15 de septiembre de 2015

El origen de los vascos a la luz de los últimos descubrimientos

Torsten Günther, Cristina Valdiosera, Helena Malmström, Irene Ureña, Ricardo Rodríguez Varela, Óddny Osk Sverrisdóttir, Evangelina A. Daskalaki, Pontus Skoglund, Thijessen Naidoo, Emma M. Svensson, José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonell, Michael Dunn, Jan Stora, Eneko Iriarte, Juan Luis Arsuaga, José Miguel Carretero, Anders Götherström y Mattias Jakobsson publicaron el artículo "Ancient genomes link early farmers from Atapuerca in Spain to modern-day Basques" en la revista Proceedings of the National Academy od Sciences en septiembre de 2015. El título puede traducirse como "Los genomas antiguos relacionan los primeros agricultores de Atapuerca con los vascos actuales".
 
El apartado dedicado a resaltar la importancia de dicho artículo se puede traducir de la siguiente manera: "La transición de una estrategia vital de subsistencia de búsqueda de alimento a una sociedad agrícola sedentaria es la mayor innovación en la historia de la humanidad. En el pasado se ha dicho que algunos grupos actuales, especialmente los vascos, serían una población remanente con origen en el Paleolítico. El análisis del genoma de 8 individuos de la cueva de El Portalón, en Atapuerca, que formaron parte de los primeros agricultores europeos y que se mezclaron con los cazadores-recolectores locales en su camino a través de la península Ibérica, revela que su mayor parecido genético es con los vascos actuales, lo que sugiere que los vascos y el euskera pueden estar relacionados con la difusión de la agricultura a través de Europa."
Los autores señalan que "las consecuencias de la transición del Neolítico en Europa, uno de los cambios culturales más importantes de la prehistoria humana, es un tema de gran interés. Sin embargo, sigue sin resolverse su efecto sobre los humanos prehistóricos y actuales en la península Ibérica...El estudio del genoma de ocho humanos prehistóricos, que datan de entre 5.500 y 3.500 años antes del presente, recuperados en la cueva de El Portalón de la Sierra de Atapuerca, muestra que estos humanos proceden de los primeros agricultores que llegaron a Europa, lo que sugiere que la migración fue el modo dominante de transferencia de las prácticas agrícolas en Europa. Pero, a diferencia de los primeros agricultores de Europa central y del norte, los individuos del yacimiento arqueológico Calcolítico de El Portalón se mezclaron con las poblaciones locales de cazadores-recolectores a lo largo de dos milenios."
Los individuos de El Portalón de Atapuerca mostraron la mayor afinidad genética con los vascos actuales, que durante mucho tiempo han sido considerados como una población, con origen en el Mesolítico, aislada lingüística y genéticamente. En cambio, el resto de los primeros agricultores europeos estudiados muestran mayor similitud genética con los sardos actuales, los habitantes de la isla de Cerdeña. Estos vínculos genéticos sugieren que los vascos y el euskera pueden estar relacionados con la difusión de la agricultura durante el Neolítico. Por otra parte, todos los grupos ibéricos actuales, excepto los vascos, muestran distintas mezclas con grupos humanos procedentes del Cáucaso/Asia Central y el norte de África, posiblemente relacionados con migraciones históricas, algunas de ellas bien conocidas.
Iñigo Olalde, Morten E. Allentoft, Federico Sánchez-Quinto, Gabriel Santpere, Charleston W. K. Chiang, Michael DeGiorgio, Javier Prado-Martínez, Juan Antonio Rodríguez, Simon Rasmussen, Javier Quilez, Óscar Ramírez, Urko M. Marigorta, Marcos Fernández-Callejo, María Encina Prada, Julio Manuel Vidal Encinas, Rasmus Nielsen, Mihai G. Netea, John Novembre, Richard A. Sturm, Pardis Sabeti, Tomàs Marquès-Bonet, Arcadi Navarro, Eske Willerslev y Carles Lalueza-Fox publicaron el artículo "Derived immune and ancestral pigmentation alleles in a 7,000-year-old Mesolithic European" en la revista Nature en marzo de 2014.
Estos autores secuenciaron completamente el genoma de un hombre del Mesolítico de hace unos 7.000 años, descubierto en el yacimiento arqueológico leonés de La Braña-Arintero y, sorprendentemente, el color de la piel de este individuo era mucho más oscuro que el de los europeos actuales. Es posible que los humanos del Mesolítico y períodos anteriores de Europa fueran de piel oscura y que el color de piel de los europeos actuales tenga su origen en la llegada de los primeros agricultores desde Asia durante el Neolítico. En resumen, aquello de que los vascos tienen su origen en los humanos que pintaron y grabaron en las cuevas y abrigos durante el Paleolítico es erróneo. Por descontado, también eso de que los vascos siempre estuvieron aquí y que no vinieron de ningún sitio. Los vascos actuales proceden de una población de agricultores y ganaderos que llegó desde Asia hace unos 5.000 años, que se mezcló con los cazadores-recolectores que había previamente durante 2.000 años, permaneciendo luego notablemente aislados, sin mezclarse con otras poblaciones que llegaron posteriormente en tiempos históricos, como son los celtas, romanos, árabes y otros.

1 comentario:

David Losada dijo...

Muy interesante, gracias por compartir tus descubrimientos.