25 de marzo de 2017

La persecución del Lobo en el País Vasco

Hace 6 años escribí la entrada "La persecución del Lobo en Sierra Sálvada" en este blog. Recientemente la editorial Tundra publicó el libro "Encuentros con Lobos", en el que, tras la invitación de Víctor J. Hernández, participamos 38 naturalistas e investigadores, relatando las vivencias personales de campo, yo con el capítulo "Soñando con un futuro mejor para los lobos". En esta ocasión empleo los datos oficiales que dejan en evidencia la persecución del lobo en el País Vasco, pero que no acaban de explicar su casi total desaparición. Las razones de su persecución son de todos conocidas: los ataques al ganado.
Cadáver comido de una oveja tras un ataque de lobo en el País Vasco. A menudo solo se comen parte de los órganos internos (corazón, pulmones, hígado) tras abrir la cavidad torácica y comerse el esternón y parte de las costillas.
Cadáver de una oveja muerta por el lobo durante un ataque que afectó a varias ovejas y un carnero. Se aprecia una gran hemorragia en el cuello provocada por la mordedura de un lobo.
Oveja herida en el cuello por los colmillos de un lobo. La mayoría de estos animales acaban muriendo como consecuencia de estas heridas que provocan graves daños internos, que quedan en evidencia por la hemorragia nasal.
Potro herido en la pata trasera por la mordedura de un lobo. También es habitual que heridas abiertas como esta acaben provocando la muerte de los animales que las sufren.
Ternero herido en una pata trasera tras un ataque de lobo. En casos como este y el anterior, queda en evidencia que la defensa de las crías por parte de sus madres ha permitido mantenerlas con vida durante el ataque de lobo. 
Ataques de lobo y número de animales muertos en ellos en Álava en el período 2000-2015. El número de animales muertos en Álava tiene una clara relación con el número de manadas de lobo establecidas en Álava y en los territorios limítrofes de Burgos. El número de ataques de lobo, en cambio, no tiene una relación clara con el número de manadas. Se sabe que las manadas de lobos depredan en mayor proporción sobre los ungulados silvestres (corzo, ciervo, jabalí) que los lobos solitarios. Sin embargo, los ataques que afectan a numerosas cabezas de ovino suelen implicar a varios ejemplares de una misma manada.
Tras un período sin lobos en el País Vasco de unos 30 años entre las décadas de 1960 y 1990, varias manadas de lobo se establecieron hacia el año 1991 en el País Vasco y las zonas limítrofes de Burgos y Cantabria. Las guaridas de cría y los centros de reunión de varias manadas se han encontrado habitualmente en territorio de Burgos (Monte Santiago, Puerto de Angulo). En el período entre 2004 y 2009 hubo 3 o 4 manadas en este territorio. Cada manada consta de un número medio 5 lobos en España, por lo que hubo 15-20 lobos en manada, más un número indeterminado de ejemplares solitarios. El número medio de cachorros por manada y año es de 5, lo que en una situación óptima, significaría que la población podría duplicarse anualmente. Por ello, cabe pensar que ni cazando 10-15 ejemplares de lobo anualmente se habría llegado a la situación actual del lobo en este territorio. En el siguiente gráfico, queda en evidencia que en ningún año el número de lobos muertos llegó a ese número. Según el "Censo de Lobo (Canis lupus) en la Comunidad Autónoma del País Vasco", en el año 2014 solo quedaba una manada de lobo en el País Vasco y territorios limítrofes, que según varios indicios llegó a reproducirse en Bizkaia, lo que no se registraba desde el año 2007. Sin embargo, eso no fue excusa para conservar la única manada del País Vasco y sus territorios limítrofes y en enero de 2016 mataron tres ejemplares, aunque hay testimonios de personas que aseguran que en el primer trimestre de 2016 se mataron hasta un total de siete. 
En esta gráfica se expresa la evolución interanual de los 62 lobos muertos registrados en las 18 temporadas del período 1987-2005 en el País Vasco. Cada temporada abarca el año transcurrido entre el 1 de abril y el 31 de marzo del año siguiente. La tasa anual de mortalidad registrada en la comunidad autónoma del País Vasco fue de 3,44 lobos muertos por año, un tercio de ellos en Bizkaia y el resto en Álava. La tasa anual registrada no explica el declive de la población lobera del País Vasco y territorios limítrofes, aunque teniendo en cuenta los 7,83 lobos muertos por año en el período 1987-2005 en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cantabria, se acerca más a esta estima de 10-15 lobos muertos anualmente. Queda en evidencia que el lobo ha sufrido una mortalidad adicional no registrada.
El censo de las manadas no es tarea sencilla, pero mucho más difícil es la detección de los lobos solitarios. Cuando se producen daños al ganado que las instituciones indemnizan, es habitual que si el ataque parece de lobo, se acabe por darlo como ataque de lobo. Esos ataques son a menudo la única manera de detectar los lobos solitarios, aunque en ocasiones, finalmente, han resultado ser perros que mataban y comían ganado de una manera compatible con un ataque de lobo.
Comarcas de la mitad oeste del territorio de Álava.
Batidas al lobo realizadas legalmente en Álava en el período 1995-2009.
Batidas al lobo realizadas en Álava y lobos cazados en ellas en el período 1995-2009.
Repartición comarcal de los 45-50 lobos muertos en batidas legales en Álava durante el período 1987-2010.
Lobo cautivo.
Comarcas loberas en el extremo oriental de la Cordillera Cantábrica: Bizkaia (Montes de Ordunte y Trasmosomos), Álava (Cantábrica, Valdegobía, Gorbea, Gibijo/Arkamo, Badaya/Arrato y Añana/Riberas), Burgos (Valle de Mena/Montija y Valle de Losa/Berberana) y Cantabria (Valle de Soba/Ramales de la Victoria y Valle de Villaverde).
Repartición comarcal de los 136-141 lobos muertos en el País Vasco y las comarcas colindantes de Burgos y Cantabria durante el período 1987-2005. Aquí no se incluye el lobo cazado el 18 de abril de 2003 en una batida legal dentro del lado vizcaíno del Parque Natural de Gorbeia. Con posterioridad a este período, los ejemplares de la manada de Monte Santiago (Burgos), causantes de los ataques de la sierra de Gibijo y parte de los de Sierra Sálvada y el Valle de Losa, fueron perseguidos hasta su total exterminio. Según el testimonio de un pastor, hacia el año 2007 dieron muerte a 4 lobos en el centro de reunión de la manada. Desde entonces, solo quedó la manada del Puerto de Angulo. En la temporada de caza 2009-2010 se abatieron 2 ejemplares legales en el Valle de Losa/Berberana: un cachorro en Quincoces y un macho de 41 kilos el 25 de diciembre en Múrita, además de un ejemplar abatido ilegalmente en Villalba de Losa. En la temporada de caza 2010-2011, se hirió de muerte (restos de vísceras) a un lobo ilegalmente el 17 de octubre de 2010 (aún no se habían repartido los precintos) en la primera batida de jabalí celebrada en Quincoces, y el 11 de diciembre de 2010 cazaron la hembra reproductora de la manada del Puerto de Angulo. En las temporadas de caza de 2011-2012 y 2012-2013 no se cazó ningún lobo legalmente en los territorios limítrofes de Burgos. En la temporada de caza 2013-2014 apareció un lobo en muy mal estado en un tubo de una acequia cerca de Medina de Pomar, que fue sacrificado. En la de 2014-2015 se cazó un macho de nuevo en Múrita. Ninguno en 2015-2016 ni en 2016-2017.
Excrementos de un lobo silvestre con abundante pelo de un ciervo que cazaron.
De los 141 lobos muertos en el período 1987-2005 en el País Vasco y territorios limítrofes de Burgos y Cantabria, 127 lo fueron por disparo y el resto por otras causas.
Huella de la pata trasera de un lobo silvestre. Los rastros de huellas, sobre todo cuando el suelo se encuentra cubierto por la nieve, permiten la detección de las manadas y los lobos solitarios, aunque siempre cabe la posibilidad de confundirlas con las de perro. Lo mismo sucede con los excrementos, que solo mediante un análisis genético se puede saber con certeza si son de lobo o no, como dejaron en evidencia los autores de "El Lobo (Canis lupus L. 1758) en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Uso del ADN fecal para el seguimiento de sus poblaciones".
Causas de las muertes de 63 lobos en el País Vasco en el período 1987-2005. En las estadísticas no se incluyen, como decimos, todos los lobos cazados ilegalmente. Entre ellos, una  hembra joven cazada el 28 de enero de 2005 en la zona de Gibijo (Álava). Entre los lobos muertos por atropello, una hembra de dos años el 22 de enero de 2004 en la N-622, en Murgia, municipio de Zuia (Álava), un macho adulto de 36,8 kilos el 29 de septiembre del mismo año en la misma carretera, en Zaitegi, municipio de Zigoitia (Álava), y otro macho adulto en la autopista, cerca del peaje de Altube, municipio de Zuia (Álava).
Causas de las muertes de 78 lobos en Burgos y Cantabria, en zonas colindantes con el País Vasco en el período 1987-2005. Entre los lobos muertos por atropello dos ejemplares en el altiplano del Puerto de Angulo hacia el año 1995 o 1996.

