8 de enero de 2013

Reproducción del Buitre leonado en la primera semana de enero

Los buitres leonados de la colonia de Pico Fraile, municipio de Amurrio (Álava) estaban muy activos  el 5 de enero de 2013. Los adultos regentaban sus nidos y los subadultos se encontraban posados en grupos o volando gregariamente en círculos junto a la colonia. Lejos quedan los días de septiembre y octubre, cuando menos buitres se ven en las paredes calizas de Sierra Sálvada.
Fui testigo de las cópulas de tres parejas nidificantes. Los individuos de cada pareja permanecían juntos en el nido durante la mayor parte del tiempo. Cuando un ejemplar de la pareja (posiblemente la hembra) salía a volar, el otro ejemplar la seguía, seguramente para evitar las cópulas con otros machos. Como los buitres no ven hacia delante si no hacen movimientos raros con el cuello, durante el vuelo los machos siguen muy de cerca a las hembras desde arriba o desde un lado, pero no desde detrás, dando lugar a los llamados vuelos nupciales.
Durante el periodo de emparejamiento, cópulas, regencia y arreglos del nido, los individuos de las parejas reproductoras permanecen en las colonias, por lo que cabe pensar que en este periodo es muy importante la disponibilidad de carroña en las cercanías de las colonias de nidificación. Como se sabe por las lecturas de anillas con códigos alfanuméricos, los seguimientos por radio-tracking o vía satélite mediante GPS, los ejemplares nidificantes se alejan poco de la colonia durante su largo periodo reproductor. Los subadultos de más de tres años y hasta que con diez años se convierten en adultos reproductores también permanecen asociados a los colonias de cría, aunque realizan vuelos más largos en busca de alimento que los adultos reproductores. Los subadultos durante los tres primeros años de vida abandonan las colonias de cría y vagabundean por toda la península Ibérica y muchas veces acaban formando parte de grandes grupos que aprovechan los recursos alimenticios que proporcionan los muladares, los vertederos de basuras o las estaciones de alimentación suplementaria para aves carroñeras. Estas últimas son muy poco utilizadas por los adultos reproductores, ya que su radio de acción es de solo 25-30 kilómetros alrededor del nido, con lo que a menudo no existe ninguna de ellas en sus áreas de búsqueda de alimento, lo que debe contribuir en gran medida a la disminución del éxito reproductor.
Los arreglos del nido incluyen el aprovisionamiento de ramas o hierba desde las cercanías del nido. A menudo obtienen material de los nidos en los que no hay adultos en ese momento, lo que a veces genera enfrentamientos si los adultos del nido saqueado sorprenden al ejemplar en cuestión.
Muchas veces un ejemplar de la pareja reproductora se encarga de traer nuevo material al nido y el otro busca el lugar donde colocarlo dentro de la estructura del nido.
Durante el 5 de enero fui testigo de numerosas idas y venidas en busca de material para los nidos y todas en las que me fijé se realizaron con vuelos de menos de un kilómetro de longitud.

1 comentario:

ferreiro dijo...

muy buena entrada este viernes tengo previsto visitar una buitrera que sigo hace varios años haber si consigo fotografiar alguna cupula un saludo