27 de noviembre de 2012

Buitre leonado, la picaresca de algunos ganaderos

Los especialistas en buitres Antoni Margallida, David Campión y José Antonio Donázar en su carta "Scavenger turned predator: European vultures´ altered behaviour", publicada el 22 de diciembre de 2011 en el número de 480 de la revista científica Nature, alertaron de la picaresca de algunos ganaderos para cobrar las indemnizaciones por ataques de buitres. Véase también la Nota de prensa y lo que decía uno de los autores en Diario vasco el 17 de junio de 2010 acerca de la picaresca. En concreto, se denunciaron 1.165 supuestos ataques al ganado en Cataluña, Navarra, Aragón y Euskadi entre los años 2006 y 2010, pero se desecharon más del 70% de las denuncias porque se pudo confirmar que los animales estaban muertos antes de que los buitres los consumieran. Aún así, se pagaron casi 265.000 euros por daños causados por buitres. El 20 de noviembre de 2012 fui testigo en el entorno de Sierra Sálvada de un caso con muchos indicios para sospechar que se trataba de un caso más de picaresca. Como puede verse en esta fotografía, la vaca antes de morir estuvo moviendo la cabeza y las patas sobre el terreno. Por lo que en este caso se trataba de un animal muerto en el sitio donde se encontraba.
La vaca en cuestión murió en el sitio, pero la rigidez de la pata trasera derecha indicaba que el animal estaba previamente lesionado por una caída u otra causa. Los desgarros en la zona anal parecían compatibles con los picotazos de buitres leonados, pero sorprendía que no tuviera picotazos en la lengua ni en las ubres. Mientras tomaba estas fotografías con el permiso del ganadero denunciante, un grupo de una docena de buitres leonados permanecía posado a unos 50 metros de distancia en la misma parcela que la vaca muerta.
Una pata lesionada por una caída es poco normal en una parcela plana y sin desniveles, donde el día anterior se encontraba en perfecto estado, según el denunciante. Más raro aún es el hecho de que esta era la única vaca frisona o lechera que había en esta y en el resto de las parcelas de la zona. Sus pezuñas, sobre todo la de la pata trasera derecha, más se parecían a las que acaban teniendo las vacas de ordeño que permanecen confinadas en una cuadra que a las pezuñas más desgastadas, lisas y sanas que tienen las vacas pirenaicas, limusinas y terreñas que pacen en los pastizales de la sierra.
Estas erosiones en la piel de la vaca eran difíciles de explicar y, a la vez, perfectamente compatibles con las señales dejadas por la pala del tractor que yo, casualmente, vi junto al animal, y que se fue de la zona media hora antes de que llegara el perito que debía decidir si la vaca había muerto o no por el ataques de buitres. Es cierto que no vi la vaca en la pala del tractor, pero hay muchos indicios para sospecharlo. 

11 comentarios:

Rafa Saiz Elizondo dijo...

El perito tampoco vio buites matando la vaca, Juanma. ¿En estos casos se alnaliza la panza para ver si hay pasto o pienso? El perito, ¿qué formación tiene?

David Alvarez dijo...

Muy interesante.

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

El perito es biólogo y, sin duda, la persona que más supuestos ataques de buitres ha visto en Euskadi. Hablé con él por teléfono sin la presencia del ganadero. Me dijo que no había indicios suficientes para sospechar de que se trataba de una denuncia falsa. Creo que he sido bastante objetivo en el relato de los sucesos y pienso que cualquiera puede sacar sus propias conclusiones. Personalmente, lo que más me hizo sospechar es la explicación que dio el denunciante al hecho de que media hora antes estuviese allí aparcado el tractor con la pala, a 5 metros de la vaca. No lo que dijo, sino cómo lo dijo...pero esto es muy subjetivo, que duda cabe. No se analiza la panza para ver si pasto o pienso, pero sí se suele despellejar en animal alrededor de las heridas para comprobar si son anteriores o posteriores a su muerte, ya que tras la muerte la sangre se coagula y apenas se producen hemorragias, mientras que estas son muy evidentes bajo la piel cuando el animal ha muerto por las heridas que le han provocado.