3 comentarios:

Iban Ayesa dijo...

Oso informazio zehatza, pena bat aipatutako datuak benetan tristeak direla. Guztiona eta inorena den natura basatiaren sinbolo den otsoa akabatzea lortu dute. Gizarte atzerakor baten aislada, benetan tamalgarria!

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Ados nago zurekin Iban. Gaurko artzaintza eta otsoa bateraezinak iruditzen zaizkio gizarteari. Otsorik gabeko hogeitamar urteko denboraldia pasa eta gero, aintzinako artzaintza ahaztuta geratu da. Artean, otsoen presak (basurdea, orkatxa, oreina) gero eta ugariagoak dira eta ehiztariak beharrezkoak iruditzen zaizkio gizarteari.

Unai Cobo Perez dijo...

En qué estamos pensando en Euskadi con la situacion del lobo. Se critica mucho las actitudes de las administraciones de CyL o Asturias pero en Euskadi la orden es clara, impedir que el lobo no sólo se asiente sino evitar que pise suelo euskaldun.

Esos números son escándalosos, tan escándalosos como para que en Bruselas se planteen muchas cosas, entre ellas la PAC. De hecho, esos números serán benévolos porque por ejemplo se abatió una pareja en las inmediaciones de Galdames hará 3 años aproximadamente.

Felicidades por la entrada, por desenmascarar las mentiras que dichas mil veces intentar convertirlas en verdad.

Un saludo