta se cifra en la distinción entre mayúscula y minúsculas, fenómeno que solamente ocurrirá a partir de la reforma carolingia muy tímidamente e irá generalizándose hasta fines de la Edad Media" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"Es un nombre de mujer moderno, de origen irlandés...popularizado a comienzos del s.XX en el marco del renacimiento céltico por varias piezas literarias como Deirdre de Yeats o la obra de teatro Deirdre of the Sorrows de Synge (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"Se debe al humanista francés Pierre de la Ramée (1515-1572) el criterio de diferenciar ambos sonidos mediante letras diferentes (j/i, v/u) en la edición de textos latinos...nunca jamás hubo ninguna letra J. Por esta razón, resultan imposibles ciertas grafías que hallamos en algunos óstraca" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui) .
"...la forma de la φ, totalmente abierta tal como aparece en libros y diccionarios modernos no es antigua...en todos los testimonios antiguos tenemos una φ cerrada: a partir del s. X, y hasta el s. XV, empieza a documentarse un tipo (de letra) que liga el asta con el círculo, pero sigue siendo cerrada; el tipo de φ abierta, que liga el asta sin haber cerrado el círculo es, pues, posterior" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui) .
"ANQVI/SIIS ET VE/NUS => ENII/AS ET CRII/VSA => IVLL/O...En la historia de la matemática, la doble flecha aparece muy tarde", en el siglo XX (Informe de Pilar Ciprés y Juan Santos).
"El signo de la doble fecha =>...es totalmente desconocido...en la epigrafía latina" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"Uno de los signos más sorprendentes es el signo matemático de "implicación" =>. Procedente formalmente del signo =, no se documenta gráficamente hasta época moderna. Como es sabido el signo matemático de igualdad fue ideado por Robert Recorde en 1557 y sólo popularizado a partir del s. XVIII...en el caso del de implicación no se usa de forma habitual hasta el mismo siglo XX (por Barbouki)" (Informe de Isabel Velázquez).
"Adverbio afirmativo ...es un uso especial del adverbio de modo assí/sí, procedente del lat. SIC...En español desde los primeros momentos ha perdido la -C final. Es un empleo, por tanto, medieval pero no latino" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui) . 
"En cuanto al adverbio de negación, no, la forma medieval normal era non, con mantenimiento de -N final...La pérdida en NON comienza en la Edad Media..." (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"Nombres mal escritos y en su mayoría desconociendo la existencia del nominativo singular, que es el caso necesario para un listado como este, de manera que parecen escritos, en más de un caso, en idioma castellano y no en latín. Asimilaciones entre dioses difíciles de justificar en la antigüedad o sencillamente generadas por el arte y la literatura del renacimiento. Atributos aberrantes y únicamente asimilables con costumbres contemporáneas y, por último, la existencia de vacíos donde deberían obligatoriamente haberse grabado letras, me parecen argumentos suficientes para poner en duda que este fragmento fuese grabado realmente el siglo III d.C." (Informe de Julio Núñez).
El nombre propio Pluton y es forma específicamente castellana, que se origina a partir del acusativo sing. latino vulgar de Plutone...gracias a una ley de pérdida de la -e final, que actúo hacia los siglos XI y XIII..." (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"En este sentido, hay letras que funcionan ellas solas como test de autenticidad, p. ej. la M. Prácticamente no hay ningún texto en todo el conjunto que presente un M antigua, una de cuyas características fundamentales era que el ángulo interior formado por las astas oblicuas llegara hasta la línea inferior de la caja: salvo en muy pocos textos (en realidad aquellos que también por alguna otra razón podemos considerar auténticos), todas las M tienen ángulo elevado" (Dictamen de Joaquín Gorrochategui).
"...CUORE no es una palabra latina sino perteneciente al idioma italiano actual y, por ello, resulta un término difícilmente justificable en un contexto histórico-arqueológico supuestamente en el siglo III de nuestra era" (Informe de Julio Núñez).
"De todas las anomalías detectadas el ejemplo más evidente...con la leyenda VIRGVNII MIIO CVORE, encontramos la voz italiana "cuore" para designar el corazón, en lugar del correspondiente caso del término latino cor/-dis, un uso totalmente inadmisible..." (Informe de Pilar Ciprés y Juan Santos).
"El antropónimo Nefertiti no debía ser conocido en época clásica como para haber sido escrito en un grafito" (Informe de José Manuel Galán).
"Si bien algunos de estos últimos signos parecen egipcios a simple vista, o de inspiración egipcia (el ojo, el oryx, el cautivo maniatado, la flor de loto), otros signos incisos son totalmente ajenos al signario jeroglífico egipcio...Quienes hicieran los signos incisos no parece que fueran egipcios, ni que estuvieran familiarizados con su sistema de escritura, si bien pudieron copiar algunos de los signos..." (Informe de José Manuel Galán).
"Nombres difíciles de justificar o simplemente mal escritos, seriaciones simbólicas imposibles en las que se combinan supuestos signos jeroglíficos egipcios con monogramas cristianos y notaciones matemáticas iguales a las utilizadas en la actualidad, me parecen argumentos suficientes para dudar de la supuesta antigüedad..."  (Informe de Julio Núñez).
"La transcripción con "Y" (=yod hebrea)...no está atestiguada, a lo que conozco, en la antigüedad. Los nombres hebreos que comienzan con la letra yod se transcriben con i latina como IudasIesus" (Informe de Julio César Trebolle).
HOMO PROPONIT SIID DIIVS DISPONIT, "el hombre propone, pero Dios dispone" es una frase de época moderna atribuida al teólogo alemán Thomas de Kempis (1380-1471), presente en su obra "De imitatione Christi" (Informe de Pilar Ciprés y Juan Santos).
"En un lateral se lee la palabra TIIATRO. A pesar de la E de dos barras, una vez más, aquí fuera de toda lógica, la palabra está escrita realmente en castellano, por theatrum" (Informe de Isabel Velázquez).
"La grafía IOSHII por Ioseph (o mejor, Iosephus)  resulta inadmisible, sin explicación fonética, pero aún más GALIMATIIA, que hay que leer como Galimatea, por José de Arimatea (Iosephus ab Arimathea). La mera presencia de esta palabra evoca el actual "galimatías", un galicismo penetrado en castellano modernamente. La palabra se documenta en 1580, usada por Michel de Montaigne, y documentada a partir de 1742 en Feijoo" (Informe de Isabel Velázquez).