Anónimo dijo...

En caso de que se trate de un ataque por supuesto que la Administrcion se debe hacer cargo.Pero si el ganadero ha solicitado peritaje y formula una denuncia falsa,eso es denunciable en el juzgado.Comentales a los Forestales de esa zona y que se encarguen ellos.El año pasado un agente forestal asturiano denuncio a un ganadero por los mismos hechos y se condenó al ganadero.

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Al anónimo (poned vuestro nombre al final del comentario, por favor):

No hay pruebas de que se trate de una denuncia falsa, solo indicios, como en muchos otros casos. El perito debe decidir en función de los indicios sobre lo que ha sucedido, pero muchas veces sin la certeza absoluta. Si es muy exigente en el peritaje, puede suceder que casos ciertos queden sin indemnizar, con el correspondiente enfado del ganadero. Si es poco exigente, puede suceder que las denuncias falsas se conviertan en algo habitual y se sobredimensione el problema real de los ataques de buitres y los ganaderos tramposos consigan cobrar indemnizaciones que no le corresponden y que pagamos entre todos.

Angel Nuño dijo...

La vaca murió efectivamente en el sitio donde se encuentra deducido por las marcas en el suelo.
El tractor pudo ser utilizado para transportarla viva hasta ese lugar, en ese caso con la finalidad de que los buitres la comenzasen a comer todavía viva o después de morir.
Al parecer los buitres todavía no se atrevían a bajar hasta el cadaver.
De haber accedido al cadaver la vaca estaría llena de agujeros y vaciada de vísceras y carne.
Típicos agujeros en hocico, parte inferior de la mandíbula para extraer la lengua, vientre, etc.
Por supuesto tiene que haber excrementos, plumas y hierba pisoteada con sus enormes patas.
Por otro lado las partes blandas, especialmente la zona anal son carroñeadas por zorros y perros.
Los cuervos extraen primero los ojos y después picotean la zona anal, también dejan excrementos.

Juan Manuel Pérez de Ana dijo...

Hola Ángel:

Aunque en las fotografías no se aprecia bien, la vaca tenía la lengua y los ojos en su sitio y no había indicios (excrementos, plumas, hierba pisoteada) de que los buitres hubiesen estado comiendo de la vaca. Aunque no me fije mucho, creo que tenía un único y profundo desgarro en la zona anal.

Alvaro Martín dijo...

según lo que nos cuentas yo veo claro que es una estafa pero claro en estos casos lo difícil lo tiene el perito,como dar pruebas de ello? Casi lo único posible es pillarles in-fraganti para asegurar que es una estafa...

Joseba Markinez dijo...

Antes que nada felicitar a Manuel Perez de Ana por su profesionalidad y por su labor divulgativa.
Los ganaderos deberian de ser bastante mas profesionales y bastante mas honrados.
Soy una persona que pretende llevar a cabo un proyecto de turismo ornitológico Y ME PARECE VERGONZOSO que ganaderos poco profesionales compartan el campo con persona honradas.
Cuidad mas vuestros rebaños y educad a vuestros perros, amen de no engañar tanto y vivir de subvenciones. Todos tenemos derecho a disfrutar del monte público, pero pseudocazadores y pseudoganaderos se estan adueñando de lo que no es suyo.

Oscar Usategui dijo...

Oscar U.
A joseba Markinez.Me sumo a tu felicitación a Juanma, pero no se a que te refieres con pseudocazadores, ¿quizás a esos señores que con su afición por la caza extraen del monte miles de jabalís al año que estropean pastos, cosechas y huertos? y además les toca pagar por esos daños. ¡ah! y otra cosa, no todo el monte es público.

Joseba Markinez dijo...

Con pseudocazadores me refiero exactamente a eso: prefijo pseudo, es decir, no verdaderos cazadores. (vaya susceptible que está la peña).
Con respecto a que no todo el monte es público, es de perogrullo y absolutamente evidente. Ojala lo fuera para poder hacer una gestión más racional del patrimonio natural.